En los mercados financieros turbulentos, los cortos a menudo enfrentan una situación especial y peligrosa: cuando apuestan a que una acción caerá, el mercado se invierte repentinamente. Este fenómeno se llama “short squeeze” o “estrangulamiento de cortos”. Para muchos inversores, el short squeeze representa un momento de sueños rotos y una de las fuentes de riesgo más impredecibles en las operaciones en corto. Este artículo profundiza en el mecanismo del short squeeze, casos históricos y cómo los inversores deben responder a este desafío.
La esencia del short squeeze: por qué se forzan los cierres de cortos
El short squeeze, también conocido como “estrangulamiento de cortos”, se refiere a la situación en la que el precio de una acción o activo en mercados como el de valores sube drásticamente, obligando a los inversores en corto a recomprar estos activos a precios elevados para cerrar sus posiciones. En pocas palabras, el short squeeze es una presión del mercado que fuerza a los vendedores en corto a detener sus pérdidas.
Para entender cómo ocurre un short squeeze, primero hay que conocer las tres formas básicas de abrir una posición en corto. La primera es “tomar prestado y vender”, es decir, pedir acciones a un accionista a largo plazo, pagar intereses y vender, esperando que el precio caiga para recomprar y devolver las acciones. La segunda es mediante “futuros”, donde el inversor paga un margen para abrir una posición en corto, pero debe transferirla al vencimiento. La tercera es usando “CFD” (contratos por diferencia), que también requiere margen, pero no implica transferencia de acciones.
Independientemente del método, los inversores en corto enfrentan un riesgo central: a medida que el precio sube, el margen se va erosionando. Si la subida es fuerte, el margen puede agotarse en poco tiempo, y el broker forzará el cierre de la posición. Este mecanismo de cierre forzado, a su vez, impulsa aún más el precio al comprar en masa para cubrir cortos, creando un ciclo vicioso: los cortos se ven obligados a cerrar, lo que eleva el precio, y el aumento del precio obliga a más cortos a cerrar.
Dos casos reales que muestran cómo ocurre un short squeeze
Tesla: un cambio en los fundamentos que provoca un short squeeze
Antes de 2020, Tesla era vista como el futuro de la industria de vehículos eléctricos, pero la compañía acumulaba pérdidas año tras año y sus ventas no lograban despegar. Por ello, se convirtió en uno de los objetivos principales de los inversores en corto en Wall Street, con uno de los mayores volúmenes de cortos del mercado.
El cambio ocurrió en 2020. Tesla logró volver a la rentabilidad, y su fábrica en Shanghái empezó a contribuir significativamente a los ingresos. Este mejoramiento en los fundamentos generó una oleada de compras en el mercado. En solo medio año, el precio de la acción subió de 350 a 2318 dólares, casi sextuplicándose. Luego, la compañía hizo un split 1 por 5, y en un año el precio volvió a subir de unos 400 dólares a más de 1000 (máximo de 1243 dólares). En solo dos años, el precio se multiplicó casi por 20.
Este movimiento de short squeeze causó pérdidas severas a los cortos. A diferencia de GME, el short squeeze de Tesla fue impulsado por un cambio real en los fundamentos, no por manipulación artificial, aunque la liquidez global de QE (quantitative easing) sí contribuyó a la subida.
La batalla de GME contra Wall Street: manipulación artificial que provoca un short squeeze
En enero de 2021, un evento en el foro Reddit “WallStreetBets” (WSB) sacudió los mercados globales: el famoso short squeeze de GME.
GME (GameStop) es una cadena de tiendas de videojuegos, que ha visto disminuir sus ventas por el cambio hacia juegos en teléfonos y ordenadores. Tras la pandemia de 2020, su precio cayó y muchos fondos institucionales consideraron que la compañía estaba sobrevalorada, comenzando a hacer cortos masivos.
El giro vino con Ryan Cohen, un empresario canadiense, que en septiembre de 2020 compró muchas acciones de GME y entró en el consejo, anunciando que quería transformar la empresa. Motivados por esto, el precio subió de unos pocos dólares a casi 20. Sin embargo, los cortos en Wall Street aumentaron aún más: las posiciones en corto llegaron a representar el 140% del total de acciones en circulación, muy por encima del float.
Este anuncio generó un gran revuelo en WSB. Los usuarios, indignados por lo que consideraban una manipulación, decidieron comprar en masa GME para forzar a los fondos a perder. La compra se intensificó en solo dos semanas: el 13 de enero de 2021, el precio subió un 50% hasta 30 dólares, y el 28 de enero alcanzó un máximo de 483 dólares.
Con el aumento del precio, los márgenes de los cortos se agotaron rápidamente. Para evitar pérdidas mayores, los cortos se vieron obligados a recomprar a precios altos, elevando aún más el precio. Se estima que las pérdidas de los cortos en esta operación superaron los 5 mil millones de dólares. En una semana, el precio cayó más del 80% desde su pico.
