Operar en corto plazo es una de las estrategias más desafiantes en el mercado de trading. La entrada y salida pueden completarse en cuestión de minutos o extenderse durante varios días. En comparación con la inversión a largo plazo, las ganancias potenciales en operaciones cortas son mayores, pero también se concentran en riesgos más específicos. Para obtener beneficios estables en corto plazo, lo importante no es la cantidad de operaciones, sino la capacidad de identificar con precisión los momentos adecuados para comprar y vender, además de proteger eficazmente el capital propio.
Definición central y reconocimiento de riesgos en el trading a corto plazo
Operar en corto plazo significa que el inversor realiza transacciones en un período que va desde unos pocos días hasta varias semanas. La diferencia con la inversión a largo plazo radica en que en el corto plazo no se centra en los fundamentos de la empresa, sino en seguir las tendencias del mercado y los flujos de capital para buscar ganancias rápidas.
Este tipo de trading es altamente especulativo. Muchas veces, los inversores entran y salen de acciones temáticas o de alta volatilidad. El objetivo del corto plazo es obtener beneficios aprovechando las diferencias en los momentos de entrada y salida del flujo de fondos, no compartir los dividendos del crecimiento empresarial.
La ‘tasa de éxito’ es el indicador clave que determina el éxito o fracaso final en el trading a corto plazo. Los inversores deben analizar con frialdad la probabilidad de ganar o perder en cada operación. Muchos traders experimentados utilizan software de backtesting para verificar sus estrategias con datos históricos, asegurando así su efectividad.
Cuatro ciclos de mercado para encontrar oportunidades en operaciones cortas
Las oportunidades en el trading a corto plazo no están en todas partes, sino que aparecen en ciclos específicos del mercado. Comprender estas cuatro fases ayuda a aprovechar mejor los momentos de entrada y salida.
Fase 1: Rango de consolidación
Cuando el mercado carece de una tendencia clara, los precios suelen fluctuar dentro de un rango predecible. Los compradores intentan impulsar los precios al alza, mientras que los vendedores colocan resistencias, haciendo que las fuerzas se equilibren y los precios oscilen entre los puntos altos y bajos.
Este movimiento en rango suele terminar con una ruptura. Cuanto más largo sea el período de consolidación, mayor será la magnitud de la ruptura final. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que algunos participantes del mercado pueden crear rupturas falsas para confundir a otros traders. Se puede detectar la veracidad de la ruptura observando si el volumen se incrementa en sincronía con el movimiento.
Fase 2: Ruptura de tendencia
Este es el momento dorado para operar en corto plazo. El mercado rompe su inercia previa y los precios comienzan a formar una tendencia claramente alcista o bajista.
Las rupturas pueden presentarse en dos formas. Una es un movimiento rápido y directo (subida o bajada), que generalmente indica un cambio fundamental en las expectativas del mercado, con un movimiento de precios rápido seguido de estabilización. La otra forma es una subida en forma de ondas, donde cada pico es más alto que el anterior y cada valle también lo es, permitiendo construir posiciones en retrocesos hacia niveles de soporte.
En esta fase, las medias móviles se mantienen en ascenso, lo cual es una señal de confirmación importante.
Fase 3: Retroceso de tendencia
Tras alcanzar un pico, los precios comienzan a corregir. La forma de la corrección varía según la fuerza del impulso del mercado.
Si la corrección es provocada por cambios en los fundamentos, los precios pueden desplomarse rápidamente, formando una fuerte tendencia bajista en poco tiempo. Si no hay noticias negativas importantes, los precios se moverán en una serie de picos y valles, bajando gradualmente, encontrando soporte en diferentes niveles de compra.
Fase 4: Etapa de incertidumbre
Tras que tanto compradores como vendedores han actuado, el mercado entra en un estado de indecisión. La volatilidad aumenta notablemente, y aunque se utilicen indicadores técnicos, resulta difícil hacer predicciones precisas. Muchos traders profesionales prefieren mantenerse alejados temporalmente, esperando nuevas oportunidades.
Fundamentos del análisis técnico para operar en corto plazo
El éxito en operaciones cortas requiere una base sólida en análisis técnico. Estas tres herramientas son imprescindibles:
Herramienta 1: Uso efectivo de las medias móviles
Las medias móviles son los indicadores técnicos más utilizados en el mercado. Ayudan a predecir la dirección del precio y a identificar soportes y resistencias dinámicas.
