El objetivo fundamental de una estrategia MEV es identificar estados rentables en la cadena en cuestión de milisegundos y ejecutar las transacciones en el orden más favorable. Cada estrategia se orienta a distintas fuentes de beneficio, lo que define la diversidad del ecosistema de buscadores.
El arbitraje es la estrategia MEV más antigua y elemental. Cuando los DEX o los mercados entre cadenas presentan diferencias de precios, los buscadores ejecutan de inmediato operaciones de compra y venta simultáneas para asegurar beneficios.
Entre los métodos más habituales se encuentran:
En protocolos como Aave o Maker, la caída del valor del colateral activa umbrales de liquidación, donde los liquidadores obtienen recompensas. Los buscadores monitorizan en tiempo real las ratios de colateral y los momentos de actualización de los oráculos para competir por los derechos de liquidación; los beneficios son estables, pero la competencia es feroz.
Las estrategias sandwich explotan el slippage en AMM insertando operaciones antes y después de la transacción de un usuario para extraer beneficio. El proceso incluye:
A pesar de la controversia, sigue siendo una de las estrategias MEV más rentables en la cadena.
Algunos cambios de precios o tarifas siguen patrones temporales; los buscadores obtienen beneficios de estas ventanas aprovechando eventos como:
Estas estrategias se enfocan en la secuenciación y estimación, más allá de simples diferencias de precios, y constituyen técnicas MEV avanzadas.
Los buscadores de alto rendimiento dependen no solo de la estrategia, sino también de una infraestructura técnica robusta para alcanzar el éxito.
Actualmente, la mayoría de los buscadores trabajan sobre infraestructuras MEV especializadas como:
Estas herramientas reducen los costes de competir en el mempool abierto y mejoran la fiabilidad de la ejecución.
La capacidad de procesamiento de datos es esencial para los buscadores; las habilidades clave incluyen: