Noticias de Gate News, los datos más recientes de 2026 muestran que, según un informe de delitos informáticos publicado por el FBI (la Oficina Federal de Investigaciones) de EE. UU., el alcance de los fraudes con criptomonedas sigue expandiéndose. Las pérdidas relacionadas en 2025 alcanzaron los 11.366 millones de dólares, un aumento del 22% interanual; el número de quejas llegó a 181.565 casos, con un incremento del 21%, lo que refleja que el riesgo de fraude con activos cripto continúa creciendo rápidamente.
Con respecto a la estructura de las víctimas, las personas de 60 años o más se convirtieron en el principal objetivo. Este grupo presentó 44.555 quejas pertinentes a lo largo del año y acumuló pérdidas por 4.43 mil millones de dólares, lo que representa cerca de dos quintas partes del total de pérdidas, muy por encima de otros grupos de edad. En comparación, el grupo de 50 a 59 años registró pérdidas por 2.14B de dólares, aproximadamente solo la mitad de las del grupo de personas mayores, lo que evidencia que los estafadores concentran sus ataques en personas con alto patrimonio neto y con menor capacidad para identificar riesgos.
Dentro de los tipos de fraude específicos, el fraude por inversión en criptomonedas sigue siendo la categoría más grande, con un total de 61.559 casos, y un monto involucrado de 7.23B de dólares, que representa la gran mayoría de las pérdidas totales. Al mismo tiempo, el fraude mediante cajeros de criptomonedas (ATM) y terminales de autoservicio ha crecido de forma notable: durante el año se registraron 13.460 quejas y las pérdidas ascendieron a 389M de dólares, un aumento del 58%, convirtiéndose en un nuevo ámbito de alto riesgo. Además, el llamado “fraude de recuperación” también genera alrededor de 1.4 mil millones de dólares de pérdidas adicionales, lo que indica que la cadena de estafas se está extendiendo.
Desde la distribución regional, California registra las mayores pérdidas en EE. UU., con 2.1B de dólares; en segundo lugar están Texas y Florida, con pérdidas de 1.02B de dólares y 0.9145 mil millones de dólares, respectivamente. Estas regiones tienen una mayor tasa de adopción de activos cripto y, por ello, también se han convertido en zonas prioritarias para la actividad fraudulenta.
El informe señala que, aunque la aplicación de la ley sigue intensificándose, los métodos de estafa evolucionan de manera constante, aumenta la complejidad y el riesgo general continúa en expansión. Para los participantes del mercado, reforzar la conciencia de seguridad, identificar trampas inducidas por altos rendimientos y evitar realizar transacciones de activos cripto por canales desconocidos se ha convertido en una clave para prevenir pérdidas.