¿Qué sigue para las criptomonedas en Europa después de que Lagarde dimite?

(MENAFN- Crypto Breaking) La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, planea dejar su cargo antes de las próximas elecciones presidenciales en Francia, un plazo que, según observadores del mercado, podría influir en la dirección de la política cripto y las iniciativas de dinero digital en Europa. Durante su mandato, la UE avanzó en el régimen de Mercados en Activos Cripto, conocido como MiCA, y comenzó a trabajar en un euro digital diseñado para complementar el ecosistema de pagos del bloque. Sin embargo, aún existen brechas en la política: DeFi sigue fuera del alcance regulatorio de MiCA, y la forma final del euro digital todavía está en debate. A medida que los observadores consideran posibles sucesores, surgen preguntas sobre si la postura cautelosa de Europa hacia las criptomonedas perdurará o cambiará bajo un nuevo liderazgo.

Puntos clave

  • La inminente salida de Lagarde podría afectar el ritmo y el tono de la regulación cripto en Europa, incluyendo la implementación de MiCA y los ajustes posteriores a esta.
  • MiCA ha avanzado, pero actualmente no regula las finanzas descentralizadas (DeFi); persisten brechas en la política, incluso mientras el bloque busca un marco integral para los activos cripto.
  • El proyecto del euro digital ha pasado de la investigación a la preparación para su emisión, reflejando el intento de Europa de ofrecer una opción de dinero digital segura y basada en Europa, abordando también preocupaciones de privacidad y operatividad offline.
  • Los funcionarios europeos continúan abogando por una regulación estricta de las stablecoins y por estándares globales, enfatizando salvaguardas y la equivalencia con emisores extranjeros para prevenir riesgos sistémicos.
  • Se espera que posibles sucesores de Lagarde, como Pablo Hernández de Cos y Klaas Knot, mantengan una postura prudente respecto a las criptomonedas, señalando continuidad en lugar de un cambio drástico en la política.

Sentimiento: Neutral

Contexto del mercado: La UE ha avanzado en un marco cripto con MiCA, mientras que el programa del euro digital avanza en fases definidas. La investigación sobre el euro digital comenzó en octubre de 2021, y en octubre de 2025, el BCE indicó que comenzaría a prepararse para su emisión. La trayectoria política se enmarca en un debate global más amplio sobre stablecoins, pagos transfronterizos y monedas digitales de bancos centrales, en el que los reguladores ponderan protección al consumidor, estabilidad financiera y soberanía monetaria frente a la innovación.

Por qué importa

La trayectoria de la política cripto en Europa es relevante para usuarios, inversores y desarrolladores. La existencia de MiCA señala un anhelo de regulación en una economía importante, con un marco que busca reducir la ambigüedad regulatoria y unificar las reglas en 27 estados miembros. La postura escéptica de Lagarde hacia las criptomonedas, expresada en 2022 al describirlas como “no valen nada” por su falta de respaldo intrínseco, estableció un tono cauteloso. Aunque el BCE aconsejó, observó y comentó durante el proceso de MiCA, su postura fue de moderación, no de respaldo abierto.

Este enfoque ha influido en cómo Europa aborda la política cripto, enfatizando la protección del consumidor y la prevención de percepciones erróneas. Incluso tras la aprobación de MiCA, Lagarde continuó promoviendo la cooperación internacional en stablecoins y en salvaguardas para evitar crisis similares a las de las corridas de stablecoins. En 2025, instó a los legisladores a asegurar que las stablecoins operen bajo un marco que incluya regímenes de equivalencia y salvaguardas para transferencias entre la UE y entidades fuera de ella. El objetivo no es solo regulación doméstica, sino un estándar coordinado y transfronterizo para reducir arbitraje regulatorio y riesgos sistémicos.

Más allá de MiCA, el euro digital representa una apuesta estratégica por la soberanía monetaria europea en la era digital. El proyecto ha sido criticado por temas de privacidad, operatividad offline y capacidad de monitoreo por parte del banco central. El BCE defiende el euro digital como una moneda que protege la privacidad y que ofrece beneficios similares al efectivo, además de mejorar la resiliencia de los pagos, reducir costos para comerciantes y facilitar la innovación privada en un entorno regulado. La preparación para su emisión en 2025-2026 refleja la creencia de que una moneda digital emitida en Europa puede reducir costos, fortalecer la infraestructura de pagos y promover la innovación financiera privada dentro de un marco seguro.

Las declaraciones públicas de Lagarde y sus colegas muestran un enfoque cauteloso pero constructivo hacia el euro digital. Piero Cipollone, miembro del consejo ejecutivo del BCE, destacó que el euro digital preservaría las ventajas del efectivo y reforzaría la resiliencia del sistema de pagos europeo. El proyecto responde a la demanda de los consumidores por opciones digitales, como Lagarde expresó en 2021, cuando reconoció el interés en monedas digitales respaldadas por infraestructura europea segura. La prioridad ha sido siempre una solución segura, accesible y preparada para el futuro, sin comprometer la estabilidad financiera ni la privacidad.

