¿Las acciones de concepto de comunicaciones satelitales cómo aprovechar la oportunidad dorada del mercado de satélites en órbita baja?

Las acciones relacionadas con el concepto de comunicaciones satelitales están atravesando un punto de inflexión clave. El mercado global de satélites en órbita baja ha pasado oficialmente de la fase de despliegue a una etapa de aplicación comercial a gran escala, lo que brinda a las empresas de toda la cadena de valor oportunidades de crecimiento sin precedentes. Según las previsiones de Goldman Sachs, el tamaño total de la industria satelital crecerá de aproximadamente 15 mil millones de dólares a 108 mil millones en 2035, más de siete veces.

Además del crecimiento explosivo del mercado, los impulsores de esta tendencia son claros: servicios de conexión satelital directa en teléfonos móviles ya en operación en varios países, la implementación de centros de datos de IA espacial, y la demanda urgente en defensa para comunicaciones satelitales. Estos factores combinados han convertido las comunicaciones satelitales de un concepto de ciencia ficción a una realidad cotidiana. Los proveedores en la cadena de suministro en Taiwán ya están profundamente integrados en ecosistemas de gigantes internacionales como Starlink, OneWeb y Kuiper, posicionándose en el centro de esta carrera espacial global.

Satélites en órbita baja: de concepto de ciencia ficción a avance tecnológico en aplicaciones reales

Para entender la lógica de inversión en acciones relacionadas con el concepto de comunicaciones satelitales, primero hay que comprender la revolución que representan los satélites en órbita baja (LEO).

Los satélites en órbita terrestre baja (LEO) operan a altitudes de 160 a 2000 km sobre la superficie de la Tierra. Es la órbita artificial más cercana a la Tierra y la tecnología de comunicaciones espaciales que más atención ha recibido en los últimos años. El proyecto Starlink de SpaceX es uno de los ejemplos más representativos.

En comparación con los satélites tradicionales en órbitas altas, los satélites LEO ofrecen una latencia extremadamente baja. Las comunicaciones con satélites en órbitas altas tenían latencias de 500-700 ms, insuficientes para comunicaciones en tiempo real; en cambio, los satélites LEO reducen la latencia a 20-50 ms, casi al nivel de las redes 5G terrestres. Este avance tecnológico amplía instantáneamente el rango de aplicaciones: telemedicina, juegos en línea, videoconferencias y transacciones financieras, entre otros, ahora son posibles en tiempo real.

Otro factor clave que impulsa la explosión de los satélites en órbita baja es la reducción radical de costos. SpaceX, mediante tecnologías de recuperación de cohetes y su lanzadera Starship, ha logrado reducir el costo de lanzamiento por kilogramo de más de 10,000 a menos de 2,000 dólares, cambiando la lógica de fabricación de satélites de producción en pequeña escala a producción en masa. Este cambio en el modelo de negocio requiere que toda la cadena de suministro se adapte y actualice profundamente.

Reorganización global de la cadena de suministro: el papel central de los fabricantes taiwaneses

Esta ola de comercialización de satélites en órbita baja coincide con una reestructuración global de la cadena de suministro. Taiwán, con sus ventajas en manufactura e I+D, ya se ha convertido en un actor clave en esta reorganización.

La cadena de suministro de satélites en órbita baja se puede dividir en tres segmentos: fabricación y lanzamiento en la parte superior, operación y procesamiento de datos en el medio, y aplicaciones y servicios en la parte inferior. Los principales competidores taiwaneses destacan en componentes precisos para la parte superior y en equipos terrestres en el segmento medio.

En la parte superior, la carga útil de comunicaciones (payload) es decisiva para el rendimiento. Componentes de microondas de alta frecuencia, módulos de RF, antenas de matriz de fase — estos términos parecen complejos, pero en realidad apuntan a un mismo problema: cómo lograr transmisión de señal estable y eficiente en un entorno espacial extremo. Los satélites LEO deben resistir radiación, ser ligeros y disipar calor eficientemente — la manufactura de precisión de Taiwán es experta en resolver estos desafíos.

En el segmento medio, la demanda de estaciones terrestres y terminales de usuario crece rápidamente. Cuando los constelaciones satelitales entran en la fase comercial, miles de usuarios necesitan instalar equipos receptores, abriendo un gran mercado para los fabricantes de equipos terrestres.

