El primer día de negociación del Año del Dragón, los índices de A-shares tuvieron un “inicio de año en alza”, pero la fuerte diferenciación en el mercado fue mucho mayor que la apariencia. Es esencialmente una reestructuración del mercado impulsada por la lógica macroeconómica: los fondos están abandonando las temáticas especulativas basadas en emociones y abrazando sectores con “lógica sólida”, cuyo núcleo es la reconfiguración de las cadenas de suministro globales provocada por la tensión geopolítica y la reevaluación del valor de los recursos naturales que le sigue. [淘股吧]
Primero, la narrativa del mercado cambia de “contar historias” a “inflación + recursos”.
Las temáticas a largo plazo como aplicaciones de IA, robots, que fueron populares en los últimos dos años, ceden el paso en el primer día del año a la estrategia de “reinflación”. El petróleo, gas, productos químicos, metales no ferrosos, e incluso componentes de hardware de IA como equipos eléctricos, fibra de vidrio y MLCC, apuntan todos a “aumento de precios”. El mercado está construyendo una doble fuerza motriz de “tecnología + recursos”: la expansión del poder de cómputo de IA genera demanda real de materiales upstream (como telas electrónicas, láminas de cobre); la tensión entre EE. UU. e Irán y la inclusión de fósforo en las reservas estratégicas fortalecen el valor estratégico de los recursos naturales.
Segundo, el mercado vuelve a verificar la regla: alejarse de los lugares de “ruido humano” durante las vacaciones.
Las temáticas como IA, robots y cine y televisión, que se promocionaron en exceso durante las vacaciones largas, se convirtieron en los sectores con las mayores caídas tras las festividades. La expectativa unificada fue demasiado fuerte, lo que significa que las oportunidades de compra a corto plazo se agotaron, y los fondos optaron por “predecir tu predicción” y realizar ganancias anticipadas. Al escapar de los medios y aplicaciones de IA congestionados, y entrar en sectores con lógica sólida y bajos precios como petróleo, productos químicos y cadenas de exportación, se indica que la tolerancia al riesgo aún existe, pero se prefiere buscar “confirmación de fundamentos” o “subida de precios” como colchón de seguridad.
Tercero, características del mercado en 2026: lógica por encima de todo, el ritmo es rey.
La coexistencia de un mercado alcista en índices y dificultades en acciones individuales será la nueva norma. La fase en la que en 2025 se compraba en silencio en los sectores clave y se ganaba sin esfuerzo ha pasado; 2026 será una doble prueba de “lógica + ritmo”. Los sectores actualmente en auge, como química, equipos eléctricos y recursos naturales, muestran una tendencia de “subir una vez, retroceder una vez”, por lo que comprar en máximos puede llevar a atrapamientos, y las correcciones para comprar en bajos son la mejor estrategia. Aunque la narrativa macro es coherente, en la práctica diaria se reflejan movimientos intensos en sectores y diferenciación en acciones.
Cuarto, cuidado con el efecto mariposa de “inflación por IA y deflación por humanos”.
El informe “Crisis Global de Inteligencia 2028”, aunque es una extrapolación extrema, explica con precisión la ansiedad profunda actual: apostar por recursos (inversión en IA) y apostar contra el consumo (la demanda humana). El mercado teme que la IA agrave la desigualdad en la distribución de la riqueza y frene el consumo tradicional, lo que se refleja en la caída de China Malls (débil consumo) y en el cierre de límites en petróleo, metales no ferrosos y otros recursos (costos de recursos en aumento). Por supuesto, aunque las acciones de consumo están momentáneamente en pausa, con la proximidad de las dos sesiones y el énfasis en la “economía de la tercera edad” y otros temas clave, las acciones de consumo general que han estado estancadas en bajos niveles aún tienen espacio para una recuperación en la segunda mitad del año mediante políticas de apoyo.
● En general, en el inicio del Año del Dragón, el mercado nos muestra con una fuerte diferenciación que no hay que ir a donde hay mucha gente, sino a donde hay “moneda dura”. En un contexto de probable oscilación al alza de los índices, los sectores más claros para avanzar son “recursos upstream impulsados por tecnología (materiales de hardware de IA, electricidad)” y “minerales estratégicos impulsados por la geopolítica (petróleo, fósforo, plata)”, y el núcleo de todo esto sigue siendo “subir de precio”. Para los inversores comunes, 2026 no se trata de quién gana más en un momento dado, sino de quién puede mantenerse lúcido y avanzar con estabilidad en medio de esta compleja narrativa de inflación y control del ritmo.
