Muchas personas piensan que invertir es algo que solo deben considerar cuando hayan acumulado varios millones, pero hoy en día, esa idea puede hacer que te vuelvas más ocupado y más pobre. Mira la realidad: el precio de los huevos sube, el precio de los almuerzos sube, el alquiler sube, y nada volverá a ser como antes. Cuando la tasa de interés de la hipoteca se estabiliza en 2.2%, el poder adquisitivo de cada peso se está diluyendo. Para la mayoría de las personas con ingresos modestos, ahorrar hasta 100,000 puede tomar varios años, pero ahorrar 10,000 es un objetivo alcanzable con esfuerzo.
No subestimes estos 10,000. Son una semilla, y también tu arma contra la inflación. Lo que se necesita para invertir no es un capital enorme, sino una estrategia similar a administrar un negocio: la mentalidad correcta, proyectos con potencial y suficiente tiempo.
La tarea básica antes de invertir: llevar cuentas, establecer metas, tener la mentalidad adecuada
Cualquier inversión debe comenzar con tres preguntas: ¿Cuánto dinero disponible tengo para invertir? ¿Qué objetivos quiero alcanzar? ¿Cuánto tiempo y energía tengo?
Primero, solo invierte con dinero que puedas permitirte perder—ese fondo