Concepto clave: Cuando el precio se mantiene por encima de la media móvil, indica una tendencia alcista; cuando cruza por debajo, la tendencia cambia a bajista. En resumen, la media móvil funciona como un ‘termómetro’ de la tendencia del mercado.
Herramienta 2: Identificación de la tendencia del mercado
Las tendencias pueden clasificarse en varias categorías: tendencia a largo plazo, tendencia a corto plazo, tendencia alcista, bajista, o rango lateral.
El primer principio en corto plazo es ‘seguir la tendencia’. Si el mercado general está en caída, las operaciones en largo tienen menos probabilidades de éxito; si está en alza, las operaciones en corto serán más difíciles. Cuando la tendencia general no favorece tu posición, las probabilidades de éxito disminuyen drásticamente. Recuerda siempre: es mucho más fácil operar en sintonía con la tendencia que en contra.
Herramienta 3: Uso de soportes y resistencias
La clave en el corto plazo está en operar entre soportes y resistencias. Los soportes son zonas donde hay acumulación de órdenes de compra, y las resistencias, donde hay acumulación de órdenes de venta. Identificar estos niveles te permite entrar en el mercado en precios razonables y salir en objetivos predefinidos.
Cinco estrategias principales para operar en corto plazo
Estrategia 1: Entrada temprana en acciones en ascenso
Cuando una acción empieza a subir, aún con ganancias modestas, y las medias móviles comienzan a divergir formando una tendencia alcista, es una oportunidad arriesgada pero con potencial de alta recompensa. En este momento, la rotación diaria es aproximadamente del 3%.
Cómo operar: Espera a que el precio retroceda hasta la media móvil de 5 días y compra con decisión. Estás siendo uno de los primeros en seguir la tendencia en ascenso, con riesgo controlado y potencial de gran beneficio.
Estrategia 2: Oportunidad en acciones que suben en contra de la tendencia general
Cuando el mercado en general cae, algunas acciones logran subir más de un 5% en contra de la tendencia, acompañadas de un volumen de operaciones claramente aumentado. Estas acciones suelen esconder oportunidades excelentes para operaciones cortas.
Cómo operar: Puedes comprar al cierre del día o esperar un retroceso en el precio al día siguiente para entrar. La vieja máxima del mercado dice: “si no cae, seguramente subirá”, y esto se cumple en estos casos.
Estrategia 3: Rebotar tras una caída rápida
Algunas acciones, tras subir rápidamente, caen de forma abrupta, con volumen reducido. Es momento de estar alerta.
Cómo operar: Cuando la caída supera la mitad de la subida previa, entra rápidamente para aprovechar un rebote corto. Es una estrategia con una tasa de éxito relativamente alta, ya que el mercado suele rebotar tras un exceso de pesimismo.
Estrategia 4: Acciones en zona de inicio en niveles bajos
Cuando los gráficos mensuales y semanales muestran consolidación en niveles bajos, y en estos niveles ya se ha acumulado volumen, la media móvil de 3 días empieza a subir con volumen, la línea de 60 minutos se expande en volumen y cruza al alza, y se observa una continuidad en la expansión del volumen con presencia de grandes compradores, esto indica que la acción está en la fase inicial de un sector caliente.
Cómo operar: Prepararse para una entrada en corto plazo. Estas acciones suelen formar la primera ola de subida principal, siendo una de las oportunidades con menor riesgo y mayor rentabilidad en corto plazo.
Estrategia 5: Ejecución rápida de stop loss y take profit
Independientemente de cuán acertado sea tu análisis, el mercado siempre puede fallar. Si después de entrar el precio continúa bajando, indica que tu juicio fue incorrecto y debes cortar pérdidas inmediatamente.
Asimismo, cuando el precio alcanza tu nivel de ganancia mental, cierra la posición sin dudar. La avaricia es el mayor enemigo en corto plazo. Establece niveles claros de stop loss y take profit y cúmplelos estrictamente; esa es la actitud de un trader profesional.
