En el primer trimestre de 2026, el mercado de Bitcoin experimentó una ola de compras estructurales impulsada por una sola institución. Strategy, anteriormente conocida como MicroStrategy, adquirió Bitcoin por valor de 720 millones de dólares en ocho semanas, convirtiéndose en la principal fuerza detrás del repunte del precio de Bitcoin durante ese periodo. Esta oleada de compras no solo superó en volumen a la mayoría de las asignaciones institucionales trimestrales del año anterior, sino que, aún más relevante, reveló un nuevo modelo de entrada institucional.
Según Matt Hougan, CIO de Bitwise, las compras de Strategy fueron el principal motor del movimiento de precios en ese momento. A diferencia de la compra institucional descentralizada a través de ETF observada entre 2024 y 2025, esta ronda de compras estuvo altamente concentrada en una sola entidad corporativa. El motor detrás del rally del mercado no fue una ola generalizada de asignaciones institucionales, sino una máquina de capital focalizada.
¿Cómo permiten las acciones preferentes perpetuas STRC la compra continua?
La capacidad de Strategy para adquirir 720 millones de dólares en BTC en ocho semanas no dependió de la financiación tradicional mediante acciones ordinarias, sino de su instrumento de acciones preferentes perpetuas: STRC. En una sola semana a principios de marzo de 2026, la emisión de STRC alcanzó los 1 180 millones de dólares, superando con creces los 396 millones recaudados a través del programa ATM de acciones ordinarias concurrente. Fue la primera vez en la historia que las acciones preferentes se convirtieron en la herramienta principal de financiación para adquisiciones de Bitcoin.
El diseño de STRC resuelve los principales defectos de los modelos de financiación anteriores. Históricamente, la acción ordinaria de Strategy tenía una alta correlación con el precio de Bitcoin, lo que implicaba que las grandes ampliaciones de capital solían coincidir con picos locales de precio, haciendo que el momento de compra no fuera el más adecuado. STRC emplea una estructura de tipo de interés variable que ancla su precio de mercado en 100 dólares: cuando STRC cae por debajo de 100 dólares, aumentan los pagos de dividendos para atraer compradores; cuando supera los 100 dólares, se emiten nuevas acciones para ajustar el precio. Este enfoque sustituye la volatilidad del precio por la volatilidad del rendimiento, creando un canal de financiación estable y desacoplado del precio spot de Bitcoin.
Actualmente, la rentabilidad anualizada por dividendo de STRC ronda el 11,5 %, con obligaciones anuales de dividendos superiores a 1 000 millones de dólares. Al cierre del primer trimestre de 2026, STRC había recaudado un total de 55 800 millones de dólares, con una capitalización bursátil superior a 85 000 millones, lo que la convierte en el mayor instrumento de acciones preferentes del mundo.
Una comparación llamativa: ¿cómo superan los 77 000 BTC comprados los flujos de ETF?
Desde 2026, las compras impulsadas por STRC han seguido un ritmo marcadamente distinto al de los flujos tradicionales de fondos hacia ETF. Hasta la fecha, STRC ha acumulado compras de aproximadamente 77 000 BTC, mientras que todos los ETF de Bitcoin spot de EE. UU. combinados han registrado entradas netas de apenas 8 000 BTC en el mismo periodo, una diferencia cercana a 10:1.
La diferencia clave radica en la naturaleza de los fondos. Los ETF ofrecen doble liquidez: las instituciones pueden comprar y vender participaciones de ETF, y las salidas pueden producirse rápidamente cuando el sentimiento de mercado se debilita. En cambio, STRC se basa en un valor nominal fijo de las acciones preferentes para la captación de fondos. Una vez que los inversores adquieren STRC, su capital se destina a compras continuas de BTC, sin verse afectado por las fluctuaciones de corto plazo del mercado. Algunos observadores del mercado denominan a esto el "canal global de promediado del coste en dólares" de Bitcoin, con un impulso de compra en gran medida independiente de los movimientos del precio spot, lo que genera una demanda estructuralmente sostenida.
En esencia, el modelo de compras de 2026 ha pasado de estar "impulsado por ETF" a estar "impulsado por instrumentos de capital". Los ETF sirven como herramientas de diversificación institucional convencional, mientras que STRC representa el uso de instrumentos financieros innovadores en el balance de una empresa para generar poder de compra continuo.
¿Qué implica la rápida expansión del balance?
A 6 de mayo de 2026, Strategy poseía 818 334 Bitcoin, un 22 % más en lo que va de año, con un coste medio de adquisición de 75 537 dólares por BTC. Sus tenencias representan aproximadamente el 70 % de todos los BTC en manos de empresas cotizadas, superando la suma de los nueve mayores tenedores corporativos siguientes.
Sin embargo, esta expansión del balance conlleva presiones significativas de costes. En el primer trimestre de 2026, el precio de Bitcoin cayó más de un 20 %, lo que resultó en unas pérdidas no realizadas de aproximadamente 14 460 millones de dólares en activos digitales y una pérdida neta trimestral de 12 540 millones. Mientras tanto, STRC y otras acciones preferentes pagaron más de 692 millones de dólares en dividendos.
