Cuando las señales de reducción de las tasas de interés de la Fed comienzan a aparecer, el interés de los inversores vuelve a centrarse en un instrumento que a menudo se pasa por alto: las acciones preferentes, un vehículo de inversión que se encuentra entre los bonos y las acciones ordinarias. Las acciones ordinarias siguen siendo las principales para crear riqueza a largo plazo, pero hoy exploraremos las diferencias, riesgos y cómo elegir la herramienta de inversión adecuada a tus objetivos.
Acciones preferentes vs acciones ordinarias: diferencias básicas que los inversores deben conocer
Cuando en el mundo de las inversiones se habla de “acciones”, generalmente lo que la mayoría piensa son las acciones ordinarias, que representan la propiedad real de la empresa. Tener acciones ordinarias es como ser socio completo en el negocio: compartes ganancias, riesgos y poder de decisión.
Por otro lado, las acciones preferentes son instrumentos híbridos que combinan características de bonos, como dividendos fijos, y de acciones, como ser instrumentos de capital. Legalmente, los tenedores de acciones preferentes son propietarios de la empresa, pero en la gestión financiera actúan más como acreedores que han prestado dinero bajo ciertas condiciones.
La ventaja de las “preferentes”: ¿quién llega primero?
La diferencia más clara se refleja en dos derechos:
Derecho a dividendos prioritarios: Los accionistas preferentes reciben dividendos antes que los ordinarios, y suelen tener una tasa fija, como 5% o 7% del valor nominal, similar a los intereses de un bono.
Derecho a reembolso preferente: En el peor escenario, cuando la empresa liquida, los fondos de la venta de activos se usan primero para devolver el capital a los accionistas preferentes. Los accionistas ordinarios solo reciben lo que quede, si es que queda algo.
Poder de control y riesgos: un intercambio
El intercambio es una pérdida para el accionista ordinario, que tiene derecho a votar en las asambleas. Esto le da poder para elegir la junta, aprobar aumentos de capital y definir la estrategia de la empresa.
La mayoría de los accionistas preferentes no tienen derecho a voto, o solo en casos especiales. Este intercambio puede parecer justo o no, dependiendo de tu perspectiva, pero es un acuerdo claro.
Las acciones preferentes son más complejas de lo que parecen: tipos y condiciones
En realidad, no todas las acciones preferentes son iguales. Existen varias clases, cada una con condiciones distintas:
Acciones preferentes acumulativas: Si en algún año la empresa no paga dividendos por pérdidas, esa cantidad acumulada se registra y debe pagarse primero en el siguiente período, antes que a los accionistas ordinarios. Es una protección para el inversor.
Acciones preferentes no acumulativas: Si en algún año no se paga dividendos, esa cantidad se pierde y no se acumula. Es más arriesgado.
Acciones preferentes convertibles: Permiten al tenedor convertir en acciones ordinarias a una tasa predefinida, si la empresa tiene un buen desempeño, permitiendo captar ganancias de la valorización.
Acciones preferentes rescatables (callable): La empresa puede recomprar estas acciones después de cierto tiempo (por ejemplo, 5 años), generalmente cuando las tasas de interés del mercado bajan y le conviene emitir nuevo capital a menor costo.
Tabla comparativa: esas son las diferencias principales
Aspecto
Acciones ordinarias
Acciones preferentes
Relevancia para ti
Jerarquía en la estructura de capital
Última
Media
Seguridad vs riesgo
Derecho a voto
1 acción = 1 voto
No o limitado
Control vs propiedad
Dividendos
Variables
Fijos
Previsibilidad de ingresos
Dividendos acumulativos
No
Generalmente sí
Protección en crisis
Potencial de crecimiento de precio
Sin límite
Limitado
Oportunidad de ganancia a largo plazo
Sensibilidad a tasas de interés
Moderada
Alta
Impacto de cambios en tasas
Liquidez en mercado (SET)
Alta
Baja
Riesgo de compra/venta
¿Por qué las empresas emiten acciones preferentes? Juegos financieros
Este escenario parece seguro para el inversor, pero desde la perspectiva del gestor, hay razones para emitir preferentes:
Proteger el control: Fundadores que necesitan financiamiento pero no quieren perder poder de decisión optan por preferentes, que no otorgan voto.
Mejorar los ratios financieros: Desde la visión contable, las preferentes se registran como patrimonio (equity), no como deuda, mejorando ratios de endeudamiento.
Flexibilidad financiera: Los intereses de bonos se pagan en fechas fijas, y si no se pagan, hay riesgo de default. En cambio, los dividendos preferentes pueden aplazarse si es necesario, sin que la empresa tenga problemas inmediatos. Es un colchón útil.