Actitud y gestión del riesgo en operaciones cortas
Muchos atribuyen las pérdidas a una ‘mala actitud’. ¿Por qué las operaciones en simulador suelen tener alta tasa de éxito, mientras que en real se pierden muchas? La respuesta está en la actitud. La actitud determina si puedes seguir el plan de trading.
Cuatro puntos clave para ajustar la actitud
Primero: Control absoluto de las emociones
Cuando el mercado sube, no te dejes llevar por el FOMO (miedo a perderse de algo) y comprar en exceso; cuando baja, no dejes que el miedo te lleve a vender en pánico. Las emociones son el mayor enemigo del trader.
Segundo: Establecer un sistema de gestión de capital científico
Una buena gestión del dinero es la base del trading en corto plazo. ¿Cuánto dinero invertir en cada operación? ¿Cuándo cortar pérdidas? Estas decisiones deben planificarse con anticipación. Se recomienda que la pérdida en una sola operación no supere el 2% del capital total.
Tercero: Entender correctamente las pérdidas
Las pérdidas son parte normal del proceso de trading, no un fracaso. Incluso con una tasa de acierto del 60%, tendrás un 40% de operaciones perdedoras. La clave está en que las ganancias de las operaciones ganadoras superen las pérdidas de las operaciones perdedoras.
Cuarto: Priorizar la protección del capital sobre las ganancias
Este es el principio más importante en corto plazo. Proteger el capital siempre debe estar por encima de buscar ganancias. Dentro del marco de gestión del riesgo, busca beneficios, pero sin asumir riesgos innecesarios.
Tres características clave para seleccionar acciones en corto plazo
El secreto del trading en corto plazo radica en ‘amplificar las ganancias mediante la rotación’. Por ello, la calidad fundamental de la acción no es la prioridad principal. Ya sea en largo o en corto, el objetivo es obtener beneficios.
Las acciones aptas para operar en corto plazo deben tener estas características:
Característica 1: Soporte de un tema o noticia
¿Puede una noticia o tendencia del mercado impulsar esa acción? Esa es la condición principal. Cuando un sector se vuelve foco del mercado o una acción se vuelve relevante por noticias, suele ser la mejor oportunidad para operar en corto plazo.
Característica 2: Volumen de operaciones activo
Es necesario que compradores y vendedores participen activamente, para facilitar la entrada y salida. Las acciones con baja liquidez dificultan las operaciones y no son recomendables para corto plazo.
Característica 3: Alta volatilidad en el precio
Cuanto mayor sea la volatilidad, más oportunidades habrá en corto plazo. Una acción tranquila, aunque tenga potencial de subida, no es la mejor opción para operaciones cortas.
Estas acciones suelen aparecer en períodos de mayor volatilidad del mercado o cuando las empresas anuncian noticias importantes, como informes financieros o reestructuraciones.
La importancia del análisis de mercado y el análisis técnico
El mercado siempre mira hacia adelante y reacciona a los eventos actuales. La situación económica global, cambios políticos, ajustes en políticas, todos influyen profundamente en el mercado.
Pero hay una trampa: cuando ves noticias económicas, en realidad el mercado ya ha reaccionado. Las noticias suelen ser rezagadas, mientras que el mercado es instantáneo. Por eso, solo seguir las noticias no es suficiente para captar con precisión los momentos adecuados para operar.
Por eso, el análisis técnico es tan importante en corto plazo. Permite ver en tiempo real la relación entre oferta y demanda, descubrir la verdadera dirección del precio y no dejarse engañar por las noticias.
Conclusión: última advertencia sobre el trading en corto plazo
Operar en corto plazo es un método de alta eficiencia. En lugar de mantener posiciones durante meses esperando grandes movimientos, es mejor acumular beneficios en múltiples pequeños movimientos.
Pero debemos ser conscientes de que:
La volatilidad a corto plazo es difícil de predecir completamente — incluso los mejores traders cometen errores.
El control de pérdidas es la prioridad — cada operación con pérdidas reduce directamente el capital total.
Las ganancias requieren movimientos de precio significativos — solo cuando el mercado se mueve en tu dirección con fuerza puedes obtener beneficios sustanciales.
La paciencia y el tiempo son valiosos — operar en corto plazo no significa hacer trading de alta frecuencia sin criterio, sino seleccionar cuidadosamente las oportunidades.
