En febrero de 2025, el presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, inició una reestructuración administrativa significativa, aprobando 22 candidatos, incluidos 13 nuevos ministros. Esta reorganización tiene como objetivo modernizar la gobernanza mediante la consolidación de departamentos y el establecimiento de nuevos ministerios, mejorando la eficiencia y la coordinación en las relaciones económicas y exteriores.