La tecnología MEV está avanzando más allá de la optimización en una sola cadena, evolucionando hacia una coordinación compleja entre cadenas.
Con la expansión de los rollups de Ethereum y la maduración de los ecosistemas de capa 2, el ordenamiento ahora abarca la sincronización de información y la coordinación de valor en múltiples cadenas.
Por ejemplo, cuando los activos se transfieren entre L1, OP Stack y ZK Rollup, las actualizaciones de estado asincrónicas y los retrasos en los precios generan nuevas oportunidades de arbitraje y liquidación entre cadenas, lo que exige un conocimiento profundo de los entornos de ejecución, la temporización y la estructura de liquidez de cada cadena.
Al mismo tiempo, los avances en PBS están transformando los modelos de ordenamiento; cada vez más cadenas públicas planean integrar PBS a nivel de protocolo, para hacer que la secuenciación sea nativa y reducir la centralización de los retransmisores y el riesgo de cajas negras.
El hardware de confianza, la simulación de conocimiento cero y el ordenamiento verificable refuerzan la transparencia y la seguridad.
En conjunto, las tendencias tecnológicas de MEV apuntan hacia la colaboración entre cadenas, mayor transparencia y más mecanismos de validación: el sistema de secuenciación del futuro se perfila como una infraestructura interconectada entre cadenas, y no solo como una herramienta de competencia interna.
A medida que los roles de builder, relayer y searcher se diferencian, el propio mercado de ordenamiento comienza a industrializarse.
Entre las tendencias más claras destacan:
Grandes instituciones están entrando en los mercados de secuenciación, con nodos rápidos, hardware especializado y configuraciones de simulación personalizadas, lo que dificulta que los pequeños searchers se mantengan competitivos en ciertos segmentos.
Algunos ecosistemas (como Solana y ciertas L2) emplean mecanismos de puja y subasta, convirtiendo los derechos de secuenciación en commodities negociables en el mercado abierto.
Las cadenas con secuenciación transparente y herramientas maduras atraen mayor liquidez institucional, reforzando la infraestructura como ventaja competitiva.
Es probable que surjan proveedores globales de servicios de secuenciación, ofreciendo coordinación entre cadenas para múltiples cadenas públicas.
A medida que el MEV impacta cada vez más en la experiencia del usuario, la formación de precios y el orden del mercado, los reguladores a nivel mundial lo consideran ahora una cuestión de infraestructura financiera, no solo un aspecto técnico.
El principal foco regulatorio está en si la secuenciación deriva en manipulación de mercado: ataques sandwich, front-running, distorsión de precios o ejecuciones injustas.
Con una mayor transparencia de datos, estas acciones se vuelven más visibles en las bases de datos públicas, impulsando la regulación hacia fases de debate formal.
Es probable que la regulación futura comience exigiendo mayor transparencia en la secuenciación, como la obligación de divulgar la lógica de secuenciación, el uso de canales privados de transacciones o la oferta de opciones de "enrutamiento protegido" para los usuarios.
Para mitigar riesgos de concentración de builders, los reguladores podrían aplicar enfoques antimonopolio similares a los de las finanzas tradicionales, evitando el control absoluto por parte de unos pocos grandes secuenciadores.
El MEV agresivo a nivel de protocolo (especialmente los ataques sandwich) podría debilitarse o prohibirse bajo una presión técnica y regulatoria conjunta.
En definitiva, la regulación está desplazando el MEV de una "zona de arbitraje técnico no regulada" a una "infraestructura financiera que exige transparencia, equidad y prevención de la manipulación".
A largo plazo, el MEV impulsará una mayor madurez tanto en usuarios como en protocolos.
Impacto en los usuarios:
Impacto en los protocolos:
Lo más relevante es que los protocolos empezarán a tratar el MEV como una variable de diseño, y no solo como un efecto secundario.
En última instancia, el MEV pasará de ser un espacio externo de arbitraje a convertirse en un flujo de valor gestionado internamente dentro de los propios protocolos.