Dominar el trading en corto plazo consiste en identificar los momentos potenciales de compra y venta, gestionar eficazmente el riesgo, aplicar con flexibilidad las herramientas del análisis técnico y mantener siempre una disciplina estricta. Solo así podrás mantener beneficios constantes en este tipo de operaciones.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Las cinco principales reglas para determinar los momentos de compra y venta en operaciones a corto plazo
Operar en corto plazo es una de las estrategias más desafiantes en el mercado de trading. La entrada y salida pueden completarse en cuestión de minutos o extenderse durante varios días. En comparación con la inversión a largo plazo, las ganancias potenciales en operaciones cortas son mayores, pero también se concentran en riesgos más específicos. Para obtener beneficios estables en corto plazo, lo importante no es la cantidad de operaciones, sino la capacidad de identificar con precisión los momentos adecuados para comprar y vender, además de proteger eficazmente el capital propio.
Definición central y reconocimiento de riesgos en el trading a corto plazo
Operar en corto plazo significa que el inversor realiza transacciones en un período que va desde unos pocos días hasta varias semanas. La diferencia con la inversión a largo plazo radica en que en el corto plazo no se centra en los fundamentos de la empresa, sino en seguir las tendencias del mercado y los flujos de capital para buscar ganancias rápidas.
Este tipo de trading es altamente especulativo. Muchas veces, los inversores entran y salen de acciones temáticas o de alta volatilidad. El objetivo del corto plazo es obtener beneficios aprovechando las diferencias en los momentos de entrada y salida del flujo de fondos, no compartir los dividendos del crecimiento empresarial.
La ‘tasa de éxito’ es el indicador clave que determina el éxito o fracaso final en el trading a corto plazo. Los inversores deben analizar con frialdad la probabilidad de ganar o perder en cada operación. Muchos traders experimentados utilizan software de backtesting para verificar sus estrategias con datos históricos, asegurando así su efectividad.
Cuatro ciclos de mercado para encontrar oportunidades en operaciones cortas
Las oportunidades en el trading a corto plazo no están en todas partes, sino que aparecen en ciclos específicos del mercado. Comprender estas cuatro fases ayuda a aprovechar mejor los momentos de entrada y salida.
Fase 1: Rango de consolidación
Cuando el mercado carece de una tendencia clara, los precios suelen fluctuar dentro de un rango predecible. Los compradores intentan impulsar los precios al alza, mientras que los vendedores colocan resistencias, haciendo que las fuerzas se equilibren y los precios oscilen entre los puntos altos y bajos.
Este movimiento en rango suele terminar con una ruptura. Cuanto más largo sea el período de consolidación, mayor será la magnitud de la ruptura final. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que algunos participantes del mercado pueden crear rupturas falsas para confundir a otros traders. Se puede detectar la veracidad de la ruptura observando si el volumen se incrementa en sincronía con el movimiento.
Fase 2: Ruptura de tendencia
Este es el momento dorado para operar en corto plazo. El mercado rompe su inercia previa y los precios comienzan a formar una tendencia claramente alcista o bajista.
Las rupturas pueden presentarse en dos formas. Una es un movimiento rápido y directo (subida o bajada), que generalmente indica un cambio fundamental en las expectativas del mercado, con un movimiento de precios rápido seguido de estabilización. La otra forma es una subida en forma de ondas, donde cada pico es más alto que el anterior y cada valle también lo es, permitiendo construir posiciones en retrocesos hacia niveles de soporte.
En esta fase, las medias móviles se mantienen en ascenso, lo cual es una señal de confirmación importante.
Fase 3: Retroceso de tendencia
Tras alcanzar un pico, los precios comienzan a corregir. La forma de la corrección varía según la fuerza del impulso del mercado.
Si la corrección es provocada por cambios en los fundamentos, los precios pueden desplomarse rápidamente, formando una fuerte tendencia bajista en poco tiempo. Si no hay noticias negativas importantes, los precios se moverán en una serie de picos y valles, bajando gradualmente, encontrando soporte en diferentes niveles de compra.
Fase 4: Etapa de incertidumbre
Tras que tanto compradores como vendedores han actuado, el mercado entra en un estado de indecisión. La volatilidad aumenta notablemente, y aunque se utilicen indicadores técnicos, resulta difícil hacer predicciones precisas. Muchos traders profesionales prefieren mantenerse alejados temporalmente, esperando nuevas oportunidades.
