Un experto en ingeniería mecánica señaló que las empresas chinas ya ocupan una parte importante del mercado mundial de fabricación de maquinaria, y ya no solo se etiquetan por precios bajos, sino que se esfuerzan por mejorar la precisión y la calidad del servicio. La fabricación en China ha pasado de satisfacer necesidades básicas a buscar liderazgo tecnológico, desarrollando un modelo de innovación impulsado por aplicaciones y realizando iteraciones rápidas para responder a las demandas del mercado. Este cambio marca una transformación en el panorama de la manufactura global, y China ya no es solo un país de ensamblaje, sino un símbolo de innovación y calidad.