25 de febrero, el exgobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, afirmó que, dado el notable mejoramiento de la economía japonesa, el Banco de Japón debe continuar con el aumento de tasas, mientras que el gobierno también debería ajustar su política fiscal.
Según Reuters, Kuroda prevé que el Banco de Japón podría subir las tasas aproximadamente dos veces al año en 2026 y 2027, llevando gradualmente la tasa de interés política actual a un nivel neutral para la economía.
Advirtió que el plan de gastos y recortes de impuestos a gran escala propuesto por la primera ministra Sanae Takaichi podría tener efectos contrarios, agravando la presión inflacionaria. Anteriormente, se reportó que Takaichi tenía reservas respecto a un mayor aumento de tasas, lo que ya ha presionado a la baja el yen.
Esta declaración resalta las diferencias significativas en la orientación de políticas económicas entre este exarquitecto de la flexibilización cuantitativa y el gobierno actual, proporcionando una referencia clave para que el mercado evalúe la futura trayectoria de las tasas en Japón y la tendencia del yen.
Llamado a un endurecimiento dual de la política monetaria y fiscal
En una entrevista con Reuters, Kuroda señaló que la economía japonesa actualmente se encuentra en un “buen estado”, logrando un crecimiento sólido y con salarios en aumento constante. En este contexto, el Banco de Japón tiene espacio para elevar gradualmente la tasa de interés política, actualmente en 0.75%, hasta aproximadamente 1.5% a 1.75% en los próximos años.
Recordó que, en los primeros días de la implementación de la “Abenomics”, Japón enfrentaba presiones duales de deflación y un yen fuerte; ahora, el entorno macroeconómico ha cambiado a inflación y yen débil. Por ello, tanto la política fiscal como la monetaria deben dirigirse hacia un endurecimiento.
Actualmente, Kuroda, quien es investigador senior en la Universidad de Estudios de Políticas de Japón, enfatizó que el Banco de Japón debe elevar las tasas gradualmente hasta un nivel neutral, y que la política fiscal también debe ajustarse en paralelo. Con la inflación persistiendo por encima del 2% durante años y un mercado laboral ajustado que impulsa los salarios, el Banco de Japón salió en 2024 de su política de estímulo anterior y ha realizado varios aumentos de tasas.
Advertencia sobre riesgos de política fiscal expansiva y debilitamiento del yen
A diferencia del camino de normalización de la política monetaria, la política fiscal actual en Japón sigue siendo expansiva. Como defensora de “Abenomics”, Takaichi ha aumentado el gasto gubernamental y prometió suspender durante dos años el impuesto sobre ventas del 8% en alimentos, para aliviar el impacto del aumento del costo de vida en las familias.
Kuroda expresó dudas al respecto. Considera que apoyar la innovación para elevar la potencialidad de crecimiento a largo plazo es razonable, pero aumentar el gasto solo para aliviar el costo de vida será contraproducente, ya que agravará la presión inflacionaria y podría elevar los rendimientos de los bonos. Tras ganar las elecciones el 8 de febrero, el mercado está muy atento a si Takaichi continuará promoviendo políticas fiscales y monetarias expansivas. Se reporta que recientemente expresó reservas respecto a un mayor aumento de tasas al gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, lo que ha generado preocupación por posibles fricciones en las políticas. Como resultado, el yen cayó a 155.80 frente al dólar el miércoles.
Respecto al nivel actual del tipo de cambio, Kuroda señaló que, desde la perspectiva del crecimiento económico reciente, la tendencia de precios y la competitividad de Japón, el yen actual puede estar “ligeramente débil”. Aunque las intervenciones en el mercado de divisas pueden influir en el corto plazo, no garantizan efectos duraderos.
Apoyo a una comunicación discreta del Banco Central
Al hablar sobre la comunicación del banco central en el mercado, Kuroda consideró que el entorno actual de política monetaria ya no requiere la “terapia de choque” que utilizó durante su mandato. Durante su gestión, su estrategia de comunicación sencilla y audaz buscaba convencer al público de que Japón podía salir de décadas de deflación.
Indicó que, actualmente, el objetivo del Banco de Japón es normalizar la política sin causar turbulencias económicas, por lo que debe adoptar un enfoque de comunicación más discreto. Cuando el banco está llevando las tasas gradualmente a un nivel neutral, no es necesario hacer declaraciones excesivas.
Kuroda expresó su aprobación por la estrategia de comunicación del actual gobernador Ueda Kazuo. Considera que mantener una ligera ambigüedad en las declaraciones y un tono moderado es correcto, y que esta actitud discreta es más apropiada en la fase de transición de políticas.
