
El director de investigación de la firma de análisis en cadena CryptoQuant, Julio Moreno, señala que Ethereum enfrenta una inédita «paradoja de adopción»: los indicadores de actividad en la red alcanzan niveles históricos, pero el precio de ETH ha caído más del 50% desde los picos recientes del ciclo, mostrando una divergencia histórica entre ambos. Advierte que, si el mercado bajista actual persiste, el precio de ETH podría caer alrededor de 1,500 dólares hacia finales del tercer trimestre de 2026 o principios del cuarto.
El análisis de CryptoQuant revela la contradicción central en la situación actual de Ethereum. El mes pasado, el número de direcciones activas diarias en la red alcanzó un máximo histórico, superando los niveles del pico del mercado alcista de 2021; al mismo tiempo, la actividad de contratos inteligentes y protocolos automatizados también llegó a su punto más alto, con llamadas internas a contratos (ejecuciones automáticas de transacciones en aplicaciones descentralizadas) alcanzando un récord mensual.
En ciclos de mercado anteriores, este aumento en la actividad en cadena solía predecir una subida sincronizada del precio de ETH: más transacciones implicaban mayor demanda y, por ende, aumentos de precio más pronunciados. Sin embargo, esta regla histórica ha fallado claramente en el ciclo actual.
CryptoQuant explica que el aumento en la actividad de la red no se debe principalmente a la demanda activa de usuarios, sino a llamadas automáticas de contratos en protocolos DeFi, liquidaciones de stablecoins y expansiones de redes Layer 2, que generan una gran cantidad de llamadas a contratos automatizados. Es decir, la «actividad activa en la red» y los «usuarios que desean poseer ETH» están formando una brecha cada vez mayor.
CryptoQuant propone una perspectiva de cambio en los indicadores clave para los inversores en ETH:
Actividad en contratos inteligentes ↑ → Demanda en la red ↑ → Precio de ETH ↑
CryptoQuant señala que, en comparación con Bitcoin, la proporción de flujos de entrada a exchanges de ETH es mayor, lo que explica la razón fundamental por la cual ETH ha tenido un rendimiento inferior a BTC en el largo plazo: una mayor presión vendedora relativa sigue presionando a la baja el desempeño de ETH. Aún más preocupante, la variación anual de la capitalización realizada de ETH se ha vuelto negativa, lo que indica que, aunque la actividad en cadena continúa creciendo, el capital sigue saliendo netamente de la red de Ethereum.
Moreno establece una condición clara para que ETH caiga a 1,500 dólares: que el mercado bajista se extienda hasta finales del segundo semestre de 2026, sin que ocurran mejoras sustanciales en las condiciones del mercado durante ese período. Además, presenta dos indicadores clave para que Ethereum pueda salir del ciclo bajista: «Necesitamos ver entradas de capital positivas y flujos de entrada a exchanges más bajos; solo así ETH podrá salir del mercado bajista».
Esto implica que, para determinar si ETH realmente ha tocado fondo y comienza una nueva tendencia alcista, no basta con observar solo la actividad en cadena. Es necesario centrarse en: primero, si la variación anual de la capitalización realizada vuelve a ser positiva (lo que indica una entrada neta de capital); y segundo, si la proporción de flujos de entrada a exchanges en relación con BTC disminuye (lo que sugiere una reducción en la presión vendedora). Hasta que estos dos criterios se cumplan simultáneamente, un aumento en la actividad en cadena no será una señal confiable de una tendencia alcista para ETH.
¿Por qué la «paradoja de adopción» de Ethereum aparece solo en el ciclo actual?
Principalmente, por la madurez del ecosistema de Ethereum. Protocolos DeFi, liquidaciones masivas de stablecoins y actividades en Layer 2 han impulsado una gran cantidad de llamadas automáticas a contratos inteligentes. Sin embargo, los participantes en estas actividades no necesariamente necesitan poseer o comprar ETH activamente. La aparición de Layer 2 también ha desviado directamente los costos que deberían haberse pagado en la capa L1 de Ethereum, haciendo que el aumento en el uso de la red no se traduzca automáticamente en una mayor demanda de ETH.
¿Qué se necesita para que ETH, que ya cayó a 2,070 dólares, llegue a 1,500 dólares?
El escenario pesimista de CryptoQuant requiere que el mercado bajista continúe hasta finales del tercer o principios del cuarto trimestre. Esto significa que ETH deberá seguir enfrentando presión de venta en los próximos meses, sin catalizadores fuertes, como salidas continuas de fondos institucionales en fondos ETF de Ethereum, un mercado en general aún deprimido, y riesgos geopolíticos en Medio Oriente que mantienen baja la demanda de activos de riesgo. Si la liquidez global mejora o surgen noticias regulatorias favorables, este escenario podría no materializarse.
¿Cómo monitorear si Ethereum realmente sale del ciclo bajista?
CryptoQuant propone dos indicadores clave: primero, que la variación anual de la capitalización realizada pase de negativa a positiva, señalando una entrada de capital; y segundo, que la proporción de flujos de entrada a exchanges en relación con BTC disminuya de forma sostenida, indicando una reducción en la presión vendedora relativa. La combinación de estos dos signos sería una señal más confiable de que ETH podría comenzar un nuevo ciclo alcista.