La gran apuesta de Oracle AI: de la crisis de despidos a la inversión de 50 mil millones, ¿sobrevivir o resurgir?

Recientemente, una serie de movimientos de la gigante tecnológica Oracle han puesto en tensión los nervios de los mercados de capital globales, desde malas noticias sobre despidos y autoconservación hasta dramáticos giros en financiamiento masivo. Esta veterana compañía tecnológica está atravesando una batalla de vida o muerte en la carrera por la infraestructura de IA.

Por un lado, la expansión de los centros de datos de IA genera una enorme presión de capital; por otro, las oportunidades del sector impulsan intentos de romper el statu quo. Cada paso de Oracle se convierte en una clave para entender las tendencias del sector de infraestructura de IA.

Explosión de la crisis

Despidos masivos y dificultades de financiamiento llevan al límite

La situación de Oracle comenzó con la pérdida de control en esta “carrera de consumo de dinero” en infraestructura de IA. Para seguir el ritmo de la ola global de poder de cómputo en IA, Oracle ha aumentado a toda velocidad la construcción de centros de datos, pero los costos asociados superan ampliamente las expectativas del mercado. Según un informe de TD Cowen, para satisfacer las demandas de grandes clientes como OpenAI, Meta y Nvidia, el gasto total en infraestructura de IA alcanzó los 156 mil millones de dólares, una inversión tan grande que ha sumido a la compañía en una grave crisis de liquidez.

La primera reacción en cadena ante la presión de fondos fue la interrupción de las vías de financiamiento. Varios bancos estadounidenses detectaron los riesgos de expansión excesiva de Oracle y dejaron de otorgar préstamos para sus proyectos de centros de datos. La confianza del mercado en Oracle cayó drásticamente, con su precio de acción cayendo desde un máximo de 340 dólares en septiembre de 2025 hasta cerca de 140 dólares a principios de febrero de 2026, una caída cercana al 60%, y una pérdida de valor de más de 300 mil millones de dólares. Para empeorar la situación, en noviembre de 2025, la deuda neta de Oracle alcanzó los 88.3 mil millones de dólares, con pasivos por arrendamientos a largo plazo que se acercan a los 250 mil millones, y su flujo de caja libre se volvió negativo en el segundo trimestre fiscal de 2026, con -132 millones de dólares, marcando el peor resultado desde 1992. Las agencias de calificación Moody’s y S&P también ajustaron su perspectiva a negativa, acercándose a la categoría de “basura”.

Para aliviar la presión de liquidez, Oracle implementó una drástica medida de “deshacerse de brazos” — planea despedir entre 20,000 y 30,000 empleados, aproximadamente el 15% de su plantilla global, la mayor reducción de personal en la historia de la compañía. Los despidos afectaron centros de I+D en Shanghai, Shenzhen, Nanjing y Suzhou, con cerca de 500 empleados saliendo en la primera ola.

Los despidos se enfocaron en áreas no esenciales. La adquisición de Cerner en 2022 por 28.3 mil millones de dólares, que incluye el software de salud, se convirtió en una de las principales víctimas. También se redujeron significativamente puestos de gestión intermedia y centros de soporte global que no participan directamente en IA o poder de cómputo. Aunque Oracle ofreció un plan de indemnización N+6, con un límite salarial de 25,000 yuanes mensuales y un período de gracia de solo dos semanas, las indemnizaciones se reducirían considerablemente si no se cumplían los plazos, evidenciando su delicada situación financiera. Se estima que estos despidos podrían liberar entre 8,000 y 10,000 millones de dólares en efectivo, una medida desesperada a corto plazo para “detener la hemorragia”.

Aún más preocupante, la crisis de fondos ya afecta el avance de los negocios principales. Para finales de 2025, Oracle retrasó la finalización de algunos centros de datos destinados a OpenAI, de 2027 a 2028, citando escasez de mano de obra calificada y suministro de materiales. Estos centros, clave para la alianza con OpenAI y la captura del mercado de poder de IA, sufrieron retrasos que aumentan la incertidumbre del mercado. Se estima que Oracle necesita pedir prestado unos 25 mil millones de dólares anualmente para sostener su expansión en infraestructura de IA. Con la suspensión de préstamos bancarios y el deterioro del flujo de caja, la compañía estuvo al borde de quedarse sin fondos para invertir.

Giro dramático

Financiamiento de 50 mil millones y calificación crediticia mejorada

Justo cuando el mercado pensaba que Oracle enfrentaría una crisis aún mayor, una noticia impactante cambió el escenario. A principios de 2026, Oracle anunció un plan de financiamiento de entre 45 y 50 mil millones de dólares, la mayor emisión en un solo año en su historia, descrita por Barclays como un “cohete de acciones”, y considerada clave para salvar a la compañía.

