CERO, ¡2 décimas!
En los flujos de la red, donde late el token,
Una corriente roja se quedó en espera.
Confiabas en el apalancamiento, en el giro dorado,
Pero el gráfico trazó tu último destino.
La vela quemó la ala de la esperanza —
Todo lo que se acumulaba, se fue a la oscuridad.
La luz neón a través del cristal del monitor
Se clava en la piel con la marca de la sentencia.
Donde alguna vez chapoteó el éxito,
Ahora solo hay una mueca y una risa burlona.
El activo dicta su sentencia.
Te convertiste en un extraño para el sistema para siempre,
Roto por el algoritmo, olvidado en el silencio.
En e
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