Cómo escoger activos que se ajusten a tu estilo de inversión
No existe un instrumento “mejor”, solo el que más se adapta a tus objetivos y perfil. Aquí un marco de decisión:
Estilo 1: Trader (Especulador)
Te gusta la volatilidad, asumes riesgos altos y buscas ganancias a corto plazo por diferencias de precio.
Qué hacer: CFD sobre acciones ordinarias o en plataformas como Mitrade que permiten apalancamiento.
Por qué: La alta volatilidad genera oportunidades, el apalancamiento amplifica resultados, y puedes abrir posiciones cortas para beneficiarte en mercados bajistas.
Estilo 2: Inversor en renta (Ingresos/Retiro)
Buscas flujo constante para gastos mensuales, sin estar pendiente del mercado todo el día.
Qué hacer: Fondos o ETFs globales de acciones preferentes o acciones preferentes de bancos sólidos.
Por qué: Seguridad del capital y dividendos claros, similares a intereses de depósitos, pero con mayor rendimiento.
Estilo 3: Inversor a largo plazo (Value)
Planeas 5-10 años, crees en el crecimiento de las empresas elegidas y toleras volatilidad.
Qué hacer: Acciones ordinarias.
Por qué: Quieres crecer con la empresa, los dividendos son un complemento, pero la ganancia principal es la valorización a largo plazo.
Estilo 4: Inversor avanzado (Sophisticated)
Tienes conocimientos profundos en gestión de portafolio y quieres reducir riesgos.
Qué hacer: Mezcla — acciones ordinarias como base y derivados o CFD en Mitrade para cobertura.
Por qué: Aprovechas el crecimiento y te proteges de caídas del mercado.
Lecciones del mercado real: riesgos que los inversores suelen pasar por alto
Hay aspectos que parecen simples, pero esconden peligros:
Caso SCB-P: cuando cambian las estructuras
El banco comercial SCB hizo un cambio grande: cambió sus acciones SCB por acciones SCBx en proporción 1:1 para liberar su negocio tecnológico.
Para los tenedores de SCB-P (preferentes de SCB): la entidad ofreció convertir, pero quienes no se enteraron o no actuaron a tiempo quedaron fuera del juego: las acciones originales fueron deslistadas, convirtiéndose en activos fuera del mercado, difíciles de vender.
Lección: las preferentes pueden desaparecer o cambiar de forma rápida, y en grandes movimientos corporativos, hay que actuar con rapidez.
Caso KTB-P: la trampa de la liquidez
KBank tiene acciones ordinarias (KTB) y preferentes (KTB-P).
Las ordinarias tienen volumen y liquidez diaria, en cientos de miles o millones de acciones.
Las preferentes, en cambio, a veces tienen volumen cero o solo unas decenas de acciones.
Si ves que KTB-P paga bien y compras en volumen grande, al día siguiente, si quieres vender, quizás no puedas porque no hay compradores o tienes que aceptar un precio muy bajo.
Lección: el riesgo de liquidez es el principal para las preferentes en Perú.
Caso RABBIT-P: la complejidad
Las preferentes de RABBIT (antes U City) tienen condiciones complejas: cláusula de conversión (en 2023 se pueden convertir a 1:1 en acciones ordinarias), pero solo si la empresa paga dividendos completos. Si paga, el derecho a voto se reduce.
Este tipo de instrumentos requiere que el inversor calcule la “paridad de conversión” para decidir si conviene convertir o no.
Lección: no todas las preferentes son iguales; algunas tienen condiciones ocultas que hay que estudiar cuidadosamente.
Riesgos que debes afrontar
Antes de invertir, acepta estos riesgos:
Riesgo de liquidez: el enemigo número uno. Puede que no puedas vender o que tardes mucho en encontrar comprador.
Riesgo de llamada (call risk): si las tasas bajan, la empresa puede recomprar las preferentes con altos dividendos y emitir nuevas a menor costo, perdiendo oportunidad.
Riesgo por tasas de interés: los precios de las preferentes caen cuando suben las tasas, y viceversa. Cuando las tasas suben, el valor de las preferentes baja, y puede que tengas que vender en pérdida.
Riesgo de apalancamiento: si operas con CFD en Mitrade, puedes ampliar ganancias, pero también pérdidas. Usa siempre stop loss.
