En los últimos años, la economía de Turquía ha experimentado una gran volatilidad, y las predicciones para la lira turca se han vuelto complicadas. Después de que el nuevo equipo económico asumiera a mediados de 2023, la política monetaria cambió significativamente, controlando la inflación mediante el aumento de las tasas de interés, lo que ayudó a la apreciación de la lira. Los riesgos geopolíticos, los desastres naturales y otros factores también afectan el tipo de cambio. Además, el futuro de la tendencia del euro y el dólar frente a la lira está lleno de incertidumbre, por lo que los inversores deben prestar atención a la política y la estabilidad económica de Turquía para aprovechar las oportunidades de trading.