FedEx ha iniciado una gran batalla legal al demandar al gobierno para que devuelva todo el dinero de los aranceles. Esos fondos fueron cobrados por Donald Trump. Actualmente, FedEx es la primera gran empresa en enfrentarse al desafío de los 175 mil millones de dólares en ingresos recaudados por esa política, y este caso podría sentar un fuerte precedente legal.
El momento ha demostrado una precisión estratégica. La Corte Suprema dictaminó que la emisión de los aranceles por parte de la administración bajo la IEEPA excedía los poderes presidenciales. FedEx reaccionó rápidamente y exigió la devolución de los derechos aduaneros cobrados en el pasado, alegando que el gobierno no debería haber impuesto tales pagos en absoluto. La empresa tomó esta decisión y es una señal de que está muy segura de que el tribunal emitirá un fallo y de las implicaciones que esto tendrá.
Entre 2018 y 2020, las empresas estadounidenses desembolsaron aproximadamente 175 mil millones de dólares en aranceles. En caso de que FedEx gane el caso, se espera que otras empresas presenten reclamaciones similares. Tal evento provocaría una avalancha de solicitudes de reembolso en la mayoría de los sectores, lo que pronto alteraría los balances corporativos. Las empresas que incurrieron en mayores importaciones podrán obtener mucho capital.
Los aranceles que solían desestabilizar las actividades comerciales mundiales han elevado los costos para los proveedores logísticos, fabricantes e importadores. Los reembolsos ayudarían a aliviar parte de esa carga financiera y permitirían a las empresas recuperar colchones de capital. Por lo tanto, hay una implicación legal y económica en este caso.
Aunque esto tiene un lado positivo para las empresas, existe incertidumbre sobre el impacto fiscal de los reembolsos masivos. Este caso cuestiona la autoridad del poder arancelario en Estados Unidos y obliga a revisar los poderes ejecutivos en materia de comercio. Una decisión a favor de FedEx reconfiguraría cómo los futuros gobiernos aplicarán las políticas de comercio de emergencia. La demora o rechazo impondría retrasos en el proceso de reembolsos y aumentaría la incertidumbre. Ambos escenarios definirán las discusiones políticas, el mercado financiero y las historias del mundo del comercio.