Luego, los usuarios de WSB aprovecharon la situación para impulsar otras acciones con altos cortos, como AMC y Blackberry, que también subieron mucho en poco tiempo y luego retrocedieron rápidamente.
Condiciones para que ocurra un short squeeze
El short squeeze no sucede en cualquier momento; generalmente requiere ciertas condiciones previas:
Primero, la posición en corto debe ser excesiva. Cuando el porcentaje de cortos supera el 50% del float, el riesgo de squeeze aumenta notablemente, ya que hay una gran cantidad de cortos potenciales que deben cubrir.
Segundo, la atención del mercado debe ser elevada. Si una acción muy cortada recibe atención generalizada, puede desencadenar compras especulativas. El caso de GME es un ejemplo claro: la atención tanto de instituciones como de minoristas llevó a un movimiento extremo.
Tercero, debe haber un desencadenante, como un cambio repentino en los fundamentos (como Tesla) o una manipulación artificial (como WSB), o incluso un cambio súbito en el sentimiento del mercado.
Estrategias prácticas para afrontar un short squeeze
Para los inversores en corto que ya tienen posiciones abiertas, un short squeeze puede ser una pesadilla. Saber cómo proteger las ganancias en estos casos es fundamental.
Estrategia 1: identificar y detener pérdidas a tiempo
Si la posición en corto supera el 50% del float, incluso si el precio aún no sube mucho, conviene considerar cerrar la posición anticipadamente. Se puede observar el comportamiento del mercado, indicadores como RSI, que mide la fuerza relativa:
RSI entre 50 y 80 indica fuerza alcista, apto para comprar
RSI entre 20 y 50 indica fuerza bajista, apto para mantener en corto
RSI por debajo de 20 indica sobreventa, posible reversión
Lo más importante para un cortista es estar atento cuando RSI cae por debajo de 20, ya que puede indicar una reversión inminente. En ese momento, lo más seguro es cerrar la posición para evitar pérdidas mayores. Pequeñas ganancias o pérdidas menores son secundarias; lo importante es sobrevivir.
Estrategia 2: participar en un short squeeze
Si un inversor quiere aprovechar un short squeeze en lugar de evitarlo, debe monitorear de cerca la posición en cortos. Si los cortos siguen aumentando sin señales de reversión, puede seguir presionando. Pero si detecta que los cortos comienzan a cubrirse, debe salir rápidamente para asegurar ganancias.
Es importante recordar que en un short squeeze, las compras no provienen de una valoración positiva de la empresa, sino de compras técnicas para cubrir cortos. Por ello, las subidas y bajadas suelen ser muy violentas, y el precio puede caer rápidamente al volver a valores racionales.
Cómo prevenir riesgos de short squeeze y mantener una estrategia de corto estable
Para quienes desean hacer cortos pero quieren evitar el riesgo de un short squeeze, hay varias medidas preventivas:
Elegir los activos adecuados
Los índices principales o acciones de gran capitalización son mejores para hacer cortos, ya que tienen gran liquidez y menor probabilidad de tener posiciones en corto excesivas. En cambio, acciones pequeñas o muy observadas son más susceptibles a squeezes.
Aprovechar los momentos adecuados
En mercados bajistas, el mejor momento para hacer cortos es en rebotes del mercado, cuando las perspectivas siguen siendo débiles. Aprovechar estos momentos para abrir cortos puede reducir riesgos.
Utilizar herramientas apropiadas
No se recomienda mucho tomar préstamos de acciones para hacer cortos, ya que esto puede generar riesgos de cierre forzado por parte del broker. En cambio, los CFD (contratos por diferencia) son más adecuados, ya que permiten controlar el apalancamiento y gestionar mejor el riesgo.
Implementar coberturas
Los inversores pueden usar estrategias de cobertura: por ejemplo, comprar acciones en largo y hacer cortos en índices. Si la proporción de inversión en acciones es 1 y en índices también 1, si las acciones suben más que el índice, o bajan menos, se obtiene ganancia en la estrategia combinada.
Conclusión
El short squeeze es uno de los riesgos más impredecibles para los cortos. Ya sea por cambios en los fundamentos o por manipulación artificial, cuando ocurre puede causar pérdidas catastróficas. Operar en corto es como realizar una misión peligrosa: no importa si se obtiene beneficio, lo más importante es salir con vida.
Los inversores deben seguir de cerca los movimientos del mercado, pero también vigilar los cambios en los fundamentos y la información. Una noticia favorable puede desencadenar un short squeeze en un instante, arruinando a los cortos. Solo con una gestión de riesgos científica, una adecuada gestión del tamaño de las posiciones y el uso correcto de las herramientas, los inversores podrán navegar en este mercado complejo, evitando peligros y logrando beneficios estables en corto.