Este plan de financiamiento tiene una estructura muy específica, diseñada para aliviar la carga de deuda y proteger el balance general. Aproximadamente 25 mil millones provendrán de emisión de acciones, incluyendo acciones ordinarias, acciones preferentes convertibles y un plan de emisión de acciones a valor de mercado por hasta 20 mil millones. Los restantes 20 a 25 mil millones se obtendrán mediante bonos preferentes sin garantía, con plazos de 3 a 40 años, para diversificar riesgos y alinearse con los ciclos de inversión a largo plazo en infraestructura de IA.

La dirección de Oracle afirmó que todo el financiamiento se destinará a ampliar su infraestructura en la nube (OCI), especialmente en centros de datos de IA, para cumplir con contratos de suministro de poder de cómputo con grandes clientes, y prometió “emitir deuda de una sola vez y no endeudarse adicionalmente en el año”, enviando una señal de estabilidad al mercado.

El anuncio de la emisión restauró rápidamente la confianza. Barclays fue el primero en subir la calificación crediticia de Oracle de “bajo rendimiento” a “sobreponderar”, con un precio objetivo de 310 dólares. Consideran que el ratio precio/ganancias (PER) de 18 veces para 2027 está muy por debajo de las expectativas de crecimiento de más del 30% anual en los próximos años, y que la acción tiene un potencial alcista de aproximadamente el 80%.

Los analistas de Barclays señalaron que esta emisión elimina la mayor duda del mercado sobre la financiamiento de la expansión de Oracle en IA. La combinación de acciones y bonos convertibles puede reducir el apalancamiento máximo en 0.4 veces, aunque diluirá en un máximo del 4% las participaciones existentes, pero fortalecerá el balance y permitirá a los inversores centrarse en el potencial de crecimiento de IA.

En realidad, la lógica central de esta emisión es diluir el capital para obtener un espacio de desarrollo a largo plazo. La dirección prefiere sacrificar parte de los intereses de los accionistas para evitar una rebaja en la calificación por endeudamiento excesivo. Esta estrategia de “renunciar a beneficios a corto plazo para asegurar el largo plazo” ha unido temporalmente a acreedores y accionistas, y muestra la determinación de Oracle de mantenerse en la carrera de infraestructura de IA. Hasta ahora, el plan ha recibido una aceptación inicial del mercado, y el precio de la acción ha comenzado a recuperarse, alejándose de la tendencia bajista previa.

Intento de romper el estancamiento

Modelos innovadores para gestionar riesgos, pero aún persisten peligros

Además del gran financiamiento, Oracle explora nuevos modelos comerciales para reducir los costos de capital y aliviar la presión financiera.

Uno de los enfoques principales es el modelo “Bring Your Own Chip” (BYOC), que permite a los clientes comprar sus propios chips GPU caros. Dado que los chips GPU representan más de la mitad del costo de construcción de centros de datos, y un solo módulo Nvidia GB200 cuesta decenas de miles de dólares, Oracle ya ha desplegado más de 96,000 chips Nvidia GB200 en sus centros. La compra de estos chips genera una presión de capital significativa.

El modelo BYOC permite a los clientes adquirir sus propios GPU, mientras Oracle se encarga solo de la infraestructura, operación y soporte de red, lo que reduce mucho la inversión de capital de la compañía. Además, aprovecha su plataforma OCI, que usa redes RDMA InfiniBand, logrando una latencia interna de solo 2 microsegundos, diez veces más rápida que Ethernet, y soportando entrenamientos de clusters de miles de tarjetas para IA.

Simultáneamente, Oracle busca mitigar riesgos mediante la optimización de su estructura de negocio y la mejora de eficiencia operativa. Continúa integrando Cerner, lanzando el plan Autonomous Shield, acelerando la migración de sistemas EHR a OCI y explorando el mercado de nube vertical en salud. También, aprovecha su ventaja de “base de datos + infraestructura en la nube + aplicaciones empresariales + soluciones sectoriales” para impulsar ventas cruzadas y aumentar el ARPU, usando su negocio en la nube de alta rentabilidad para compensar los bajos márgenes en infraestructura de IA.

Según su informe financiero del segundo trimestre fiscal de 2026, los ingresos totales de su negocio en la nube alcanzaron 8 mil millones de dólares, representando el 50% del total. Los ingresos de OCI en infraestructura en la nube fueron 3.3 mil millones, con un crecimiento del 55%, y los ingresos relacionados con GPU aumentaron un 177%, convirtiéndose en su motor principal de crecimiento. Los pedidos pendientes (RPO) sumaron 523 mil millones de dólares, proporcionando un respaldo para el futuro.

