Con la entrada en la segunda mitad de 2026, los inversores se enfrentan a una encrucijada crucial en la lectura del rumbo del oro. Los precios han mostrado movimientos notables desde principios de año, subiendo bruscamente en enero hasta cerca de 5,600 dólares por onza, para luego experimentar una caída significativa en febrero hasta aproximadamente 4,885 dólares. Estas fluctuaciones reflejan una lucha real entre factores que apoyan el alza y otros que empujan los precios hacia la baja.
Cómo ha sido el desempeño del oro desde principios de 2026 hasta ahora: análisis de precios y desarrollos
No se puede entender la trayectoria de las expectativas del precio del oro en el próximo período sin revisar su comportamiento en los primeros meses del año. 2026 comenzó con una fuerza inesperada; el oro logró ganancias importantes en las primeras semanas, beneficiándose de la continuidad en las compras de los bancos centrales y del aumento de la preocupación por las tensiones geopolíticas globales.
La primera mitad de 2025 vio un aumento gradual desde niveles de 3,000 dólares, cerrando el año con ganancias anuales cercanas al 70%. El cuarto trimestre de 2025 alcanzó los niveles más altos del año, acercándose a los 4,550 dólares, impulsado por fuertes flujos hacia los fondos cotizados en bolsa (ETFs). Este impulso continuó en enero de 2026, cuando los precios parecían encaminarse hacia una nueva y más alta fase de valoración.
Pero la situación se complicó en febrero, cuando comenzaron a imponerse las tomas de beneficios. Los precios cayeron de 5,600 dólares a unos 4,885 dólares, reflejando un estado de incertidumbre entre los inversores respecto a la verdadera dirección del mercado a corto y mediano plazo.
Pronósticos del precio del oro por parte de las casas de inversión tradicionales: ¿qué esperan para el próximo período?
Las grandes instituciones financieras tienen visiones divergentes sobre la evolución del precio durante el resto del año, lo que refleja un alto grado de incertidumbre y la complejidad de las condiciones económicas y políticas.
JP Morgan: espera que el precio alcance aproximadamente 6,300 dólares por onza para finales de 2026, sustentándose en la continuidad de la demanda institucional y de los bancos centrales sobre el metal precioso.
UBS: ha elevado su objetivo a 6,200 dólares como escenario base, con una posible subida a 7,200 dólares si las tensiones geopolíticas empeoran, y una caída potencial a 4,600 dólares en caso de un endurecimiento de la política monetaria estadounidense.
Deutsche Bank: centra su meta en 6,000 dólares para el año, basándose en la hipótesis de que continuará la tendencia de fondos hacia activos seguros alejados del dólar.
Goldman Sachs: ha puesto un objetivo alrededor de 5,400 dólares, con atención a la posibilidad de superar ese nivel en caso de escalada en las crisis geopolíticas.
Bank of America: ha elevado sus expectativas a 5,000 dólares por onza, apoyándose en la demanda constante de entidades institucionales y bancos centrales.
Morgan Stanley y Citi: pronostican rangos entre 4,800 y 5,700 dólares a lo largo del año, reflejando una visión aún no completamente clara.
Esta disparidad en las previsiones confirma que el mercado sigue sujeto a factores impredecibles, y que cualquier desarrollo político o económico inesperado puede alterar radicalmente la ecuación de precios.
Factores clave que determinarán el rumbo del oro en 2026
Para entender la trayectoria de las expectativas del precio del oro en el próximo período, hay que prestar atención a los principales factores que mueven el mercado:
Inflación y política de la Reserva Federal
La inflación sigue siendo el factor principal. En diciembre de 2025, la inflación en EE. UU. fue del 2.7%, por encima del objetivo oficial de la Fed (2%). Esta diferencia, aunque pequeña, persistente, indica que las presiones inflacionarias no han desaparecido, lo que refuerza la atracción del oro como cobertura efectiva. Cualquier señal de la Fed de reducir las tasas o mantenerlas estables será crucial para el comportamiento de los precios en el futuro cercano.
Fuerza del dólar
El dólar estadounidense actúa en sentido opuesto al oro. Un dólar débil significa precios del oro más altos, mientras que su fortaleza presiona a la baja. En 2020, cuando la Reserva Federal inyectó grandes cantidades de dinero para afrontar la crisis económica, el dólar cayó y el oro alcanzó niveles récord. Este escenario podría invertirse si la Fed vuelve a reducir tasas en los próximos meses.
