La libra esterlina enfrenta una oportunidad de aumento rara en fin de año. Varias instituciones financieras internacionales muestran opiniones divididas sobre su futura tendencia, con un optimismo a corto plazo y un pesimismo a largo plazo que contrastan claramente. Para los inversores que siguen las últimas noticias sobre la libra, entender estas señales contradictorias del mercado es especialmente importante.
La libra frente al dólar rebota desde el fondo, el euro se debilita y contribuye al movimiento
En esta época de fin de año, la libra esterlina frente al dólar (GBP/USD) mostró un rendimiento fuerte, con una apreciación del 1.08%, alcanzando un máximo de 1.3350, el nivel más alto en un mes. Al mismo tiempo, el euro frente a la libra (EUR/USD) cayó un 0.63% hasta 0.8737, también alcanzando un mínimo en un mes.
Este rebote de la libra se debe a múltiples factores. En Estados Unidos, los datos de empleo ADP de noviembre fueron débiles, lo que llevó a los mercados a reducir las expectativas de que la Reserva Federal continúe subiendo las tasas de interés. Además, las declaraciones del presidente Trump sobre la nominación del presidente de la Fed reforzaron las expectativas de un ciclo de recortes de tasas, lo que disminuyó la atracción del dólar y abrió espacio para la apreciación de la libra.
En el Reino Unido, el anuncio del presupuesto por parte del gobierno alivió en cierta medida las preocupaciones del mercado sobre la deuda británica. Un estratega de Ebury señaló que la publicación del presupuesto eliminó incertidumbres y dio un respiro para que la libra se recuperara antes de fin de año.
Ciclo de recortes de tasas y expectativas de crecimiento económico brindan soporte a corto plazo
Un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proporciona apoyo adicional a la libra. La organización prevé que el Banco de Inglaterra realizará dos recortes de tasas antes de junio del próximo año, llevando la tasa de referencia al 3.5%, momento en el que finalizará el ciclo de política monetaria expansiva.
Al mismo tiempo, la OCDE ha revisado al alza sus expectativas de crecimiento económico del Reino Unido. Ahora estima un crecimiento del 1.2% en 2026, en comparación con el 1% pronosticado en septiembre, y espera que en 2027 la tasa alcance el 1.3%. El ministro de Finanzas británico, Rees-Mogg, expresó su satisfacción por esta revisión y recientemente declaró públicamente que el crecimiento económico del Reino Unido podría superar las expectativas del mercado.
Estas señales positivas proporcionan soporte a corto plazo a la libra, permitiéndole rebotar desde el fondo.
Goldman Sachs y Deutsche Bank advierten: la libra enfrenta presiones estructurales a largo plazo
Sin embargo, los principales bancos de inversión globales no son optimistas respecto al futuro a largo plazo de la libra. El Deutsche Bank afirmó que la libra aún no ha salido de su crisis. Señaló que en los próximos dos años, el gasto del Reino Unido podría aumentar significativamente, y posteriormente será necesario implementar medidas de austeridad. Este problema estructural significa que la crisis presupuestaria del Reino Unido persistirá a largo plazo, y es probable que sigan surgiendo noticias negativas relacionadas.
Goldman Sachs también mantiene una postura pesimista. Considera que las restricciones fiscales seguirán siendo un desafío principal para la libra, especialmente en comparación con otras monedas del G-10 en Europa. Además, Goldman Sachs señaló que los riesgos en el mercado laboral del Reino Unido aumentan, lo que presionará aún más a la baja las tasas de interés del banco central.
Goldman Sachs resumió la situación de la libra en una frase: la combinación de austeridad fiscal y política monetaria expansiva tendrá un impacto negativo en la libra, y esta presión será más evidente en comparación con otras monedas europeas.
Los bancos de inversión revisan al alza las expectativas del EUR/GBP, enviando señales claras
Para convertir esta visión pesimista a largo plazo en predicciones concretas, Goldman Sachs revisó al alza sus expectativas del tipo de cambio EUR/GBP. La firma prevé que en tres meses el euro frente a la libra subirá a 0.89, en seis meses a 0.90 y en un año a 0.92. Esta trayectoria de apreciación gradual indica que Goldman Sachs considera que la libra enfrentará una presión constante a la baja en el próximo año.
Para los traders que siguen las últimas noticias sobre la libra, esta predicción envía una señal clara: tras un rebote a corto plazo, la tendencia a largo plazo de la libra podría ser bajista. La crisis fiscal del Reino Unido y el ciclo de flexibilización del banco central seguirán presionando a la libra, especialmente en comparación con otras monedas de economías desarrolladas como el euro.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Noticias recientes de la libra esterlina: ¿las repuntes de fin de año esconden preocupaciones a largo plazo?