Mientras Europa debate el euro digital y un marco cripto más completo, la identidad del sucesor de Lagarde podría influir en el énfasis entre innovación y cautela. El sector es escéptico respecto a una adopción rápida y sin restricciones, y los principales candidatos en círculos financieros, como Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, y Klaas Knot, exgobernador del Banco de los Países Bajos, mantienen una visión prudente. Hernández de Cos advirtió sobre los riesgos significativos de los criptoactivos y pidió una transición regulatoria ordenada. Knot también ha sido mesurado, reconociendo beneficios potenciales de la tecnología blockchain, pero priorizando la estabilidad y la supervisión.

El ritmo moderado de Europa contrasta con la maduración regulatoria en EE. UU. y otras jurisdicciones. Aunque el proceso puede parecer deliberado, ha dado lugar a un marco integral que integra consideraciones de política monetaria, regulación de pagos y estabilidad financiera. La colaboración entre el BCE, el Parlamento Europeo y los estados miembros ha creado una arquitectura regulatoria que aspira a ser consciente de los riesgos, globalmente armonizada y tecnológicamente avanzada, sin perder de vista el interés público en sistemas financieros estables e interoperables. La discusión sobre stablecoins, equilibrando innovación y protección, refleja un debate global sobre cómo conciliar la emisión privada de dinero con la política monetaria pública y la protección del consumidor.

En última instancia, la transición de liderazgo en el BCE llega en un momento en que Europa evalúa cuánto centralizar el control frente a cuánto fomentar la innovación privada en dinero digital. El legado de Lagarde será juzgado en parte por la continuidad de los desarrollos de MiCA y del euro digital bajo un nuevo presidente. La decisión de la UE de avanzar con un marco regulado, en lugar de un camino laissez-faire, antes que otras grandes jurisdicciones, muestra un enfoque distintivo: priorizar un entorno supervisor bien definido que pueda acomodar la innovación y reducir riesgos sistémicos.

A medida que estas conversaciones avanzan, los participantes del mercado estarán atentos a señales claras sobre cómo un nuevo presidente del BCE equilibrará la estabilidad financiera, la autonomía en política monetaria y el papel de Europa como centro de actividad cripto compatible. Los próximos meses probablemente traerán debates más intensos sobre DeFi, pagos transfronterizos, ajustes en las disposiciones de MiCA y discusiones sobre la privacidad y operatividad offline del euro digital. La narrativa general sigue siendo: Europa busca liderar, no solo seguir, la trayectoria global del dinero digital, con decisiones de liderazgo que resonarán en regulaciones, tecnologías y en la evolución continua de la economía cripto.

Qué observar a continuación

  • El proceso de selección de un nuevo presidente del BCE y si París indica su candidato preferido, lo que podría influir en la postura hacia la política cripto y las modificaciones de MiCA.
  • Hitos clave en la implementación de MiCA, incluyendo posibles ajustes en las disposiciones de DeFi o actualizaciones en regulaciones de stablecoins.
  • Nuevas comunicaciones del BCE sobre el cronograma del euro digital, salvaguardas de privacidad y pruebas de operatividad offline.
  • Coordinación internacional continua en estándares cripto, incluyendo discusiones sobre regímenes de equivalencia para emisores extranjeros.
  • Discursos públicos o declaraciones del BIS de posibles sucesores que expresen sus opiniones sobre regulación cripto y estabilidad financiera.

Fuentes y verificación

  • Declaraciones públicas y materiales de prensa del BCE sobre el cronograma de implementación de MiCA y del euro digital.
  • Cobertura de Reuters sobre la posible salida de Lagarde y los nombres de los principales candidatos para reemplazarla.
  • Comentarios y discursos del BIS de Pablo Hernández de Cos y Klaas Knot sobre riesgos cripto y marcos regulatorios.
  • Informes sobre el plan de Europa para cerrar vacíos regulatorios en stablecoins y alinear estándares internacionales, como se menciona en cobertura reciente.
  • Transición de liderazgo del BCE y la trayectoria de la política cripto en Europa.

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, está cerca de finalizar su mandato, con su salida prevista antes de las próximas elecciones presidenciales en Francia. Su gestión ha estado marcada por movimientos decisivos para formalizar el régimen cripto europeo mediante MiCA y avanzar en la iniciativa del euro digital, una apuesta por ofrecer una alternativa digital segura y basada en Europa al efectivo. En declaraciones públicas y deliberaciones internas, Lagarde ha abogado consistentemente por un enfoque cauteloso y regulado para las criptomonedas, resaltando la protección a los inversores y la estabilidad financiera, sin dejar de permitir la innovación dentro de un marco bien definido.