Políticas de los bancos centrales mundiales
Los bancos centrales, especialmente en países emergentes, no han dejado de comprar oro para diversificar sus reservas lejos del dólar. Esta demanda constante establece un piso fuerte para los precios y respalda una tendencia alcista a largo plazo.
Demanda por activos refugio
En tiempos de incertidumbre, los inversores acuden al oro. Los conflictos geopolíticos actuales y los temores de una economía global inestable mantienen elevada la demanda de refugios seguros. Una reducción en la tensión podría disminuir significativamente esta demanda.
Estrategias de inversión: elige la que mejor se adapte a tus objetivos con sabiduría
No existe una única forma de invertir en oro. Los inversores tienen varias opciones, cada una con ventajas y desafíos diferentes.
Inversión a corto plazo: aprovechar la volatilidad
¿Cómo funciona?
El trading a corto plazo se basa en aprovechar los movimientos diarios o semanales de precios mediante instrumentos como futuros de oro o CFDs. En lugar de poseer el oro físico, se apuesta a la dirección del precio, ya sea al alza o a la baja.
Ventajas:
Posibilidad de ganancias rápidas si se acierta en la dirección
Alta flexibilidad para entrar y salir de operaciones
Beneficio en mercados alcistas y bajistas
Riesgos:
La alta volatilidad puede hacer muy difícil el timing
Costos adicionales por comisiones y spreads
Requiere seguimiento diario y análisis técnico constante
Futuros y CFDs sobre oro:
Permiten apostar a la subida o bajada sin poseer el metal. Si predices que el precio subirá de 4,700 dólares a 4,710 dólares y efectivamente sube, obtienes ganancia. Lo mismo si predices una bajada. Las ganancias o pérdidas se calculan por la diferencia entre precio de entrada y salida.
Inversión a largo plazo: preservar la riqueza
¿Cómo funciona?
Comprar lingotes, monedas de oro o fondos cotizados respaldados por oro, y mantenerlos durante años. El objetivo no es obtener beneficios rápidos, sino proteger el capital frente a la inflación.
Ventajas:
Alta seguridad y refugio en crisis
Preserva el poder adquisitivo frente a la inflación
Estabilidad relativa en el largo plazo
Riesgos:
Los precios pueden mantenerse estables mucho tiempo sin subir
El oro no genera ingresos periódicos como acciones o bonos
Costos de almacenamiento y seguro si se posee oro físico
Opciones balanceadas
Invertir una parte de tu cartera en oro a largo plazo (lingotes o ETFs) para proteger tu capital, y otra en instrumentos a corto plazo si tienes experiencia y tiempo para gestionar riesgos.
Riesgos y desafíos: ¿qué puede alterar las previsiones del precio del oro en el próximo período?
A pesar de las señales positivas, existen amenazas reales que podrían frenar el avance:
1. Endurecimiento de la política monetaria en EE. UU.:
Si la Fed decide subir tasas en lugar de bajarlas, disminuirá la atracción del oro, que no genera intereses.
2. Desescalada de conflictos geopolíticos:
El fin de algunos de los principales conflictos mundiales puede reducir la demanda de activos refugio de forma significativa.
3. Cambio en la preferencia de los inversores:
Una salida masiva del oro hacia otros activos (acciones, criptomonedas) podría presionar los precios a la baja.
4. Disminución de la oferta minera:
Cualquier interrupción o problema en las cadenas de suministro puede afectar la relación entre oferta y demanda.
Conclusión: ¿qué deberías hacer ahora?
Las previsiones del precio del oro para el próximo período oscilan entre 4,600 y 7,200 dólares, reflejando un alto grado de incertidumbre. Las principales casas de inversión coinciden en que el metal precioso seguirá en niveles relativamente altos comparado con años anteriores, pero el camino exacto sigue condicionado por decisiones de la Reserva Federal y desarrollos geopolíticos.
Si consideras invertir en oro, primero define tus objetivos: ¿quieres protegerte de la inflación o buscas ganancias a corto plazo? Para seguridad y estabilidad, las lingotes, monedas y ETFs ofrecen protección directa. Si eres un trader experimentado, los CFDs ofrecen mayor flexibilidad con mayor riesgo.