Conclusión: decisión inteligente
Elegir entre preferentes y ordinarias no es buscar el “mejor” instrumento, sino el que más se ajusta a ti. Si buscas crecimiento y propiedad, las acciones ordinarias son la opción. Si quieres ingresos estables, seguridad y menos seguimiento, las preferentes son para ti.
El mundo de las inversiones crece cada día. No te limites, estudia, planifica, usa las herramientas adecuadas y la riqueza llegará.
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Comprender las acciones preferentes: Instrumentos híbridos de inversión - Guía completa para inversores
Cuando las señales de reducción de las tasas de interés de la Fed comienzan a aparecer, el interés de los inversores vuelve a centrarse en un instrumento que a menudo se pasa por alto: las acciones preferentes, un vehículo de inversión que se encuentra entre los bonos y las acciones ordinarias. Las acciones ordinarias siguen siendo las principales para crear riqueza a largo plazo, pero hoy exploraremos las diferencias, riesgos y cómo elegir la herramienta de inversión adecuada a tus objetivos.
Acciones preferentes vs acciones ordinarias: diferencias básicas que los inversores deben conocer
Cuando en el mundo de las inversiones se habla de “acciones”, generalmente lo que la mayoría piensa son las acciones ordinarias, que representan la propiedad real de la empresa. Tener acciones ordinarias es como ser socio completo en el negocio: compartes ganancias, riesgos y poder de decisión.
Por otro lado, las acciones preferentes son instrumentos híbridos que combinan características de bonos, como dividendos fijos, y de acciones, como ser instrumentos de capital. Legalmente, los tenedores de acciones preferentes son propietarios de la empresa, pero en la gestión financiera actúan más como acreedores que han prestado dinero bajo ciertas condiciones.
La ventaja de las “preferentes”: ¿quién llega primero?
La diferencia más clara se refleja en dos derechos:
Derecho a dividendos prioritarios: Los accionistas preferentes reciben dividendos antes que los ordinarios, y suelen tener una tasa fija, como 5% o 7% del valor nominal, similar a los intereses de un bono.
Derecho a reembolso preferente: En el peor escenario, cuando la empresa liquida, los fondos de la venta de activos se usan primero para devolver el capital a los accionistas preferentes. Los accionistas ordinarios solo reciben lo que quede, si es que queda algo.
Poder de control y riesgos: un intercambio
El intercambio es una pérdida para el accionista ordinario, que tiene derecho a votar en las asambleas. Esto le da poder para elegir la junta, aprobar aumentos de capital y definir la estrategia de la empresa.
La mayoría de los accionistas preferentes no tienen derecho a voto, o solo en casos especiales. Este intercambio puede parecer justo o no, dependiendo de tu perspectiva, pero es un acuerdo claro.
Las acciones preferentes son más complejas de lo que parecen: tipos y condiciones
En realidad, no todas las acciones preferentes son iguales. Existen varias clases, cada una con condiciones distintas:
Acciones preferentes acumulativas: Si en algún año la empresa no paga dividendos por pérdidas, esa cantidad acumulada se registra y debe pagarse primero en el siguiente período, antes que a los accionistas ordinarios. Es una protección para el inversor.
Acciones preferentes no acumulativas: Si en algún año no se paga dividendos, esa cantidad se pierde y no se acumula. Es más arriesgado.
Acciones preferentes convertibles: Permiten al tenedor convertir en acciones ordinarias a una tasa predefinida, si la empresa tiene un buen desempeño, permitiendo captar ganancias de la valorización.
Acciones preferentes rescatables (callable): La empresa puede recomprar estas acciones después de cierto tiempo (por ejemplo, 5 años), generalmente cuando las tasas de interés del mercado bajan y le conviene emitir nuevo capital a menor costo.
Tabla comparativa: esas son las diferencias principales
¿Por qué las empresas emiten acciones preferentes? Juegos financieros
Este escenario parece seguro para el inversor, pero desde la perspectiva del gestor, hay razones para emitir preferentes:
Proteger el control: Fundadores que necesitan financiamiento pero no quieren perder poder de decisión optan por preferentes, que no otorgan voto.
Mejorar los ratios financieros: Desde la visión contable, las preferentes se registran como patrimonio (equity), no como deuda, mejorando ratios de endeudamiento.
Flexibilidad financiera: Los intereses de bonos se pagan en fechas fijas, y si no se pagan, hay riesgo de default. En cambio, los dividendos preferentes pueden aplazarse si es necesario, sin que la empresa tenga problemas inmediatos. Es un colchón útil.
