El 24 de febrero, Rusia inició una investigación contra el fundador de Telegram, Pavel Durov, acusándole de “colaborar en actividades terroristas”, lo que demuestra que su relación con el Kremlin se ha deteriorado gravemente. Según los medios estatales Rossia Gazeta y Komsomol Pravda, Telegram ha sido acusado de ser una herramienta para las agencias de inteligencia occidentales y ucranianas y ha sido utilizado para planear múltiples ataques contra Rusia. El informe citaba información del Servicio Federal de Seguridad Ruso (FSB) que indicaba que las acciones de Durov estaban bajo investigación penal.
Desde que dejó Rusia en 2014, Durov ha construido Telegram como una plataforma con la privacidad en su núcleo, independiente del control estatal. Obtuvo la ciudadanía francesa y de los Emiratos Árabes Unidos y resistió con éxito el intento de prohibición de Moscú en 2018. A pesar de ello, Rusia ha presionado a Telegram, incluyendo restringir el tráfico, bloquear algunas funciones y dirigir a los usuarios a la aplicación de mensajería controlada por el Estado, Max.
Se informa que Telegram tiene más de 105 millones de usuarios activos mensuales en Rusia, e incluso durante la guerra en Ucrania, la mayoría de las redes sociales occidentales fueron bloqueadas, y los departamentos gubernamentales y el ejército seguían dependiendo de Telegram para publicar información oficial y coordinarse en la línea del frente. El portavoz del presidente Putin también se comunicó con los medios a través de la plataforma.
El detonante de la última medida de Rusia es la negativa de Telegram a almacenar datos de usuarios y censurar contenido en el país. Bortnikov dijo la semana pasada que había negociado previamente con Durov pero que “no obtuvo ningún resultado” y le acusó de justificar un gran número de violaciones. Durov respondió que la medida pretende obligar a los ciudadanos a utilizar plataformas controladas por el Estado que sean fáciles de monitorizar.
Los observadores señalan que la medida de Rusia contra Telegram podría desencadenar grandes cambios en el ecosistema de información nacional. La larga existencia de Telegram como canal de comunicación independiente y su posición en la vida pública, la coordinación militar y la difusión de información han hecho que esta investigación sobre el fundador tenga un profundo impacto en todo el entorno de comunicación digital. La situación actual muestra que la división entre Durov y el Kremlin se está profundizando, y las operaciones de Telegram en Rusia se enfrentan a nuevas incertidumbres.