Al final, el éxito en el mercado del oro no solo depende de las previsiones de precios, sino de una estrategia clara que se ajuste a tu situación financiera y capacidad de asumir riesgos. Comienza por entender profundamente los factores del mercado, elige la herramienta adecuada y mantente atento a la evolución del entorno económico y político.
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¿Qué le espera al mercado del oro? Pronósticos de precios del oro y la inversión óptima en el próximo período
Con la entrada en la segunda mitad de 2026, los inversores se enfrentan a una encrucijada crucial en la lectura del rumbo del oro. Los precios han mostrado movimientos notables desde principios de año, subiendo bruscamente en enero hasta cerca de 5,600 dólares por onza, para luego experimentar una caída significativa en febrero hasta aproximadamente 4,885 dólares. Estas fluctuaciones reflejan una lucha real entre factores que apoyan el alza y otros que empujan los precios hacia la baja.
Cómo ha sido el desempeño del oro desde principios de 2026 hasta ahora: análisis de precios y desarrollos
No se puede entender la trayectoria de las expectativas del precio del oro en el próximo período sin revisar su comportamiento en los primeros meses del año. 2026 comenzó con una fuerza inesperada; el oro logró ganancias importantes en las primeras semanas, beneficiándose de la continuidad en las compras de los bancos centrales y del aumento de la preocupación por las tensiones geopolíticas globales.
La primera mitad de 2025 vio un aumento gradual desde niveles de 3,000 dólares, cerrando el año con ganancias anuales cercanas al 70%. El cuarto trimestre de 2025 alcanzó los niveles más altos del año, acercándose a los 4,550 dólares, impulsado por fuertes flujos hacia los fondos cotizados en bolsa (ETFs). Este impulso continuó en enero de 2026, cuando los precios parecían encaminarse hacia una nueva y más alta fase de valoración.
Pero la situación se complicó en febrero, cuando comenzaron a imponerse las tomas de beneficios. Los precios cayeron de 5,600 dólares a unos 4,885 dólares, reflejando un estado de incertidumbre entre los inversores respecto a la verdadera dirección del mercado a corto y mediano plazo.
Pronósticos del precio del oro por parte de las casas de inversión tradicionales: ¿qué esperan para el próximo período?
Las grandes instituciones financieras tienen visiones divergentes sobre la evolución del precio durante el resto del año, lo que refleja un alto grado de incertidumbre y la complejidad de las condiciones económicas y políticas.
JP Morgan: espera que el precio alcance aproximadamente 6,300 dólares por onza para finales de 2026, sustentándose en la continuidad de la demanda institucional y de los bancos centrales sobre el metal precioso.
UBS: ha elevado su objetivo a 6,200 dólares como escenario base, con una posible subida a 7,200 dólares si las tensiones geopolíticas empeoran, y una caída potencial a 4,600 dólares en caso de un endurecimiento de la política monetaria estadounidense.
Deutsche Bank: centra su meta en 6,000 dólares para el año, basándose en la hipótesis de que continuará la tendencia de fondos hacia activos seguros alejados del dólar.
Goldman Sachs: ha puesto un objetivo alrededor de 5,400 dólares, con atención a la posibilidad de superar ese nivel en caso de escalada en las crisis geopolíticas.
Bank of America: ha elevado sus expectativas a 5,000 dólares por onza, apoyándose en la demanda constante de entidades institucionales y bancos centrales.
Morgan Stanley y Citi: pronostican rangos entre 4,800 y 5,700 dólares a lo largo del año, reflejando una visión aún no completamente clara.
Esta disparidad en las previsiones confirma que el mercado sigue sujeto a factores impredecibles, y que cualquier desarrollo político o económico inesperado puede alterar radicalmente la ecuación de precios.
Factores clave que determinarán el rumbo del oro en 2026
Para entender la trayectoria de las expectativas del precio del oro en el próximo período, hay que prestar atención a los principales factores que mueven el mercado:
Inflación y política de la Reserva Federal
La inflación sigue siendo el factor principal. En diciembre de 2025, la inflación en EE. UU. fue del 2.7%, por encima del objetivo oficial de la Fed (2%). Esta diferencia, aunque pequeña, persistente, indica que las presiones inflacionarias no han desaparecido, lo que refuerza la atracción del oro como cobertura efectiva. Cualquier señal de la Fed de reducir las tasas o mantenerlas estables será crucial para el comportamiento de los precios en el futuro cercano.