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Análisis completo del riesgo de short squeeze: de la tragedia en Wall Street a la guía de respuesta en la práctica
En los mercados financieros turbulentos, los cortos a menudo enfrentan una situación especial y peligrosa: cuando apuestan a que una acción caerá, el mercado se invierte repentinamente. Este fenómeno se llama “short squeeze” o “estrangulamiento de cortos”. Para muchos inversores, el short squeeze representa un momento de sueños rotos y una de las fuentes de riesgo más impredecibles en las operaciones en corto. Este artículo profundiza en el mecanismo del short squeeze, casos históricos y cómo los inversores deben responder a este desafío.
La esencia del short squeeze: por qué se forzan los cierres de cortos
El short squeeze, también conocido como “estrangulamiento de cortos”, se refiere a la situación en la que el precio de una acción o activo en mercados como el de valores sube drásticamente, obligando a los inversores en corto a recomprar estos activos a precios elevados para cerrar sus posiciones. En pocas palabras, el short squeeze es una presión del mercado que fuerza a los vendedores en corto a detener sus pérdidas.
Para entender cómo ocurre un short squeeze, primero hay que conocer las tres formas básicas de abrir una posición en corto. La primera es “tomar prestado y vender”, es decir, pedir acciones a un accionista a largo plazo, pagar intereses y vender, esperando que el precio caiga para recomprar y devolver las acciones. La segunda es mediante “futuros”, donde el inversor paga un margen para abrir una posición en corto, pero debe transferirla al vencimiento. La tercera es usando “CFD” (contratos por diferencia), que también requiere margen, pero no implica transferencia de acciones.
Independientemente del método, los inversores en corto enfrentan un riesgo central: a medida que el precio sube, el margen se va erosionando. Si la subida es fuerte, el margen puede agotarse en poco tiempo, y el broker forzará el cierre de la posición. Este mecanismo de cierre forzado, a su vez, impulsa aún más el precio al comprar en masa para cubrir cortos, creando un ciclo vicioso: los cortos se ven obligados a cerrar, lo que eleva el precio, y el aumento del precio obliga a más cortos a cerrar.
Dos casos reales que muestran cómo ocurre un short squeeze
Tesla: un cambio en los fundamentos que provoca un short squeeze
Antes de 2020, Tesla era vista como el futuro de la industria de vehículos eléctricos, pero la compañía acumulaba pérdidas año tras año y sus ventas no lograban despegar. Por ello, se convirtió en uno de los objetivos principales de los inversores en corto en Wall Street, con uno de los mayores volúmenes de cortos del mercado.
El cambio ocurrió en 2020. Tesla logró volver a la rentabilidad, y su fábrica en Shanghái empezó a contribuir significativamente a los ingresos. Este mejoramiento en los fundamentos generó una oleada de compras en el mercado. En solo medio año, el precio de la acción subió de 350 a 2318 dólares, casi sextuplicándose. Luego, la compañía hizo un split 1 por 5, y en un año el precio volvió a subir de unos 400 dólares a más de 1000 (máximo de 1243 dólares). En solo dos años, el precio se multiplicó casi por 20.
Este movimiento de short squeeze causó pérdidas severas a los cortos. A diferencia de GME, el short squeeze de Tesla fue impulsado por un cambio real en los fundamentos, no por manipulación artificial, aunque la liquidez global de QE (quantitative easing) sí contribuyó a la subida.
La batalla de GME contra Wall Street: manipulación artificial que provoca un short squeeze
En enero de 2021, un evento en el foro Reddit “WallStreetBets” (WSB) sacudió los mercados globales: el famoso short squeeze de GME.
GME (GameStop) es una cadena de tiendas de videojuegos, que ha visto disminuir sus ventas por el cambio hacia juegos en teléfonos y ordenadores. Tras la pandemia de 2020, su precio cayó y muchos fondos institucionales consideraron que la compañía estaba sobrevalorada, comenzando a hacer cortos masivos.
El giro vino con Ryan Cohen, un empresario canadiense, que en septiembre de 2020 compró muchas acciones de GME y entró en el consejo, anunciando que quería transformar la empresa. Motivados por esto, el precio subió de unos pocos dólares a casi 20. Sin embargo, los cortos en Wall Street aumentaron aún más: las posiciones en corto llegaron a representar el 140% del total de acciones en circulación, muy por encima del float.
Este anuncio generó un gran revuelo en WSB. Los usuarios, indignados por lo que consideraban una manipulación, decidieron comprar en masa GME para forzar a los fondos a perder. La compra se intensificó en solo dos semanas: el 13 de enero de 2021, el precio subió un 50% hasta 30 dólares, y el 28 de enero alcanzó un máximo de 483 dólares.