Fundamentos del análisis técnico para operar en corto plazo
El éxito en operaciones cortas requiere una base sólida en análisis técnico. Estas tres herramientas son imprescindibles:
Herramienta 1: Uso efectivo de las medias móviles
Las medias móviles son los indicadores técnicos más utilizados en el mercado. Ayudan a predecir la dirección del precio y a identificar soportes y resistencias dinámicas.
Concepto clave: Cuando el precio se mantiene por encima de la media móvil, indica una tendencia alcista; cuando cruza por debajo, la tendencia cambia a bajista. En resumen, la media móvil funciona como un ‘termómetro’ de la tendencia del mercado.
Herramienta 2: Identificación de la tendencia del mercado
Las tendencias pueden clasificarse en varias categorías: tendencia a largo plazo, tendencia a corto plazo, tendencia alcista, bajista, o rango lateral.
El primer principio en corto plazo es ‘seguir la tendencia’. Si el mercado general está en caída, las operaciones en largo tienen menos probabilidades de éxito; si está en alza, las operaciones en corto serán más difíciles. Cuando la tendencia general no favorece tu posición, las probabilidades de éxito disminuyen drásticamente. Recuerda siempre: es mucho más fácil operar en sintonía con la tendencia que en contra.
Herramienta 3: Uso de soportes y resistencias
La clave en el corto plazo está en operar entre soportes y resistencias. Los soportes son zonas donde hay acumulación de órdenes de compra, y las resistencias, donde hay acumulación de órdenes de venta. Identificar estos niveles te permite entrar en el mercado en precios razonables y salir en objetivos predefinidos.
Cinco estrategias principales para operar en corto plazo
Estrategia 1: Entrada temprana en acciones en ascenso
Cuando una acción empieza a subir, aún con ganancias modestas, y las medias móviles comienzan a divergir formando una tendencia alcista, es una oportunidad arriesgada pero con potencial de alta recompensa. En este momento, la rotación diaria es aproximadamente del 3%.
Cómo operar: Espera a que el precio retroceda hasta la media móvil de 5 días y compra con decisión. Estás siendo uno de los primeros en seguir la tendencia en ascenso, con riesgo controlado y potencial de gran beneficio.
Estrategia 2: Oportunidad en acciones que suben en contra de la tendencia general
Cuando el mercado en general cae, algunas acciones logran subir más de un 5% en contra de la tendencia, acompañadas de un volumen de operaciones claramente aumentado. Estas acciones suelen esconder oportunidades excelentes para operaciones cortas.
Cómo operar: Puedes comprar al cierre del día o esperar un retroceso en el precio al día siguiente para entrar. La vieja máxima del mercado dice: “si no cae, seguramente subirá”, y esto se cumple en estos casos.
Estrategia 3: Rebotar tras una caída rápida
Algunas acciones, tras subir rápidamente, caen de forma abrupta, con volumen reducido. Es momento de estar alerta.
Cómo operar: Cuando la caída supera la mitad de la subida previa, entra rápidamente para aprovechar un rebote corto. Es una estrategia con una tasa de éxito relativamente alta, ya que el mercado suele rebotar tras un exceso de pesimismo.
Estrategia 4: Acciones en zona de inicio en niveles bajos
Cuando los gráficos mensuales y semanales muestran consolidación en niveles bajos, y en estos niveles ya se ha acumulado volumen, la media móvil de 3 días empieza a subir con volumen, la línea de 60 minutos se expande en volumen y cruza al alza, y se observa una continuidad en la expansión del volumen con presencia de grandes compradores, esto indica que la acción está en la fase inicial de un sector caliente.
Cómo operar: Prepararse para una entrada en corto plazo. Estas acciones suelen formar la primera ola de subida principal, siendo una de las oportunidades con menor riesgo y mayor rentabilidad en corto plazo.
Estrategia 5: Ejecución rápida de stop loss y take profit
Independientemente de cuán acertado sea tu análisis, el mercado siempre puede fallar. Si después de entrar el precio continúa bajando, indica que tu juicio fue incorrecto y debes cortar pérdidas inmediatamente.
