La CEO de AMD, Lisa Su, contrasta su perspectiva positiva para la compañía con una caída del 17% en las acciones, citando una fuerte demanda de semiconductores y un prometedor 2026. A pesar de superar las previsiones de beneficios, el escepticismo de los inversores sobre la posición competitiva y las condiciones del mercado ha provocado una desconexión entre su confianza y el rendimiento de las acciones.