La probabilidad de la Clarity Act se desploma: cómo el bloqueo regulatorio de las criptomonedas en EE. UU. está configurando el panorama del mercado

Mercados
Actualizado: 2026-04-01 10:15

La probabilidad de que se apruebe la ley sobre la estructura del mercado cripto en Estados Unidos, conocida como Clarity Act, está disminuyendo de forma significativa. Tras la decisión del Washington Research Group de TD Cowen de rebajar las probabilidades de aprobación de la ley este año a una de cada tres, el mercado está reconsiderando su optimismo respecto a la posibilidad de contar con un marco regulatorio claro a corto plazo. Este cambio implica más que un simple retraso legislativo: podría desencadenar una revisión profunda en el sector sobre las vías regulatorias, los flujos de capital y el panorama competitivo en general.

Por qué las expectativas legislativas han pasado del optimismo a la cautela

Hasta hace poco, el mercado mantenía altas expectativas sobre la aprobación de la Clarity Act, llegando algunos a estimar una probabilidad del 80 %. Sin embargo, al acercarse el segundo trimestre de 2026, estas previsiones se han revisado drásticamente a la baja. El problema principal radica en los profundos conflictos de intereses revelados durante el proceso legislativo, que no pueden resolverse rápidamente. Los analistas de TD Cowen señalan que el Congreso se enfrenta a un calendario político extremadamente ajustado, y cualquier avance sustancial debe producirse antes del receso de verano en agosto. El actual receso de Pascua, de dos semanas, reduce aún más una ventana legislativa ya de por sí limitada. Además, el proyecto de ley busca definir la naturaleza de los activos digitales, un reto mucho más complejo que una legislación de un solo tema, lo que dificulta mantener el consenso bipartidista.

Cómo las disposiciones sobre rentabilidad de stablecoins se han convertido en un gran obstáculo

Entre los puntos conflictivos, las disposiciones sobre la rentabilidad de las stablecoins han surgido como un escollo central. Las recientes propuestas de compromiso pretenden prohibir que las empresas ofrezcan cualquier tipo de rentabilidad o recompensas a los tenedores de stablecoins, intentando redefinir estos activos como simples herramientas de pago y liquidación, y no como productos de ahorro o inversión. Sin embargo, esta disposición se enfrenta a un dilema de "pierde-pierde": por un lado, plataformas cripto como Coinbase se oponen firmemente a las restricciones sobre la rentabilidad, argumentando que minan la ventaja competitiva del sector frente a las finanzas tradicionales. Por otro lado, los bancos tradicionales temen que la expansión de las stablecoins en los pagos erosione su base principal de depósitos. Esta doble resistencia, tanto desde la industria cripto como desde las finanzas tradicionales, ejerce una enorme presión política sobre los legisladores que impulsan la ley.

Por qué existe una fuerte oposición interna dentro del sector

Más allá de la lucha con los grupos de interés externos, la crítica interna a la Clarity Act también se está intensificando. El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, ha criticado duramente el proyecto, advirtiendo que, incluso si se aprueba, el proceso de elaboración y aplicación de las normas podría prolongarse hasta 15 años, dejando al sector sumido en una incertidumbre a largo plazo. Más allá de esto, preocupa que la ley pueda acabar clasificando todos los nuevos activos digitales como valores, imponiendo barreras de cumplimiento elevadas a los proyectos emergentes, mientras que activos consolidados como Bitcoin y Ethereum se beneficiarían de un estatus de "derechos adquiridos". Hoskinson describe la ley como un "monstruo de Frankenstein", y sostiene que su diseño estructural podría convertir las herramientas regulatorias en armas, permitiendo que diferentes facciones políticas utilicen disposiciones ambiguas para atacar proyectos concretos.

Qué implica esto para el panorama del sector cripto

La menor probabilidad de que se apruebe la Clarity Act implica, en primer lugar, un vacío regulatorio prolongado. El mercado estadounidense de activos digitales seguirá dependiendo de una regulación basada en la aplicación de la ley (en la que la SEC establece las reglas caso por caso a través de litigios), en vez de un camino claro de cumplimiento legislativo. Este entorno sigue siendo una barrera importante para los grandes inversores institucionales, ya que las entidades financieras tradicionales suelen exigir un marco legal bien definido antes de asignar capital significativo a los activos digitales. En segundo lugar, los obstáculos del proyecto podrían acelerar la migración de talento y capital hacia jurisdicciones con marcos regulatorios más claros, como la Unión Europea, donde la normativa MiCA ya está atrayendo a más empresas cripto. Por último, si la ley fracasa definitivamente, el sector se verá abocado a un "periodo de prueba", en el que deberá demostrar la indispensabilidad de la tecnología cripto mediante aplicaciones reales durante los próximos tres a cinco años, para presionar a los reguladores hacia un compromiso.