Asimismo, cuando el precio alcanza tu nivel de ganancia mental, cierra la posición sin dudar. La avaricia es el mayor enemigo en corto plazo. Establece niveles claros de stop loss y take profit y cúmplelos estrictamente; esa es la actitud de un trader profesional.
Actitud y gestión del riesgo en operaciones cortas
Muchos atribuyen las pérdidas a una ‘mala actitud’. ¿Por qué las operaciones en simulador suelen tener alta tasa de éxito, mientras que en real se pierden muchas? La respuesta está en la actitud. La actitud determina si puedes seguir el plan de trading.
Cuatro puntos clave para ajustar la actitud
Primero: Control absoluto de las emociones
Cuando el mercado sube, no te dejes llevar por el FOMO (miedo a perderse de algo) y comprar en exceso; cuando baja, no dejes que el miedo te lleve a vender en pánico. Las emociones son el mayor enemigo del trader.
Segundo: Establecer un sistema de gestión de capital científico
Una buena gestión del dinero es la base del trading en corto plazo. ¿Cuánto dinero invertir en cada operación? ¿Cuándo cortar pérdidas? Estas decisiones deben planificarse con anticipación. Se recomienda que la pérdida en una sola operación no supere el 2% del capital total.
Tercero: Entender correctamente las pérdidas
Las pérdidas son parte normal del proceso de trading, no un fracaso. Incluso con una tasa de acierto del 60%, tendrás un 40% de operaciones perdedoras. La clave está en que las ganancias de las operaciones ganadoras superen las pérdidas de las operaciones perdedoras.
Cuarto: Priorizar la protección del capital sobre las ganancias
Este es el principio más importante en corto plazo. Proteger el capital siempre debe estar por encima de buscar ganancias. Dentro del marco de gestión del riesgo, busca beneficios, pero sin asumir riesgos innecesarios.
Tres características clave para seleccionar acciones en corto plazo
El secreto del trading en corto plazo radica en ‘amplificar las ganancias mediante la rotación’. Por ello, la calidad fundamental de la acción no es la prioridad principal. Ya sea en largo o en corto, el objetivo es obtener beneficios.
Las acciones aptas para operar en corto plazo deben tener estas características:
Característica 1: Soporte de un tema o noticia
¿Puede una noticia o tendencia del mercado impulsar esa acción? Esa es la condición principal. Cuando un sector se vuelve foco del mercado o una acción se vuelve relevante por noticias, suele ser la mejor oportunidad para operar en corto plazo.
Característica 2: Volumen de operaciones activo
Es necesario que compradores y vendedores participen activamente, para facilitar la entrada y salida. Las acciones con baja liquidez dificultan las operaciones y no son recomendables para corto plazo.
Característica 3: Alta volatilidad en el precio
Cuanto mayor sea la volatilidad, más oportunidades habrá en corto plazo. Una acción tranquila, aunque tenga potencial de subida, no es la mejor opción para operaciones cortas.
Estas acciones suelen aparecer en períodos de mayor volatilidad del mercado o cuando las empresas anuncian noticias importantes, como informes financieros o reestructuraciones.
La importancia del análisis de mercado y el análisis técnico
El mercado siempre mira hacia adelante y reacciona a los eventos actuales. La situación económica global, cambios políticos, ajustes en políticas, todos influyen profundamente en el mercado.
Pero hay una trampa: cuando ves noticias económicas, en realidad el mercado ya ha reaccionado. Las noticias suelen ser rezagadas, mientras que el mercado es instantáneo. Por eso, solo seguir las noticias no es suficiente para captar con precisión los momentos adecuados para operar.
Por eso, el análisis técnico es tan importante en corto plazo. Permite ver en tiempo real la relación entre oferta y demanda, descubrir la verdadera dirección del precio y no dejarse engañar por las noticias.
Conclusión: última advertencia sobre el trading en corto plazo
Operar en corto plazo es un método de alta eficiencia. En lugar de mantener posiciones durante meses esperando grandes movimientos, es mejor acumular beneficios en múltiples pequeños movimientos.
Pero debemos ser conscientes de que:
Dominar el trading en corto plazo consiste en identificar los momentos potenciales de compra y venta, gestionar eficazmente el riesgo, aplicar con flexibilidad las herramientas del análisis técnico y mantener siempre una disciplina estricta. Solo así podrás mantener beneficios constantes en este tipo de operaciones.