Faisal Shamsee, codirector de Goldman Sachs Singapore y ejecutivo senior de ingeniería, se marcha del banco después de más de dos décadas, según Bloomberg. Su salida marca un cambio significativo en las operaciones de ingeniería de la firma en Singapur. Shamsee se incorporó a Goldman Sachs en 2002 después de hacer una pasantía allí en 2001 y más tarde se convirtió en managing director y socio.
Según su perfil de LinkedIn, Shamsee ocupó múltiples cargos senior de ingeniería: director global de la experiencia de desarrolladores y del runtime en la división central de ingeniería de Goldman Sachs, director de ingeniería central en Asia Pacífico y director de ingeniería para Singapur. Su amplio portafolio reflejó su influencia dentro de la estrategia tecnológica del banco.
La oficina de Goldman Sachs en Singapur emplea a más de 1.300 personas y sirve como el hub de la firma para el Sudeste Asiático, con varios cientos de personal de TI en su nómina. La oficina representa un centro tecnológico importante para las operaciones regionales del banco.
Shamsee se convirtió en codirector de Singapur durante un cambio de liderazgo previo, cuando el anterior director de Singapur se trasladó a Shanghái para convertirse en codirector del negocio de China de Goldman Sachs. Se le señaló como una de las figuras con influencia real en la banca de Singapur porque controlaba la estrategia tecnológica y las decisiones de contratación.
Su salida llega cuando Goldman Sachs y otros bancos amplían la inteligencia artificial en sus operaciones. En su última publicación de LinkedIn, Shamsee mencionó una visita de John Madsen, el arquitecto tecnológico global de Goldman, quien habló sobre prioridades de IA, computación en la nube y datos.
La salida de un ingeniero de nivel socio después de casi 25 años en Goldman Sachs refleja una competencia más amplia por líderes técnicos experimentados en las finanzas globales. En Singapur, en particular, el sector financiero creó un estimado de 6.500 empleos, incluidos 1.700 roles de tecnología, pero aun así persistieron escasez de mano de obra. Las restricciones del Employment Pass —las reglas de visado de trabajo de Singapur para profesionales extranjeros— se mantuvieron vigentes, lo que añadió dificultades a la contratación.
Los jefes de ingeniería ahora tienen un peso mayor en las decisiones tecnológicas y de contratación, lo que hace más difícil retener a ese talento y vuelve las salidas más disruptivas a nivel operativo.