En los últimos años, la gestión de activos criptográficos se ha vuelto cada vez más importante. Muchas personas han experimentado este problema: aunque las carteras calientes son convenientes, la seguridad de las claves privadas y las frases de recuperación se convierten en un gran desafío. Los datos muestran que los casos de robo o pérdida permanente de activos debido a una gestión inadecuada continúan en aumento. Por ello, cada vez más usuarios comienzan a interesarse en las recomendaciones de carteras frías, esperando resolver de manera definitiva el problema de almacenamiento seguro de activos digitales.
Por qué son importantes las carteras frías: la solución definitiva para la seguridad de las claves privadas
En la gestión de activos digitales, la razón principal para recomendar una cartera fría es una sola: seguridad. Tu clave privada es como la contraseña de una cuenta bancaria; si se filtra, significa que los activos podrían ser robados y no recuperables. Aunque las carteras calientes son fáciles de usar, siempre están conectadas a Internet, exponiéndolas a amenazas de hackers y malware.
Las carteras frías, en cambio, son completamente diferentes. Almacenan tus claves privadas en dispositivos completamente desconectados, aislando físicamente la amenaza de la red. Por más ingenioso que sea un hacker, tampoco