Ecosistema completo de la industria de comunicaciones satelitales

Para entender mejor las oportunidades de inversión, es importante profundizar en los diferentes segmentos de la cadena y las acciones relacionadas.

Parte superior: fabricación y lanzamiento de satélites

Los fabricantes de satélites reúnen a las principales empresas aeroespaciales del mundo. Lockheed Martin, líder en defensa aeroespacial, controla múltiples proyectos militares y comerciales de satélites en órbita baja; Northrop Grumman, especializada en sistemas espaciales y fabricación de satélites, es un contratista clave en la cadena de satélites militares de EE. UU.; Rocket Lab, con capacidad de lanzamientos de pequeños y medianos cohetes, desafía el mercado de transporte espacial.

En Taiwán, aunque no hay fabricantes de cohetes, las empresas locales ya ocupan un rol central en componentes internos de satélites:

Tong Hsin Electric (6271) empezó en 2019 a suministrar módulos RF de alta frecuencia para SpaceX Starlink. Cada satélite de Starlink lleva módulos de Tong Hsin, responsables de la transmisión RF entre satélites, tierra y terminales de usuario. Con la aceleración de lanzamientos de SpaceX y la planificación de desplegar más de 12,000 satélites para 2027, los pedidos de Tong Hsin crecen cada año.

Shengda Technologies (3491) es la empresa más especializada en satélites en Taiwán, suministrando filtros y duplexers clave para la parte satelital. Estos componentes determinan la calidad de la señal, y su margen de ganancia y participación en ingresos en 2026 siguen en ascenso.

Hua Tong (2313) es líder mundial en PCB para satélites en órbita baja, suministrando placas de circuito HDI de alta gama para satélites y terminales receptores, con alta cuota de mercado.

TaiGuang Electronics (2383), gran fabricante de sustratos de cobre (CCL), provee materiales de alta frecuencia y baja pérdida para las placas de comunicación satelital, asegurando la estabilidad del sistema.

LaiDe Optoelectronics-KY (7717) se especializa en componentes pasivos para comunicaciones láser satelital, ingresando en la interconexión entre satélites (ISL), con tecnología avanzada.

LianJun (3450) y HuaXingguang (4979) destacan en empaquetado optoelectrónico y componentes de fibra óptica, beneficiándose de la tendencia hacia la integración de silicio fotónico y optoelectrónica en satélites.

Parte media: equipos terrestres y operación de constelaciones

Tras poner en órbita los satélites, se requiere infraestructura terrestre para soportar su operación, incluyendo despliegue de constelaciones, estaciones terrestres y procesamiento de datos.

Amazon con su proyecto Kuiper planea comenzar operaciones en EE. UU., Reino Unido, Francia, Alemania y Canadá en 2026, compitiendo directamente con Starlink. Telesat desarrolla su constelación Lightspeed, enfocada en datos de alta velocidad y baja latencia para empresas y gobiernos.

En equipos terrestres, los fabricantes taiwaneses también tienen presencia destacada:

Tai Yang Technologies (2314), veterano en RF y comunicaciones satelitales, ha adoptado una estrategia en dos fases: primero, centrarse en módulos Ku y L, con producción en masa desde 2023; en 2024, obtiene certificaciones para operadores de satélites en órbita baja, incluyendo Telesat Lightspeed, y desarrolla terminales completos con tecnología de seguimiento dual y RF integrada. Se espera que en 2026, la producción en volumen impulse un crecimiento significativo en ingresos.

ZhaoHe (2485) suministra receptores y componentes de microondas para satélites en órbita baja, con creciente interés del mercado.

QiQi (6285) es proveedor principal de antenas terrestres y routers internos para satélites, con participación importante en la cadena de Starlink.

YaoDeng (3138) lidera en antenas de matriz de fase, con productos que ya ingresan en receptores terrestres de satélites en órbita baja.

MediaTek (2454) desarrolla chips de comunicaciones satelitales compatibles con estándares 5G-NTN, clave para terminales conectados a satélites.

KangShu (6282) entra en fuentes de alimentación de alta gama para satélites y tierra, extendiendo su tecnología a sistemas de 800V y alimentación para centros de datos.

Parte final: servicios aplicados y comercialización

El valor final de las comunicaciones satelitales en órbita baja se realiza en las aplicaciones. La más evidente es proveer internet en zonas remotas, marítimas o en aviones, pero su alcance se extiende a defensa, seguimiento de cargas, observación terrestre, IoT y otros campos especializados.