Su postura más pública sobre las criptomonedas se cristalizó en una entrevista en 2022, donde describió las criptomonedas como “no valen nada”, una percepción basada en que muchos activos digitales carecen de respaldo intrínseco o valor confiable. La escepticismo no fue solo retórico; influyó en el enfoque del BCE hacia MiCA como mecanismo para ordenar un panorama volátil. Lagarde y sus colegas argumentaron que la regulación debe ser lo suficientemente sólida para reducir riesgos, sin sofocar los casos de uso legítimos que puedan surgir de actividades cripto conformes en Europa. El BCE no legisla, pero desempeña un papel central asesorando y supervisando, moldeando los contornos de MiCA mediante diálogo continuo con legisladores y actores del sector.

A medida que MiCA se acerca a su aprobación final, Lagarde también promovió la cooperación internacional en stablecoins y estándares transfronterizos. Advirtió que la legislación europea debe disuadir operaciones de stablecoins sin regímenes de equivalencia robustos y salvaguardas para transferencias entre la UE y entidades fuera de ella. El objetivo es evitar arbitraje regulatorio y que Europa siga siendo parte de un sistema financiero global resistente a la rápida evolución del dinero digital. Un tema recurrente en sus declaraciones ha sido la necesidad de proteger el interés público y evitar un futuro en el que el control privado de un instrumento similar al dinero pueda socavar la soberanía monetaria.

El euro digital sigue siendo central en la agenda monetaria europea. El proyecto ha enfrentado críticas, especialmente en temas de privacidad, operatividad offline y capacidades de vigilancia del dinero digital. Sin embargo, el BCE ha afirmado que el euro digital sería protector de la privacidad y replicaría, en forma digital, las ventajas del efectivo. La institución ha argumentado que esta moneda puede mejorar la resiliencia de los pagos, reducir costos para comerciantes y facilitar la innovación privada en un marco regulado y seguro. La decisión de comenzar la preparación para su emisión en octubre de 2025 refleja un paso concreto hacia estas metas, aunque el diseño detallado y las estructuras de gobernanza siguen en discusión.

También se discuten las posibles figuras que podrían suceder a Lagarde. El Financial Times ha destacado a Pablo Hernández de Cos y Klaas Knot como principales candidatos, ambos con un historial de gobernanza prudente y consciente del riesgo. Hernández de Cos, en eventos del BIS en 2022, advirtió sobre los riesgos de los criptoactivos y pidió una transición regulatoria ordenada. Knot también ha sido mesurado, reconociendo beneficios potenciales de la tecnología blockchain, pero priorizando la estabilidad y la supervisión. Si París indica un candidato preferido, esto podría reforzar una postura que favorece la innovación medida con énfasis en protección al consumidor y resiliencia sistémica.

El ritmo moderado de Europa contrasta con la maduración regulatoria en EE. UU. y otras jurisdicciones. Aunque el proceso puede parecer deliberado, ha dado lugar a un marco integral que combina consideraciones de política monetaria, regulación de pagos y estabilidad financiera. La colaboración entre el BCE, el Parlamento Europeo y los estados miembros ha creado una arquitectura regulatoria que busca ser consciente de los riesgos, armonizada globalmente y tecnológicamente avanzada, sin perder de vista el interés público en sistemas financieros estables e interoperables. La discusión sobre stablecoins, equilibrando innovación y protección, refleja un debate global sobre cómo conciliar la emisión privada de dinero con la política monetaria pública y la protección del consumidor.

En última instancia, la transición de liderazgo en el BCE llega en un momento en que Europa evalúa cuánto centralizar el control frente a cuánto fomentar la innovación privada en dinero digital. El legado de Lagarde será juzgado en parte por cómo continúan los desarrollos de MiCA y del euro digital bajo un nuevo presidente. La decisión de la UE de avanzar con un marco regulado, en lugar de un camino laissez-faire, antes que otras grandes jurisdicciones, refleja un enfoque distintivo: priorizar un entorno supervisor bien definido que pueda acomodar la innovación y reducir riesgos sistémicos.

A medida que estas conversaciones avanzan, los participantes del mercado estarán atentos a señales claras sobre cómo un nuevo presidente del BCE equilibrará la estabilidad financiera, la autonomía en política monetaria y el papel de Europa como centro de actividad cripto compatible. Los próximos meses probablemente traerán debates más intensos sobre DeFi, pagos transfronterizos, ajustes en las disposiciones de MiCA y discusiones sobre la privacidad y operatividad offline del euro digital. La narrativa general sigue siendo: Europa busca liderar, no solo seguir, la trayectoria global del dinero digital, con decisiones de liderazgo que resonarán en regulaciones, tecnologías y en la evolución continua de la economía cripto.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado

Opera con criptomonedas en cualquier momento y lugar
qrCode
Escanea para descargar la aplicación de Gate
Comunidad
Español
  • 简体中文
  • English
  • Tiếng Việt
  • 繁體中文
  • Español
  • Русский
  • Français (Afrique)
  • Português (Portugal)
  • Bahasa Indonesia
  • 日本語
  • بالعربية
  • Українська
  • Português (Brasil)