
El Banco Central de Rusia ha presentado una propuesta al gobierno para permitir la circulación de activos financieros digitales (DFA) en cadenas públicas abiertas como Ethereum, con el fin de reconstruir los canales tecnológicos de acceso a los mercados internacionales de capital en un contexto de sanciones occidentales continuas. La directora del banco, Elvira Nabiullina, afirmó que esta medida es “fundamental” para atraer inversión extranjera y promover la liquidación transfronteriza. Según el plan, el Banco Central de Rusia planea presentar un proyecto de enmienda en verano de 2026.
Según la propuesta del Banco Central de Rusia, si la enmienda es aprobada, las empresas rusas podrán emitir DFA en cadenas públicas abiertas como Ethereum, en lugar de limitarse a plataformas cerradas dirigidas solo a usuarios nacionales. Estos activos tokenizados podrían negociarse en exchanges de criptomonedas principales y en protocolos DeFi, permitiendo a los participantes del mercado global acceder a instrumentos de deuda digital de empresas rusas a través de canales convencionales. Los contratos inteligentes automatizarán los procesos de pago, eliminando intermediarios y reduciendo costos de transacción.
El Instituto de Estudios de Políticas Económicas Gaidar señala en su informe que este mecanismo es similar al modelo adoptado actualmente por los centros financieros de Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, que han logrado atraer capital de Asia y Medio Oriente mediante estructuras similares. Si la ley se aprueba en verano de 2026, se espera que acelere el desarrollo del mercado en general y genere más oportunidades para la liquidación transfronteriza.
El mercado de DFA en Rusia ha crecido notablemente en los últimos años, pero presenta problemas estructurales claros:
El gestor del fondo SharesPro, Denis Astafiev, estima que la integración con infraestructura global podría reducir la prima de emisión actual de los DFA (que es aproximadamente 0.4 a 1.1 puntos porcentuales sobre bonos similares), lo que disminuiría aún más los costos de financiamiento para las empresas rusas.
Si la propuesta se implementa, los principales inversores serán de Asia, Medio Oriente y América Latina. Natalia Mirchako, analista principal de Freedom Finance Global, predice que si en uno o dos años se resuelven los principales obstáculos tecnológicos y legales, el tamaño del mercado de DFA podría alcanzar entre 12 y 13 billones de rublos para 2030.
Aunque la estrategia está clara, en la práctica aún existen múltiples obstáculos. La integración tecnológica de diferentes sistemas digitales y la gestión de riesgos de ciberseguridad deben resolverse. Más importante aún, no hay respuestas claras sobre cómo los inversores extranjeros podrán retirar beneficios, la posición legal de los DFA en sus países de origen y el marco de cumplimiento para transacciones transfronterizas en un entorno de sanciones.
En 2025, se registró el primer incumplimiento en el mercado de DFA ruso, con el caso más grande siendo Forte Home GmbH, que no pudo pagar aproximadamente 500 millones de rublos a los inversores. Este caso evidenció que los mecanismos actuales aún tienen deficiencias en divulgación de información y protección del inversor, dificultando la atracción de inversión extranjera en el futuro.
El Banco Central de Rusia planea presentar una enmienda legislativa que permita la circulación de activos financieros digitales (DFA) en cadenas públicas abiertas como Ethereum, permitiendo a las empresas rusas emitir instrumentos de deuda digital para inversores globales, creando nuevos canales de entrada de inversión extranjera en medio de sanciones. La propuesta se presentará en verano de 2026.
Los DFA son una forma digital en blockchain de derechos financieros, que generalmente se emiten en unos días, mientras que los bonos tradicionales tardan semanas o meses. Los DFA usan contratos inteligentes para automatizar pagos, reduciendo costos, aunque actualmente tienen menor transparencia en precios y mecanismos de protección al inversor aún en desarrollo.
Si se aprueba, los DFA emitidos por empresas rusas podrán negociarse en exchanges principales y en protocolos DeFi, introduciendo nuevos instrumentos de deuda tokenizada en estas plataformas y ofreciendo a inversores de Asia, Medio Oriente y otras regiones una vía para acceder a financiamiento de empresas rusas.