Con el aumento del precio, los márgenes de los cortos se agotaron rápidamente. Para evitar pérdidas mayores, los cortos se vieron obligados a recomprar a precios altos, elevando aún más el precio. Se estima que las pérdidas de los cortos en esta operación superaron los 5 mil millones de dólares. En una semana, el precio cayó más del 80% desde su pico.
Luego, los usuarios de WSB aprovecharon la situación para impulsar otras acciones con altos cortos, como AMC y Blackberry, que también subieron mucho en poco tiempo y luego retrocedieron rápidamente.
Condiciones para que ocurra un short squeeze
El short squeeze no sucede en cualquier momento; generalmente requiere ciertas condiciones previas:
Primero, la posición en corto debe ser excesiva. Cuando el porcentaje de cortos supera el 50% del float, el riesgo de squeeze aumenta notablemente, ya que hay una gran cantidad de cortos potenciales que deben cubrir.
Segundo, la atención del mercado debe ser elevada. Si una acción muy cortada recibe atención generalizada, puede desencadenar compras especulativas. El caso de GME es un ejemplo claro: la atención tanto de instituciones como de minoristas llevó a un movimiento extremo.
Tercero, debe haber un desencadenante, como un cambio repentino en los fundamentos (como Tesla) o una manipulación artificial (como WSB), o incluso un cambio súbito en el sentimiento del mercado.
Estrategias prácticas para afrontar un short squeeze
Para los inversores en corto que ya tienen posiciones abiertas, un short squeeze puede ser una pesadilla. Saber cómo proteger las ganancias en estos casos es fundamental.
Estrategia 1: identificar y detener pérdidas a tiempo
Si la posición en corto supera el 50% del float, incluso si el precio aún no sube mucho, conviene considerar cerrar la posición anticipadamente. Se puede observar el comportamiento del mercado, indicadores como RSI, que mide la fuerza relativa:
Lo más importante para un cortista es estar atento cuando RSI cae por debajo de 20, ya que puede indicar una reversión inminente. En ese momento, lo más seguro es cerrar la posición para evitar pérdidas mayores. Pequeñas ganancias o pérdidas menores son secundarias; lo importante es sobrevivir.
Estrategia 2: participar en un short squeeze
Si un inversor quiere aprovechar un short squeeze en lugar de evitarlo, debe monitorear de cerca la posición en cortos. Si los cortos siguen aumentando sin señales de reversión, puede seguir presionando. Pero si detecta que los cortos comienzan a cubrirse, debe salir rápidamente para asegurar ganancias.
Es importante recordar que en un short squeeze, las compras no provienen de una valoración positiva de la empresa, sino de compras técnicas para cubrir cortos. Por ello, las subidas y bajadas suelen ser muy violentas, y el precio puede caer rápidamente al volver a valores racionales.
Cómo prevenir riesgos de short squeeze y mantener una estrategia de corto estable
Para quienes desean hacer cortos pero quieren evitar el riesgo de un short squeeze, hay varias medidas preventivas:
Elegir los activos adecuados
Los índices principales o acciones de gran capitalización son mejores para hacer cortos, ya que tienen gran liquidez y menor probabilidad de tener posiciones en corto excesivas. En cambio, acciones pequeñas o muy observadas son más susceptibles a squeezes.
Aprovechar los momentos adecuados
En mercados bajistas, el mejor momento para hacer cortos es en rebotes del mercado, cuando las perspectivas siguen siendo débiles. Aprovechar estos momentos para abrir cortos puede reducir riesgos.
Utilizar herramientas apropiadas
No se recomienda mucho tomar préstamos de acciones para hacer cortos, ya que esto puede generar riesgos de cierre forzado por parte del broker. En cambio, los CFD (contratos por diferencia) son más adecuados, ya que permiten controlar el apalancamiento y gestionar mejor el riesgo.
Implementar coberturas
Los inversores pueden usar estrategias de cobertura: por ejemplo, comprar acciones en largo y hacer cortos en índices. Si la proporción de inversión en acciones es 1 y en índices también 1, si las acciones suben más que el índice, o bajan menos, se obtiene ganancia en la estrategia combinada.
Conclusión
El short squeeze es uno de los riesgos más impredecibles para los cortos. Ya sea por cambios en los fundamentos o por manipulación artificial, cuando ocurre puede causar pérdidas catastróficas. Operar en corto es como realizar una misión peligrosa: no importa si se obtiene beneficio, lo más importante es salir con vida.
Los inversores deben seguir de cerca los movimientos del mercado, pero también vigilar los cambios en los fundamentos y la información. Una noticia favorable puede desencadenar un short squeeze en un instante, arruinando a los cortos. Solo con una gestión de riesgos científica, una adecuada gestión del tamaño de las posiciones y el uso correcto de las herramientas, los inversores podrán navegar en este mercado complejo, evitando peligros y logrando beneficios estables en corto.