Cómo escoger activos que se ajusten a tu estilo de inversión
No existe un instrumento “mejor”, solo el que más se adapta a tus objetivos y perfil. Aquí un marco de decisión:
Estilo 1: Trader (Especulador) Te gusta la volatilidad, asumes riesgos altos y buscas ganancias a corto plazo por diferencias de precio.
Qué hacer: CFD sobre acciones ordinarias o en plataformas como Mitrade que permiten apalancamiento.
Por qué: La alta volatilidad genera oportunidades, el apalancamiento amplifica resultados, y puedes abrir posiciones cortas para beneficiarte en mercados bajistas.
Estilo 2: Inversor en renta (Ingresos/Retiro) Buscas flujo constante para gastos mensuales, sin estar pendiente del mercado todo el día.
Qué hacer: Fondos o ETFs globales de acciones preferentes o acciones preferentes de bancos sólidos.
Por qué: Seguridad del capital y dividendos claros, similares a intereses de depósitos, pero con mayor rendimiento.
Estilo 3: Inversor a largo plazo (Value) Planeas 5-10 años, crees en el crecimiento de las empresas elegidas y toleras volatilidad.
Qué hacer: Acciones ordinarias.
Por qué: Quieres crecer con la empresa, los dividendos son un complemento, pero la ganancia principal es la valorización a largo plazo.
Estilo 4: Inversor avanzado (Sophisticated) Tienes conocimientos profundos en gestión de portafolio y quieres reducir riesgos.
Qué hacer: Mezcla — acciones ordinarias como base y derivados o CFD en Mitrade para cobertura.
Por qué: Aprovechas el crecimiento y te proteges de caídas del mercado.
Lecciones del mercado real: riesgos que los inversores suelen pasar por alto
Hay aspectos que parecen simples, pero esconden peligros:
Caso SCB-P: cuando cambian las estructuras
El banco comercial SCB hizo un cambio grande: cambió sus acciones SCB por acciones SCBx en proporción 1:1 para liberar su negocio tecnológico.
Para los tenedores de SCB-P (preferentes de SCB): la entidad ofreció convertir, pero quienes no se enteraron o no actuaron a tiempo quedaron fuera del juego: las acciones originales fueron deslistadas, convirtiéndose en activos fuera del mercado, difíciles de vender.
Lección: las preferentes pueden desaparecer o cambiar de forma rápida, y en grandes movimientos corporativos, hay que actuar con rapidez.
Caso KTB-P: la trampa de la liquidez
KBank tiene acciones ordinarias (KTB) y preferentes (KTB-P).
Las ordinarias tienen volumen y liquidez diaria, en cientos de miles o millones de acciones.
Las preferentes, en cambio, a veces tienen volumen cero o solo unas decenas de acciones.
Si ves que KTB-P paga bien y compras en volumen grande, al día siguiente, si quieres vender, quizás no puedas porque no hay compradores o tienes que aceptar un precio muy bajo.
Lección: el riesgo de liquidez es el principal para las preferentes en Perú.
Caso RABBIT-P: la complejidad
Las preferentes de RABBIT (antes U City) tienen condiciones complejas: cláusula de conversión (en 2023 se pueden convertir a 1:1 en acciones ordinarias), pero solo si la empresa paga dividendos completos. Si paga, el derecho a voto se reduce.
Este tipo de instrumentos requiere que el inversor calcule la “paridad de conversión” para decidir si conviene convertir o no.
Lección: no todas las preferentes son iguales; algunas tienen condiciones ocultas que hay que estudiar cuidadosamente.
Riesgos que debes afrontar
Antes de invertir, acepta estos riesgos:
Riesgo de liquidez: el enemigo número uno. Puede que no puedas vender o que tardes mucho en encontrar comprador.
Riesgo de llamada (call risk): si las tasas bajan, la empresa puede recomprar las preferentes con altos dividendos y emitir nuevas a menor costo, perdiendo oportunidad.
Riesgo por tasas de interés: los precios de las preferentes caen cuando suben las tasas, y viceversa. Cuando las tasas suben, el valor de las preferentes baja, y puede que tengas que vender en pérdida.
Riesgo de apalancamiento: si operas con CFD en Mitrade, puedes ampliar ganancias, pero también pérdidas. Usa siempre stop loss.
Conclusión: decisión inteligente
Elegir entre preferentes y ordinarias no es buscar el “mejor” instrumento, sino el que más se ajusta a ti. Si buscas crecimiento y propiedad, las acciones ordinarias son la opción. Si quieres ingresos estables, seguridad y menos seguimiento, las preferentes son para ti.
El mundo de las inversiones crece cada día. No te limites, estudia, planifica, usa las herramientas adecuadas y la riqueza llegará.