AST SpaceMobile (ASTS) es la primera operadora en ofrecer servicios de banda ancha con conexión directa de teléfonos móviles a satélites, colaborando con grandes operadores de telecomunicaciones para ofrecer 5G satelital. EchoStar (SATS), con Hughes y recursos de Dish, combina satélites de múltiples órbitas y redes 5G terrestres para ofrecer soluciones híbridas.

En Taiwán, Chunghwa Telecom (2412) ha firmado acuerdos con gigantes como OneWeb, integrando satélites y 5G para ofrecer servicios de valor agregado a gobiernos y empresas. Zhongqi (2419) provee módems satelitales y soluciones Wi-Fi para usuarios finales.

Lista clave de acciones en concepto de comunicaciones satelitales para 2026

Con base en el análisis anterior, las siguientes tres empresas merecen atención especial:

1. EchoStar (SATS) — Integrador de plataformas de servicios de banda ancha

A través de Hughes Network Systems, EchoStar ofrece servicios globales de banda ancha satelital. Posee constelaciones en órbita geoestacionaria y una extensa red terrestre, cubriendo internet rural, Wi-Fi comunitario, aviación, marítimo y empresas.

Con la expansión de satélites en órbita baja y arquitecturas híbridas, la demanda de redes confiables crece. La necesidad en zonas rurales, los programas gubernamentales para reducir la brecha digital y la expansión de aplicaciones móviles impulsan el negocio de Hughes.

En septiembre de 2025, EchoStar acordó vender sus derechos sobre espectro AWS-4 y banda H a SpaceX por aproximadamente 17 mil millones de dólares, en una operación que incluye hasta 8.5 mil millones en efectivo y acciones de SpaceX, además de compromisos de pago de deuda. Esto fortalece su posición financiera y sienta bases sólidas para su futuro.

2. Tai Yang Technologies (2314) — Líder en terminales terrestres

Tai Yang, veterano en RF y equipos satelitales, tiene una posición dominante en terminales terrestres. Su estrategia en dos fases: primero, módulos Ku y L desde 2020, en producción en masa desde 2023; en 2024, obtiene certificaciones para operadores de satélites en órbita baja, incluyendo Telesat Lightspeed, y desarrolla terminales completos con tecnología de seguimiento y RF integrados. Se espera que en 2026, la producción en volumen impulse un crecimiento de ingresos.

Su fortaleza radica en diseño de circuitos RF y fabricación de hardware, con líneas completas de productos VSAT en múltiples bandas. Como proveedor en la cadena de Starlink en Taiwán, su potencial de crecimiento es alto.

3. Tong Hsin Electric (6271) — Proveedor de módulos RF para satélites

Tong Hsin, parte del grupo Pan-Guo, es un gran fabricante de módulos de RF y encapsulados, con tecnología en cerámica y circuitos híbridos. Desde 2019, suministra módulos RF a Starlink, responsables de la transmisión entre satélites, tierra y terminales. Con la aceleración de lanzamientos y la planificación de más de 12,000 satélites para 2027, sus pedidos crecen anualmente.

Su tecnología de encapsulado cerámico y capacidad de producción en masa le dan ventaja competitiva en componentes críticos para satélites.

Conclusión: de la exploración espacial a la infraestructura terrestre, una gran oportunidad de inversión

Los satélites en órbita baja han pasado de fase experimental a comercial. La madurez tecnológica, la reducción de costos y la diversificación de aplicaciones están impulsando un crecimiento exponencial en toda la industria satelital.

La cadena de suministro taiwanesa, con su fuerte capacidad de fabricación y desarrollo, ya ocupa un lugar estratégico en el mercado global. Desde componentes RF de Tong Hsin, filtros de Shengda, PCB de Hua Tong, hasta terminales de Tai Yang y módulos de Tong Hsin, las empresas taiwanesas participan en cada etapa.

Para los inversores, la lógica principal en acciones relacionadas con comunicaciones satelitales es la inversión en “infraestructura espacial” y “difusión de comunicaciones” a largo plazo. Es clave enfocarse en empresas con altos umbrales tecnológicos, pedidos visibles y competencia internacional, para aprovechar esta ola de oportunidades que va desde el espacio hasta la tierra.

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