** (Nota: lo anterior es solo un análisis de puntos clave de inversión y no constituye ningún consejo de inversión.)**
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El primer día de negociación del Año del Dragón, los índices de A-shares tuvieron un “inicio de año en alza”, pero la fuerte diferenciación en el mercado fue mucho mayor que la apariencia. Es esencialmente una reestructuración del mercado impulsada por la lógica macroeconómica: los fondos están abandonando las temáticas especulativas basadas en emociones y abrazando sectores con “lógica sólida”, cuyo núcleo es la reconfiguración de las cadenas de suministro globales provocada por la tensión geopolítica y la reevaluación del valor de los recursos naturales que le sigue. [淘股吧]
Primero, la narrativa del mercado cambia de “contar historias” a “inflación + recursos”.
Las temáticas a largo plazo como aplicaciones de IA, robots, que fueron populares en los últimos dos años, ceden el paso en el primer día del año a la estrategia de “reinflación”. El petróleo, gas, productos químicos, metales no ferrosos, e incluso componentes de hardware de IA como equipos eléctricos, fibra de vidrio y MLCC, apuntan todos a “aumento de precios”. El mercado está construyendo una doble fuerza motriz de “tecnología + recursos”: la expansión del poder de cómputo de IA genera demanda real de materiales upstream (como telas electrónicas, láminas de cobre); la tensión entre EE. UU. e Irán y la inclusión de fósforo en las reservas estratégicas fortalecen el valor estratégico de los recursos naturales.
Segundo, el mercado vuelve a verificar la regla: alejarse de los lugares de “ruido humano” durante las vacaciones.
Las temáticas como IA, robots y cine y televisión, que se promocionaron en exceso durante las vacaciones largas, se convirtieron en los sectores con las mayores caídas tras las festividades. La expectativa unificada fue demasiado fuerte, lo que significa que las oportunidades de compra a corto plazo se agotaron, y los fondos optaron por “predecir tu predicción” y realizar ganancias anticipadas. Al escapar de los medios y aplicaciones de IA congestionados, y entrar en sectores con lógica sólida y bajos precios como petróleo, productos químicos y cadenas de exportación, se indica que la tolerancia al riesgo aún existe, pero se prefiere buscar “confirmación de fundamentos” o “subida de precios” como colchón de seguridad.
Tercero, características del mercado en 2026: lógica por encima de todo, el ritmo es rey.
La coexistencia de un mercado alcista en índices y dificultades en acciones individuales será la nueva norma. La fase en la que en 2025 se compraba en silencio en los sectores clave y se ganaba sin esfuerzo ha pasado; 2026 será una doble prueba de “lógica + ritmo”. Los sectores actualmente en auge, como química, equipos eléctricos y recursos naturales, muestran una tendencia de “subir una vez, retroceder una vez”, por lo que comprar en máximos puede llevar a atrapamientos, y las correcciones para comprar en bajos son la mejor estrategia. Aunque la narrativa macro es coherente, en la práctica diaria se reflejan movimientos intensos en sectores y diferenciación en acciones.
Cuarto, cuidado con el efecto mariposa de “inflación por IA y deflación por humanos”.
El informe “Crisis Global de Inteligencia 2028”, aunque es una extrapolación extrema, explica con precisión la ansiedad profunda actual: apostar por recursos (inversión en IA) y apostar contra el consumo (la demanda humana). El mercado teme que la IA agrave la desigualdad en la distribución de la riqueza y frene el consumo tradicional, lo que se refleja en la caída de China Malls (débil consumo) y en el cierre de límites en petróleo, metales no ferrosos y otros recursos (costos de recursos en aumento). Por supuesto, aunque las acciones de consumo están momentáneamente en pausa, con la proximidad de las dos sesiones y el énfasis en la “economía de la tercera edad” y otros temas clave, las acciones de consumo general que han estado estancadas en bajos niveles aún tienen espacio para una recuperación en la segunda mitad del año mediante políticas de apoyo.
● En general, en el inicio del Año del Dragón, el mercado nos muestra con una fuerte diferenciación que no hay que ir a donde hay mucha gente, sino a donde hay “moneda dura”. En un contexto de probable oscilación al alza de los índices, los sectores más claros para avanzar son “recursos upstream impulsados por tecnología (materiales de hardware de IA, electricidad)” y “minerales estratégicos impulsados por la geopolítica (petróleo, fósforo, plata)”, y el núcleo de todo esto sigue siendo “subir de precio”. Para los inversores comunes, 2026 no se trata de quién gana más en un momento dado, sino de quién puede mantenerse lúcido y avanzar con estabilidad en medio de esta compleja narrativa de inflación y control del ritmo.
** (Nota: lo anterior es solo un análisis de puntos clave de inversión y no constituye ningún consejo de inversión.)**