Cuando Bitcoin ha caído más del 40% desde su máximo histórico y el ánimo del mercado se vuelve más conservador, el fundador de Strategy, Michael Saylor, compara esta corrección con el “Valle de la Desesperación” que atravesó Apple en su momento, destacando que las profundas retracciones suelen ser etapas necesarias en el camino hacia una reevaluación del valor a largo plazo de los grandes activos tecnológicos.
(Resumen previo: ¡Strategy vuelve a comprar! Añadió posiciones en medio de la caída, Michael Saylor no teme romper su costo base)
(Información adicional: Prefiere vender un riñón que vender Bitcoin, ¿es Saylor un genio o un completo estafador?)
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En medio de una caída superior al 40% desde el pico histórico de Bitcoin, Michael Saylor, fundador de Strategy, vuelve a pronunciarse. Compara la corrección actual de Bitcoin con el “Valle de la Desesperación” que sufrió Apple en 2013, resaltando que los verdaderos éxitos en inversión tecnológica suelen requerir atravesar profundas correcciones y dudas del mercado. Saylor sostiene que la volatilidad y las retracciones no son signos de fracaso, sino etapas necesarias para una reevaluación del valor a largo plazo.
Saylor destaca especialmente la crisis de Apple en 2013. En ese momento, el precio de sus acciones cayó aproximadamente un 45% desde su máximo, y su relación P/E cayó por debajo de 10, siendo vista por el mercado como una “empresa madura” con crecimiento estancado. Aunque el iPhone ya tenía una base de usuarios global significativa, el mercado dudaba de su capacidad de innovación futura.
Hasta años después, con el apoyo de inversores influyentes como Carl Icahn y Warren Buffett, la confianza del mercado se recuperó y el precio de Apple volvió a la senda del crecimiento.
Saylor señala que, si se mira en un marco temporal más largo, ese “valle” fue en realidad una ventana clave para que los inversores a largo plazo construyeran posiciones.
Actualmente, Bitcoin ha caído aproximadamente un 45% desde su máximo cercano a 125,000 dólares, un patrón muy similar al de Apple en su momento. En una entrevista en el programa Coin Stories, Saylor afirmó:
“Casi ningún éxito en inversión tecnológica ha evitado experimentar una caída del 45% y atravesar ese valle de la desesperación.”
Destaca que esta corrección puede durar meses o incluso años. “Si este valle dura siete años, felicitaciones, no es diferente a lo que vivió Apple.”
Saylor señala que el mercado actual, en comparación con ciclos anteriores de auge y caída, presenta diferencias notables. Cree que la transición de los mercados de derivados desde plataformas offshore a mercados regulados en EE. UU. ha reducido la amplitud de las fluctuaciones. En el pasado, las caídas en los mercados bajistas de Bitcoin alcanzaban entre el 70% y el 80%; ahora, una caída del 40% a 50% ya puede considerarse una “volatilidad comprimida”.
No obstante, admite que los bancos tradicionales aún no están dispuestos a ofrecer suficiente crédito respaldando activos en Bitcoin, lo que lleva a algunos inversores a recurrir a bancos sombra o a estructuras de rehipotecación, lo que puede amplificar la presión de venta en momentos de tensión.
Respecto a si las computadoras cuánticas podrían amenazar la seguridad de la red de Bitcoin, Saylor es claro: en el corto plazo, no hay riesgo real. Considera que la computación cuántica aún está a más de una década de representar una amenaza concreta para los sistemas criptográficos actuales. Para entonces, los gobiernos y los sistemas financieros globales habrán adoptado la “criptografía post-cuántica”, y el software de Bitcoin podrá actualizarse mediante mecanismos de consenso global.
Además, los recientes debates en torno a los archivos de Jeffrey Epstein, que algunos usan para atacar a los desarrolladores de Bitcoin, Saylor los califica como “FUD” —miedo, incertidumbre y duda—, y opina que no difieren de controversias pasadas sobre consumo energético o tamaño de bloques.
Desde la crisis de Apple hasta la profunda corrección de Bitcoin, el mensaje central que Saylor quiere transmitir es muy claro: los activos tecnológicos verdaderamente disruptivos, antes de ser ampliamente aceptados, suelen atravesar dudas del mercado y volatilidades extremas.
Para los inversores a corto plazo, una caída del 45% puede parecer un riesgo; pero para los creyentes a largo plazo, puede ser un período de acumulación antes de una reevaluación de valor. La historia podría repetirse, pero solo el tiempo lo dirá. Para Saylor, la situación actual de Bitcoin es precisamente ese “Valle de la Desesperación” que necesita atravesar.