Escenarios posibles de cara al futuro

De cara al futuro, existen varios escenarios para la Clarity Act. El primero sería una aprobación por compromiso, en la que el Congreso saque adelante una versión simplificada del proyecto a finales de julio o principios de agosto, pese a la oposición tanto del sector cripto como del bancario. Sin embargo, TD Cowen considera que esto sería "la excepción, no la norma". El segundo escenario es la división legislativa: separar la regulación de stablecoins del resto del proyecto sobre la estructura del mercado, avanzando primero con el marco menos controvertido de las stablecoins (como los detalles de implementación de la GENIUS Act) y abordando después los temas más complejos de clasificación de activos. El tercer escenario es el archivo a largo plazo: a medida que se acerque el ciclo electoral de mitad de mandato en 2026, las prioridades legislativas podrían desplazarse, retrasando el establecimiento de un marco regulatorio cripto hasta la próxima legislatura. En cualquier caso, el sector debe prepararse para un periodo prolongado de incertidumbre normativa.

Posibles alertas de riesgo

En este contexto, los participantes del mercado deben estar atentos a varios tipos de riesgos. El primero es el riesgo de liquidez: la incertidumbre regulatoria podría frenar la actividad de los creadores de mercado y las instituciones en Norteamérica, reduciendo la profundidad de algunos activos cripto. El segundo es el riesgo de cumplimiento: para los protocolos DeFi y los proyectos que generan rentabilidad, la aprobación de la ley con una prohibición sobre la rentabilidad de stablecoins amenazaría directamente sus modelos de negocio. El tercero es el riesgo de divergencia geopolítica: las diferencias regulatorias entre Estados Unidos, la Unión Europea y Asia podrían fragmentar aún más el mercado cripto global, incrementando los costes de cumplimiento para las operaciones transfronterizas. Los inversores deben seguir de cerca la evolución legislativa en el Comité Bancario del Senado tras el receso de abril, así como los cambios de postura de los principales actores del sector.

Conclusión

La menor probabilidad de que se apruebe la Clarity Act no es un simple retraso legislativo: refleja los retos estructurales de la regulación cripto en Estados Unidos en un contexto de intensa competencia entre grupos de interés. La división sobre las disposiciones de rentabilidad de stablecoins, las preocupaciones sobre la securitización de nuevos proyectos y la urgencia del calendario legislativo contribuyen al actual estancamiento. Para el sector cripto, esto significa que el esperado periodo de claridad regulatoria probablemente no llegará pronto, y el mercado seguirá operando bajo una supervisión basada en la aplicación de la ley. A largo plazo, tanto si la ley se aprueba como si queda bloqueada, el sector deberá replantear su posicionamiento estratégico en el mercado estadounidense y considerar la adaptabilidad regulatoria como una ventaja competitiva clave.

Preguntas frecuentes

P: ¿Cuál es la probabilidad actual de que se apruebe la Clarity Act?

Según el análisis del Washington Research Group de TD Cowen a finales de marzo de 2026, la ley tiene alrededor de una posibilidad entre tres de aprobarse este año. Anteriormente, el senador Mark Warner también había reducido su estimación del 80 % al 50–60 %.

P: ¿Cuáles son las disposiciones específicas sobre la rentabilidad de stablecoins en el proyecto de ley?

El punto de conflicto actual es una propuesta de compromiso que prohibiría a las plataformas ofrecer cualquier tipo de rentabilidad o recompensas sobre los saldos de stablecoins, con el objetivo de definir estos activos estrictamente como instrumentos de pago, y no como productos de ahorro o inversión.

P: Si la Clarity Act no se aprueba, ¿qué implica para el sector cripto?

Si la ley fracasa, Estados Unidos seguirá dependiendo principalmente de la regulación basada en la aplicación de la ley, prolongando la incertidumbre regulatoria. El sector podría entrar en un "periodo de prueba", en el que deberá demostrar su valor a través de aplicaciones reales para lograr futuras concesiones regulatorias. Esto también podría acelerar la salida de capital y talento hacia regiones como la Unión Europea, donde ya existe claridad regulatoria.

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