Fuerza del dólar
El dólar estadounidense actúa en sentido opuesto al oro. Un dólar débil significa precios del oro más altos, mientras que su fortaleza presiona a la baja. En 2020, cuando la Reserva Federal inyectó grandes cantidades de dinero para afrontar la crisis económica, el dólar cayó y el oro alcanzó niveles récord. Este escenario podría invertirse si la Fed vuelve a reducir tasas en los próximos meses.
Políticas de los bancos centrales mundiales
Los bancos centrales, especialmente en países emergentes, no han dejado de comprar oro para diversificar sus reservas lejos del dólar. Esta demanda constante establece un piso fuerte para los precios y respalda una tendencia alcista a largo plazo.
Demanda por activos refugio
En tiempos de incertidumbre, los inversores acuden al oro. Los conflictos geopolíticos actuales y los temores de una economía global inestable mantienen elevada la demanda de refugios seguros. Una reducción en la tensión podría disminuir significativamente esta demanda.
Estrategias de inversión: elige la que mejor se adapte a tus objetivos con sabiduría
No existe una única forma de invertir en oro. Los inversores tienen varias opciones, cada una con ventajas y desafíos diferentes.
Inversión a corto plazo: aprovechar la volatilidad
¿Cómo funciona?
El trading a corto plazo se basa en aprovechar los movimientos diarios o semanales de precios mediante instrumentos como futuros de oro o CFDs. En lugar de poseer el oro físico, se apuesta a la dirección del precio, ya sea al alza o a la baja.
Ventajas:
Riesgos:
Futuros y CFDs sobre oro:
Permiten apostar a la subida o bajada sin poseer el metal. Si predices que el precio subirá de 4,700 dólares a 4,710 dólares y efectivamente sube, obtienes ganancia. Lo mismo si predices una bajada. Las ganancias o pérdidas se calculan por la diferencia entre precio de entrada y salida.
Inversión a largo plazo: preservar la riqueza
¿Cómo funciona?
Comprar lingotes, monedas de oro o fondos cotizados respaldados por oro, y mantenerlos durante años. El objetivo no es obtener beneficios rápidos, sino proteger el capital frente a la inflación.
Ventajas:
Riesgos:
Opciones balanceadas
Invertir una parte de tu cartera en oro a largo plazo (lingotes o ETFs) para proteger tu capital, y otra en instrumentos a corto plazo si tienes experiencia y tiempo para gestionar riesgos.
Riesgos y desafíos: ¿qué puede alterar las previsiones del precio del oro en el próximo período?
A pesar de las señales positivas, existen amenazas reales que podrían frenar el avance:
1. Endurecimiento de la política monetaria en EE. UU.:
Si la Fed decide subir tasas en lugar de bajarlas, disminuirá la atracción del oro, que no genera intereses.
2. Desescalada de conflictos geopolíticos:
El fin de algunos de los principales conflictos mundiales puede reducir la demanda de activos refugio de forma significativa.
3. Cambio en la preferencia de los inversores:
Una salida masiva del oro hacia otros activos (acciones, criptomonedas) podría presionar los precios a la baja.
4. Disminución de la oferta minera:
Cualquier interrupción o problema en las cadenas de suministro puede afectar la relación entre oferta y demanda.
Conclusión: ¿qué deberías hacer ahora?
Las previsiones del precio del oro para el próximo período oscilan entre 4,600 y 7,200 dólares, reflejando un alto grado de incertidumbre. Las principales casas de inversión coinciden en que el metal precioso seguirá en niveles relativamente altos comparado con años anteriores, pero el camino exacto sigue condicionado por decisiones de la Reserva Federal y desarrollos geopolíticos.
Si consideras invertir en oro, primero define tus objetivos: ¿quieres protegerte de la inflación o buscas ganancias a corto plazo? Para seguridad y estabilidad, las lingotes, monedas y ETFs ofrecen protección directa. Si eres un trader experimentado, los CFDs ofrecen mayor flexibilidad con mayor riesgo.
Al final, el éxito en el mercado del oro no solo depende de las previsiones de precios, sino de una estrategia clara que se ajuste a tu situación financiera y capacidad de asumir riesgos. Comienza por entender profundamente los factores del mercado, elige la herramienta adecuada y mantente atento a la evolución del entorno económico y político.