El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está considerando una serie de medidas de emergencia para controlar el fuerte aumento en los precios del petróleo en medio del riesgo de una guerra con Irán que podría interrumpir el suministro energético global. Según fuentes familiarizadas con el asunto, la Casa Blanca podría comenzar a evaluar herramientas de intervención en el mercado energético hoy mismo, después de que el precio del crudo superara los 100 USD por barril.
Los precios del petróleo a nivel mundial han subido recientemente a aproximadamente 119 USD por barril, el nivel más alto desde mediados de 2022, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, que interrumpieron el suministro de energía en Oriente Medio y provocaron un fuerte aumento en los precios de la gasolina y el petróleo.
Una de las opciones en consideración es coordinar con los países del G7 para vender reservas estratégicas de petróleo. Además, la administración estadounidense también está evaluando limitar las exportaciones de petróleo, intervenir en el mercado de futuros, suspender temporalmente algunos impuestos sobre los combustibles y relajar las regulaciones de transporte según la Ley Jones.
Sin embargo, los expertos señalan que el impacto de estas medidas podría ser limitado si la circulación de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, una ruta que transporta aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, continúa siendo interrumpida.