El CEO Phong Le declaró durante la presentación de resultados que la empresa podría considerar vender parte de sus Bitcoin en determinadas circunstancias para amortizar deuda o pagar dividendos, lo que supone un cambio respecto a su tradicional política de "nunca vender". Al cierre del trimestre, las reservas de efectivo de la compañía ascendían a unos 2 210 millones de dólares, ligeramente por debajo del inicio del año, aunque la dirección aseguró que la liquidez es suficiente para cubrir aproximadamente 18 meses de obligaciones de dividendos y deuda.
¿Qué retos de sostenibilidad plantea la extrema concentración de Strategy?
El modelo impulsado por STRC enfrenta desafíos clave de sostenibilidad. En primer lugar, la capacidad de captación de fondos de STRC depende en gran medida de que cotice cerca de su valor nominal de 100 dólares. Si STRC cotiza por debajo del nominal durante periodos prolongados, la empresa debe aumentar el rendimiento por dividendo para mantener el atractivo para los inversores, lo que incrementa aún más las salidas de caja anuales.
En segundo lugar, como acciones preferentes, los titulares de STRC tienen prioridad sobre los accionistas ordinarios en los pagos. El valor nominal total de las acciones preferentes de la empresa supera ahora los 10 000 millones de dólares, con obligaciones anuales de dividendos superiores a 1 000 millones. Si el precio de Bitcoin se mantiene bajo durante un periodo prolongado y las reservas de efectivo se agotan, la empresa podría verse obligada a elegir entre vender Bitcoin para cubrir dividendos y deuda, o diluir a los accionistas ordinarios mediante ampliaciones de capital.
Además, las tenencias de Strategy representan alrededor del 70 % de las reservas de BTC de todas las empresas cotizadas. Esta concentración extrema influye de manera significativa en las estadísticas globales al analizar la adopción institucional de Bitcoin y hace que el poder de compra corporativo en el mercado de Bitcoin dependa en gran medida de la disposición y capacidad de financiación continuas de una sola entidad.
¿Por qué el banco central checo asignó el 1 % de sus reservas de divisas a Bitcoin?
Mientras la compra corporativa sigue creciendo, también han surgido señales soberanas. En abril de 2026, Aleš Michl, gobernador del Banco Nacional Checo, anunció públicamente en la conferencia Bitcoin 2026 Las Vegas que el banco había asignado el 1 % de sus aproximadamente 180 000 millones de dólares en reservas de divisas a Bitcoin.
La justificación de Michl se basa en la teoría moderna de carteras. Señaló que investigaciones internas mostraron que añadir Bitcoin a la cartera de reservas podría aumentar el rendimiento esperado en coronas checas, sin alterar el riesgo global de la cartera, debido a la baja correlación a largo plazo de Bitcoin con el oro, el dólar estadounidense y otros activos de reserva tradicionales. El Banco Nacional Checo ya había realizado su primera compra de prueba de Bitcoin en noviembre de 2025, convirtiéndose en el primer banco central del mundo en adquirir Bitcoin.
El efecto de escala de esta decisión es notable: el 1 % de 180 000 millones equivale a una asignación potencial de 1 800 millones de dólares, comparable al poder de compra de un fondo soberano de tamaño medio. Michl describió la estrategia como "conservadora pero innovadora": no se desvía del mandato central del banco de controlar la inflación y mantener la estabilidad monetaria, pero busca rentabilidades diversificadas y de bajo riesgo fuera de los marcos de activos tradicionales.
¿Seguirán otros bancos centrales este ejemplo?
El movimiento pionero del banco central checo ha generado un intenso debate sobre las perspectivas de asignaciones soberanas en Bitcoin. Tras la reunión de primavera del FMI en 2026, los analistas se muestran más optimistas sobre el futuro de Bitcoin como activo de reserva global, y algunos predicen que para 2030, Bitcoin podría convertirse en un activo estándar de reserva de bancos centrales junto al oro. El CIO de Bitwise, Matt Hougan, incluso pronostica que para 2050, todos los bancos centrales podrían incluir Bitcoin en sus carteras de reservas, al igual que el oro.
Sin embargo, persisten resistencias importantes. Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, considera que los bancos centrales siguen prefiriendo el oro como activo de reserva, argumentando que Bitcoin carece de un respaldo institucional comparable a nivel global y que su comportamiento de precio se asemeja al de las acciones tecnológicas, lo que socava su papel como refugio seguro en momentos de tensión de mercado.
El modelo checo sirve como referencia verificable y de bajo riesgo. Su asignación del 1 % es lo suficientemente pequeña como para no afectar a las funciones centrales del banco, pero lo bastante significativa para poner a prueba el rendimiento de Bitcoin a largo plazo en una cartera soberana. Si este experimento ofrece rentabilidades ajustadas al riesgo en los próximos uno o dos años, podría convertirse en un modelo para otros bancos centrales.
