La Autoridad Monetaria de Hong Kong, la Oficina de Datos de Shanghái y el Centro Nacional de Blockchain firman un acuerdo: ¿a qué distancia estamos de la era RWA en financiamiento comercial?

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Autor: Liang Yu Revisor: Zhao Yidan

El 2 de marzo de 2026, la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong, la Oficina de Datos de Shanghai y el Centro Nacional de Innovación en Tecnología Blockchain firmaron conjuntamente el Memorando de Entendimiento sobre Cooperación en Digitalización del Comercio de Carga y Finanzas entre Shanghai y Hong Kong. Para los profesionales del sector de las finanzas digitales, esta noticia tiene un peso extraordinario.

Según un informe de la Comisión de Supervisión Financiera de Shanghai, citado por la Bolsa de Valores de China, las tres partes investigarán conjuntamente la innovación en tecnología digital y aplicaciones, explorando la construcción de una “plataforma transfronteriza” mediante tecnología digital, desarrollando cooperación financiera transfronteriza en el proyecto Ensemble, investigando la aplicación de conocimientos electrónicos de embarque y promoviendo la conexión con DataCom y CargoX para impulsar la financiación del comercio y el comercio mediante datos de carga. El vicepresidente de la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong, Li Dazhi, afirmó que esta cooperación marca un hito importante en la innovación financiera entre ambas regiones, y que se dedicará a facilitar la conexión de datos de carga y comercio de la China continental con el ecosistema de datos internacional a través de Hong Kong. Shao Jun, director de la Oficina de Datos de Shanghai, señaló que esta colaboración aprovechará plenamente las ventajas de Shanghai en integración de recursos de datos y expansión de escenarios de aplicación, trabajando junto con Hong Kong para impulsar la innovación en la digitalización del comercio marítimo y las finanzas.

A simple vista, se trata de un documento de cooperación para promover la digitalización del comercio y las finanzas entre Shanghai y Hong Kong. Pero desde la perspectiva de los RWA (activos del mundo real), quizás sea un punto de inflexión esperado por la industria: el apretón de manos entre datos y activos, que suele comenzar con un memorando y culminar con la apertura de una nueva era. Cuando infraestructura de datos a nivel nacional y centros financieros internacionales alcanzan una colaboración estratégica, la escalabilidad de los RWA deja de ser una cuestión de “si” y pasa a ser de “qué tan rápido”. El papel de “superconector” de Hong Kong está evolucionando de un canal de fondos a un convertidor de reglas para datos y activos.

1. Una mesa de firma, tres roles clave

Para entender el significado profundo de este Memorando de Entendimiento, primero hay que clarificar los roles de las tres partes firmantes.

La Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong es la autoridad que supervisa la política monetaria y financiera de Hong Kong, y en los últimos años ha estado muy activa en el ámbito de las monedas digitales y la tokenización de activos. Su proyecto Ensemble es una plataforma de sandbox para experimentar con la tokenización en los mercados financieros, explorando la liquidación y el comercio de activos tokenizados entre bancos. La Oficina de Datos de Shanghai, como organismo de gestión de datos del gobierno local, posee abundantes recursos de datos industriales en Shanghai y en la región del delta del Yangtsé, con ventajas naturales en integración y gobernanza de datos. El Centro Nacional de Innovación en Tecnología Blockchain es la entidad responsable de construir infraestructura blockchain a nivel nacional, encargada de la investigación en tecnologías blockchain y su aplicación en diferentes industrias.

La unión de estas tres entidades forma un triángulo dorado de “datos + tecnología + finanzas”. Shanghai aporta recursos de datos, el centro de innovación proporciona la base tecnológica, y Hong Kong ofrece escenarios financieros y conexiones con mercados internacionales. Esta combinación, poco común en colaboraciones previas en el ámbito transfronterizo financiero.

Más aún, el Memorando de Entendimiento menciona claramente varios puntos de integración tecnológica: el proyecto Ensemble, DataCom, CargoX y la investigación sobre la aplicación de conocimientos electrónicos de embarque. Esto traza una hoja de ruta tecnológica clara: el proyecto Ensemble de la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong se conectará por primera vez con plataformas de datos provinciales en China y con infraestructura blockchain a nivel nacional, siendo el punto de entrada uno de los documentos más centrales en el comercio internacional: el conocimiento electrónico de embarque.