Pero estas estrategias aún no resuelven todos los riesgos centrales. Primero, la brecha de inversión sigue siendo enorme: de los 156 mil millones de dólares en demanda total, los 50 mil millones de financiamiento solo cubren aproximadamente un tercio, y en los próximos 3 a 5 años se requerirán inversiones continuas. La necesidad de pedir prestado 25 mil millones anualmente genera una carga significativa de intereses. Segundo, la alta concentración en pocos clientes, especialmente OpenAI, que aporta más del 70% de los nuevos pedidos en OCI, plantea riesgos. OpenAI prevé pérdidas acumuladas de 115 mil millones de dólares para 2029, lo que genera dudas sobre su capacidad de cumplir contratos. Si su financiamiento se detiene o reduce la compra de poder, Oracle enfrentará riesgos de capacidad ociosa. Tercero, la competencia en el sector se intensifica, con AWS, Azure y Google Cloud acelerando sus inversiones en infraestructura de IA, lo que puede presionar los márgenes y reducir la cuota de mercado. La larga duración de construcción de centros y la rápida evolución de la tecnología GPU también podrían hacer que las instalaciones queden obsoletas rápidamente.

Además, la dilución de acciones a largo plazo no puede ignorarse. La emisión de 25 mil millones de acciones puede aliviar la deuda a corto plazo, pero diluye a los accionistas existentes, reduce las ganancias por acción y, si el crecimiento en IA no cumple expectativas, los accionistas podrían retirar su apoyo, agravando la presión financiera. También, Oracle enfrentó una demanda colectiva por no revelar sus necesidades de financiamiento en 2025, lo que dañó su confianza crediticia. Aunque la reciente emisión ayuda a estabilizar la situación, la recuperación de la confianza a largo plazo requerirá tiempo.

El juego final

Los 50 mil millones son solo dinero para seguir vivo; la recuperación depende de tres factores clave

En conjunto, la emisión de 50 mil millones de dólares de Oracle es, en esencia, una estrategia de “ganar tiempo para ganar espacio”, no una solución definitiva para revertir su situación. A corto plazo, el financiamiento resuelve la crisis de liquidez, cubre los gastos de capital en 1 o 2 años, evita la ruptura de la cadena de suministro y mejora la calificación crediticia, además de que los despidos y las innovaciones pueden aliviar la presión de fondos a corto plazo y dar un respiro a la compañía.

Pero a largo plazo, si Oracle logrará realmente recuperarse dependerá de tres variables principales, y el desenlace final de esta apuesta por IA aún no está definido.

Primero, la velocidad de cumplimiento de pedidos e ingresos

Oracle tiene pedidos pendientes por 5230 mil millones de dólares. Si logra entregarlos según lo planeado y convertir más del 90%, los ingresos en nube y OCI seguirán creciendo rápidamente, y el flujo de caja se recuperará, permitiendo cubrir gastos de capital y reducir la deuda, creando un ciclo virtuoso. Si, por el contrario, los grandes clientes retrasan o reducen sus gastos, o la construcción de centros de datos se sigue retrasando, la compañía enfrentará nuevamente una crisis de fondos tras gastar los 50 mil millones, e incluso una crisis de deuda más severa.

Segundo, el control del gasto de capital y la efectividad de los nuevos modelos comerciales

¿Logrará el modelo BYOC ser ampliamente aceptado y reducir realmente los costos de capital? La capacidad de la compañía para mantener la eficiencia tras los despidos y la optimización de negocios no esenciales, sin afectar el avance en IA, será clave para su crecimiento a largo plazo.

Tercero, la capacidad de responder a la competencia y a la evolución tecnológica

En la carrera por infraestructura de IA, Oracle debe mantener su ventaja tecnológica frente a AWS, Azure y Google Cloud, evitar guerras de precios y mantenerse a la vanguardia en innovación. Además, deberá equilibrar los ciclos de construcción y la rápida evolución de la tecnología GPU para evitar que sus instalaciones queden obsoletas rápidamente, lo que determinará su posición en el mercado de poder de cómputo para IA.

Desde una perspectiva sectorial, las dificultades y estrategias de Oracle reflejan también los desafíos globales en infraestructura de IA. La explosión en demanda de poder de cómputo ha impulsado enormes inversiones, pero la naturaleza intensiva en activos, ciclos largos y riesgos elevados hacen que los participantes enfrenten desafíos sin precedentes.

Oracle apuesta con financiamiento masivo y dilución de acciones por el futuro: una medida de desesperación, pero también una decisión proactiva para alinearse con las tendencias del sector. Si tiene éxito, podrá transformarse de un proveedor de software tradicional a un líder en servicios de nube IA, dominando la carrera de poder de cómputo en IA. Si fracasa, enfrentará una crisis de deuda irreversible y se verá obligado a reducir su negocio de infraestructura de IA.

Por ahora, la emisión de 50 mil millones de Oracle ha prolongado la vida de esta apuesta arriesgada, pero el camino hacia la recuperación sigue lleno de incertidumbre.

El éxito a corto plazo solo es el primer paso; convertir fondos en capacidad, pedidos en ingresos y modelos innovadores en ventajas competitivas será el verdadero desafío. La partida por el futuro continúa, y cada movimiento de Oracle aportará valiosas lecciones y experiencias para el desarrollo global de la infraestructura de IA.

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