¿Cómo están dos modelos de demanda transformando la estructura del mercado?
Los dos modelos de demanda emergentes actualmente en juego presentan características estructurales diferenciadas.
El primer modelo es la compra estructural impulsada por instrumentos de capital corporativos. STRC ofrece un canal de financiación estable, relativamente independiente del precio, que permite compras de Bitcoin a un ritmo similar al promediado del coste en dólares, con menor correlación con los ciclos de sentimiento de mercado que los canales tradicionales de ETF. El segundo modelo es la apertura gradual de ventanas de asignación soberana. La asignación del 1 % del banco central checo, basada en la teoría de diversificación de carteras, es lógicamente replicable y allana el camino para que más entidades soberanas reconsideren el papel de Bitcoin en su mezcla de activos.
Ambos modelos comparten un rasgo común: ya no dependen del sentimiento minorista ni de narrativas macro de corto plazo, sino que están integrados en estructuras de capital corporativo y marcos de gestión de activos soberanos. A 6 de mayo de 2026, los datos de mercado de Gate muestran a Bitcoin cotizando en el rango de 81 000–82 000 dólares, con un fuerte repunte desde los mínimos de finales de abril y manteniendo una volatilidad amplia desde principios de año.
Resumen
En el primer trimestre de 2026, Strategy utilizó su instrumento de acciones preferentes STRC para adquirir Bitcoin por valor de 720 millones de dólares, con adquisiciones anuales que alcanzan unos 77 000 BTC, casi diez veces los flujos netos de los ETF spot estadounidenses en el mismo periodo. El mecanismo de anclaje de precio de STRC, basado en "rendimiento por volatilidad", proporciona un canal de financiación en gran medida independiente del precio spot, aunque las obligaciones acumuladas de dividendos superan ya los 1 000 millones de dólares, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad de las reservas de efectivo y la estabilidad de la financiación. A nivel corporativo, la concentración es extrema: Strategy representa alrededor del 3,9 % del suministro total de Bitcoin y aproximadamente el 70 % de todos los BTC en manos de empresas cotizadas.
Por su parte, el banco central checo asignó el 1 % (unos 1 800 millones de dólares) de sus 180 000 millones en reservas de divisas a Bitcoin, convirtiéndose en el primer banco central en incluir públicamente Bitcoin en su cartera de reservas. La decisión se basa en la teoría moderna de carteras y en estrategias de diversificación de baja correlación. Este movimiento puede servir como modelo de validación para futuras asignaciones soberanas. Estos dos nuevos modelos de demanda—la compra estructural impulsada por instrumentos de capital corporativos y la asignación soberana estratégica—están transformando conjuntamente la estructura de la demanda en el mercado de Bitcoin, con una influencia que ya supera a los canales tradicionales de ETF y a los marcos impulsados por el sentimiento minorista.
Preguntas frecuentes
P: ¿Cuánto Bitcoin compró Strategy en el primer trimestre de 2026?
Strategy adquirió Bitcoin por valor de 720 millones de dólares en ocho semanas durante el primer trimestre de 2026. En lo que va de año, su instrumento STRC ha acumulado cerca de 77 000 BTC, elevando las tenencias totales a 818 334 BTC.
P: ¿Cómo funciona STRC?
STRC es una acción preferente perpetua emitida por Strategy, con un precio objetivo anclado en 100 dólares y un mecanismo dinámico de ajuste de dividendos, que atrae capital institucional en busca de rendimientos estables. Estos fondos se utilizan de forma continua para comprar Bitcoin, creando un canal de financiación y adquisición en gran medida independiente del precio spot de Bitcoin.
P: ¿Cuál es la asignación específica de Bitcoin del banco central checo?
El Banco Nacional Checo dispone de aproximadamente 180 000 millones de dólares en reservas de divisas, de las cuales el 1 % está asignado a Bitcoin, lo que supone una asignación potencial de unos 1 800 millones de dólares. El banco realizó su primera compra de prueba en noviembre de 2025.
P: ¿Qué riesgos implica el modelo STRC?
Los principales riesgos incluyen: si STRC cotiza por debajo del valor nominal, la empresa puede verse obligada a aumentar los dividendos, incrementando la presión sobre los flujos de caja; las acciones preferentes han generado obligaciones de dividendos anualizadas superiores a 1 000 millones de dólares; en casos extremos, la compañía podría verse obligada a vender Bitcoin o emitir más acciones para amortizar deuda.
P: ¿Seguirán otros bancos centrales el modelo checo?
El enfoque checo constituye una referencia verificable y de bajo riesgo (una asignación del 1 % no afecta a las funciones centrales del banco central), y su rendimiento ajustado al riesgo en los próximos 1–2 años influirá en las decisiones de otras entidades soberanas. Actualmente, los bancos centrales de todo el mundo siguen siendo cautos respecto a las asignaciones en Bitcoin, aunque el debate estructural está ganando intensidad.