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El exgobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, pide subir las tasas de interés y restringir la política fiscal
25 de febrero, el exgobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, afirmó que, dado el notable mejoramiento de la economía japonesa, el Banco de Japón debe continuar con el aumento de tasas, mientras que el gobierno también debería ajustar su política fiscal.
Según Reuters, Kuroda prevé que el Banco de Japón podría subir las tasas aproximadamente dos veces al año en 2026 y 2027, llevando gradualmente la tasa de interés política actual a un nivel neutral para la economía.
Advirtió que el plan de gastos y recortes de impuestos a gran escala propuesto por la primera ministra Sanae Takaichi podría tener efectos contrarios, agravando la presión inflacionaria. Anteriormente, se reportó que Takaichi tenía reservas respecto a un mayor aumento de tasas, lo que ya ha presionado a la baja el yen.
Esta declaración resalta las diferencias significativas en la orientación de políticas económicas entre este exarquitecto de la flexibilización cuantitativa y el gobierno actual, proporcionando una referencia clave para que el mercado evalúe la futura trayectoria de las tasas en Japón y la tendencia del yen.
Llamado a un endurecimiento dual de la política monetaria y fiscal
En una entrevista con Reuters, Kuroda señaló que la economía japonesa actualmente se encuentra en un “buen estado”, logrando un crecimiento sólido y con salarios en aumento constante. En este contexto, el Banco de Japón tiene espacio para elevar gradualmente la tasa de interés política, actualmente en 0.75%, hasta aproximadamente 1.5% a 1.75% en los próximos años.
Recordó que, en los primeros días de la implementación de la “Abenomics”, Japón enfrentaba presiones duales de deflación y un yen fuerte; ahora, el entorno macroeconómico ha cambiado a inflación y yen débil. Por ello, tanto la política fiscal como la monetaria deben dirigirse hacia un endurecimiento.
Actualmente, Kuroda, quien es investigador senior en la Universidad de Estudios de Políticas de Japón, enfatizó que el Banco de Japón debe elevar las tasas gradualmente hasta un nivel neutral, y que la política fiscal también debe ajustarse en paralelo. Con la inflación persistiendo por encima del 2% durante años y un mercado laboral ajustado que impulsa los salarios, el Banco de Japón salió en 2024 de su política de estímulo anterior y ha realizado varios aumentos de tasas.
Advertencia sobre riesgos de política fiscal expansiva y debilitamiento del yen
A diferencia del camino de normalización de la política monetaria, la política fiscal actual en Japón sigue siendo expansiva. Como defensora de “Abenomics”, Takaichi ha aumentado el gasto gubernamental y prometió suspender durante dos años el impuesto sobre ventas del 8% en alimentos, para aliviar el impacto del aumento del costo de vida en las familias.
Kuroda expresó dudas al respecto. Considera que apoyar la innovación para elevar la potencialidad de crecimiento a largo plazo es razonable, pero aumentar el gasto solo para aliviar el costo de vida será contraproducente, ya que agravará la presión inflacionaria y podría elevar los rendimientos de los bonos. Tras ganar las elecciones el 8 de febrero, el mercado está muy atento a si Takaichi continuará promoviendo políticas fiscales y monetarias expansivas. Se reporta que recientemente expresó reservas respecto a un mayor aumento de tasas al gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, lo que ha generado preocupación por posibles fricciones en las políticas. Como resultado, el yen cayó a 155.80 frente al dólar el miércoles.
Respecto al nivel actual del tipo de cambio, Kuroda señaló que, desde la perspectiva del crecimiento económico reciente, la tendencia de precios y la competitividad de Japón, el yen actual puede estar “ligeramente débil”. Aunque las intervenciones en el mercado de divisas pueden influir en el corto plazo, no garantizan efectos duraderos.
Apoyo a una comunicación discreta del Banco Central
Al hablar sobre la comunicación del banco central en el mercado, Kuroda consideró que el entorno actual de política monetaria ya no requiere la “terapia de choque” que utilizó durante su mandato. Durante su gestión, su estrategia de comunicación sencilla y audaz buscaba convencer al público de que Japón podía salir de décadas de deflación.
Indicó que, actualmente, el objetivo del Banco de Japón es normalizar la política sin causar turbulencias económicas, por lo que debe adoptar un enfoque de comunicación más discreto. Cuando el banco está llevando las tasas gradualmente a un nivel neutral, no es necesario hacer declaraciones excesivas.
Kuroda expresó su aprobación por la estrategia de comunicación del actual gobernador Ueda Kazuo. Considera que mantener una ligera ambigüedad en las declaraciones y un tono moderado es correcto, y que esta actitud discreta es más apropiada en la fase de transición de políticas.
Aviso de riesgos y exención de responsabilidad