El presidente Nayib Bukele disfruta de una alta aprobación en El Salvador, sin embargo, su política de Bitcoin carece de apoyo similar. Aunque Bukele es popular, solo el 2.2% considera que Bitcoin es un éxito importante. La presión internacional del FMI genera preocupaciones sobre la sostenibilidad de la estrategia en medio del escepticismo público. El Salvador continúa comprando Bitcoin a diario, lo que plantea dudas sobre la viabilidad a largo plazo de su enfoque.