La libra esterlina enfrenta una oportunidad de aumento rara en fin de año. Varias instituciones financieras internacionales muestran opiniones divididas sobre su futura tendencia, con un optimismo a corto plazo y un pesimismo a largo plazo que contrastan claramente. Para los inversores que siguen las últimas noticias sobre la libra, entender estas señales contradictorias del mercado es especialmente importante.
La libra frente al dólar rebota desde el fondo, el euro se debilita y contribuye al movimiento
En esta época de fin de año, la libra esterlina frente al dólar (GBP/USD) mostró un rendimiento fuerte, con una apreciación del 1.08%, alcanzando un máximo de 1.3350, el nivel más alto en un mes. Al mismo tiempo, el euro frente a la libra (EUR/USD) cayó un 0.63% hasta 0.8737, también alcanzando un mínimo en un mes.
Este rebote de la libra se debe a múltiples factores. En Estados Unidos, los datos de empleo ADP de noviembre fueron débiles, lo que llevó a los mercados a reducir las expectativas de que la Reserva Federal continúe subiendo las tasas de interés. Además, las declaraciones del presidente Trump sobre la nominación del presidente de la Fed reforzaron las expectativas de un ciclo de recortes de tasas, lo que disminuyó la atracción del dólar y abrió espacio para la apreciación de la libra.
En el Reino Unido, el anuncio del presupuesto por parte del gobierno alivió en cierta medida las preocupaciones del mercado sobre la deuda británica. Un estratega de Ebury señaló que la publicación del presupuesto eliminó incertidumbres y dio un respiro para que la libra se recuperara antes de fin de año.
Ciclo de recortes de tasas y expectativas de crecimiento económico brindan soporte a corto plazo
Un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proporciona apoyo adicional a la libra. La organización prevé que el Banco de Inglaterra realizará dos recortes de tasas antes de junio del próximo año, llevando la tasa de referencia al 3.5%, momento en el que finalizará el ciclo de política monetaria expansiva.
Al mismo tiempo, la OCDE ha revisado al alza sus expectativas de crecimiento económico del Reino Unido. Ahora estima un crecimiento del 1.2% en 2026, en comparación con el 1% pronosticado en septiembre, y espera que en 2027 la tasa alcance el 1.3%. El ministro de Finanzas británico, Rees-Mogg, expresó su satisfacción por esta revisión y recientemente declaró públicamente que el crecimiento económico del Reino Unido podría superar las expectativas del mercado.
Estas señales positivas proporcionan soporte a corto plazo a la libra, permitiéndole rebotar desde el fondo.
Goldman Sachs y Deutsche Bank advierten: la libra enfrenta presiones estructurales a largo plazo
Sin embargo, los principales bancos de inversión globales no son optimistas respecto al futuro a largo plazo de la libra. El Deutsche Bank afirmó que la libra aún no ha salido de su crisis. Señaló que en los próximos dos años, el gasto del Reino Unido podría aumentar significativamente, y posteriormente será necesario implementar medidas de austeridad. Este problema estructural significa que la crisis presupuestaria del Reino Unido persistirá a largo plazo, y es probable que sigan surgiendo noticias negativas relacionadas.
Goldman Sachs también mantiene una postura pesimista. Considera que las restricciones fiscales seguirán siendo un desafío principal para la libra, especialmente en comparación con otras monedas del G-10 en Europa. Además, Goldman Sachs señaló que los riesgos en el mercado laboral del Reino Unido aumentan, lo que presionará aún más a la baja las tasas de interés del banco central.
Goldman Sachs resumió la situación de la libra en una frase: la combinación de austeridad fiscal y política monetaria expansiva tendrá un impacto negativo en la libra, y esta presión será más evidente en comparación con otras monedas europeas.
Los bancos de inversión revisan al alza las expectativas del EUR/GBP, enviando señales claras
Para convertir esta visión pesimista a largo plazo en predicciones concretas, Goldman Sachs revisó al alza sus expectativas del tipo de cambio EUR/GBP. La firma prevé que en tres meses el euro frente a la libra subirá a 0.89, en seis meses a 0.90 y en un año a 0.92. Esta trayectoria de apreciación gradual indica que Goldman Sachs considera que la libra enfrentará una presión constante a la baja en el próximo año.
Para los traders que siguen las últimas noticias sobre la libra, esta predicción envía una señal clara: tras un rebote a corto plazo, la tendencia a largo plazo de la libra podría ser bajista. La crisis fiscal del Reino Unido y el ciclo de flexibilización del banco central seguirán presionando a la libra, especialmente en comparación con otras monedas de economías desarrolladas como el euro.