El 12 de marzo, datos recientes en la cadena y análisis de mercado muestran que Bitcoin podría estar acercándose a una fase de impacto en la oferta. A medida que los holders a corto plazo enfrentan presiones financieras y venden sus bitcoins, los inversores a largo plazo y las grandes ballenas institucionales permanecen en estado de inactividad, lo que indica que el mercado está experimentando cambios estructurales.
Los datos de CryptoQuant muestran que el precio actual de Bitcoin es de aproximadamente 69.446 dólares, y el 71,41% de los UTXO en la cadena todavía están en ganancias, mientras que alrededor del 28,58% de las posiciones en Bitcoin presentan pérdidas, concentrándose principalmente en los traders a corto plazo. Los análisis señalan que la venta por parte de los minoristas, impulsada por la volatilidad del mercado, ha intensificado la presión sobre los precios a corto plazo, mientras que la estabilidad en las posiciones de los inversores a largo plazo actúa como un soporte potencial para el mercado.
El índice de rentabilidad de gasto y ganancia (SOPR-STH) de los holders a corto plazo se acerca a 0,97, lo que indica que este grupo está vendiendo Bitcoin con pérdidas. Al mismo tiempo, las grandes ballenas y los inversores tempranos apenas han movido Bitcoin en la cadena, lo que refleja que el capital institucional mantiene una visión optimista a largo plazo sobre Bitcoin. Los analistas consideran que esta contraposición entre la venta y la inactividad podría estar preparando el terreno para un impacto potencial en la oferta del mercado.
En el entorno actual, la volatilidad de los precios podría intensificarse, pero la contracción de la oferta y la confianza de los inversores a largo plazo podrían brindar soporte a Bitcoin. Los expertos recomiendan a los inversores monitorear los indicadores en la cadena y la actividad de las ballenas para evaluar la liquidez del mercado y los riesgos potenciales de alza o corrección.
En conjunto, el mercado de Bitcoin se encuentra en una fase clave de ajuste, donde la presión de ventas a corto plazo y la confianza en las posiciones a largo plazo se entrelazan, lo que tendrá un impacto profundo en la tendencia futura de los precios. Si se confirma la formación del impacto en la oferta, el precio podría experimentar una nueva fase de volatilidad, atrayendo a inversores de alto patrimonio y fondos institucionales.