El conocimiento electrónico de embarque no es algo nuevo. Como prueba de propiedad de mercancías en transporte marítimo, su versión digital ha sido explorada durante años en la comunidad marítima internacional. Pero el verdadero reto radica en cómo hacer que conocimientos electrónicos de diferentes países, plataformas y bancos puedan circular entre sistemas y ser reconocidos legalmente. Este es precisamente el obstáculo que busca superar esta colaboración.

2. ¿Dónde está el cuello de botella de los RWA?

En los últimos años, el sector de los RWA ha pasado de una fase de entusiasmo a una de calma. Desde bienes raíces hasta arte, desde créditos privados hasta derechos de emisión de carbono, se han intentado diversas formas de “tokenización” de activos reales. Según datos del sector, para 2025 el mercado global de tokens de RWA alcanzaría entre 20 y 35 mil millones de dólares.

Pero un problema fundamental ha persistido: una vez que los activos se suben a la cadena, ¿cómo garantizar que su estado real en el mundo físico se mantenga continuamente anclado en la cadena? Es decir, tras tokenizar un apartamento, ¿cómo saber en tiempo real su tasa de alquiler, ingresos por rentas, estado de mantenimiento? Tras tokenizar una cuenta por cobrar, ¿cómo asegurar que los bienes relacionados ya fueron enviados, están en tránsito o están por llegar?

Este es el doble problema de confianza en los RWA: confiar en la autenticidad del activo y en la actualidad de sus datos de estado. En el pasado, la mayoría de los proyectos de RWA resolvían el primero (mediante documentos legales que confirman la propiedad), pero tenían dificultades con el segundo (falta de datos confiables en tiempo real).

La clave de la colaboración Shanghai-Hong Kong radica en esto. Gracias a la infraestructura blockchain a nivel nacional proporcionada por el centro de innovación, los datos de carga y comercio generados en Shanghai pueden contar con respaldo inmutable y certificado a nivel estatal en el proceso de certificación. Y mediante el proyecto Ensemble de la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong y DataCom, estos datos pueden cumplir con los requisitos regulatorios internacionales al integrarse en aplicaciones financieras.

Así se construye una cadena de valor completa: datos de carga y comercio en Shanghai → certificación en la cadena nacional → validación y aplicación en Hong Kong en escenarios financieros. Para los RWA, esto significa que un activo estático como una cuenta por cobrar comercial, gracias a datos de carga y comercio en tiempo real y confiables, puede evolucionar hacia un activo dinámico, monitoreable y con menor riesgo, un “activo programable”.

Desde una perspectiva más amplia, esto responde a una pregunta que ha estado pendiente en la industria de los RWA: ¿cómo hacer que activos que no nacen en blockchain puedan ser confiablemente integrados en ella? La respuesta es que los datos clave del activo deben subir a la cadena desde su origen, con respaldo de infraestructura blockchain a nivel nacional que garantice trazabilidad y confianza.

3. El conocimiento electrónico de embarque ya tiene ejemplos exitosos

Es importante destacar que la colaboración entre Shanghai y Hong Kong en conocimientos electrónicos de embarque y digitalización del comercio no es una idea abstracta, sino una extensión de prácticas ya exitosas.

Según información de la Asociación de Logística y Finanzas de la Cadena de Suministro de China, en enero de 2026, la red global de comercio marítimo GSBN, en colaboración con IQAX y ICE Digital Trade, completó una transacción de conocimientos electrónicos de embarque en múltiples plataformas con participación bancaria en tiempo real. En esa operación, la naviera Xin Xin Hai (filial de COSCO Shipping) emitió un conocimiento electrónico de embarque a la empresa tailandesa Lancheng, que fue transmitido a través de la plataforma ICE CargoDocs a HSBC Tailandia, y posteriormente a Zhejiang Merchants Bank, con la entrega final a Jiangsu Dasheng Group.

Este proceso de circulación de extremo a extremo demuestra la viabilidad técnica de la interoperabilidad de conocimientos electrónicos de embarque. La plataforma GSBN, basada en blockchain, asegura la unicidad del conocimiento, y los marcos legales entre plataformas garantizan la circulación transfronteriza. Como afirmó Chen Sijia, CEO de GSBN: “La interoperabilidad es el catalizador que transforma los conocimientos electrónicos de embarque de simples registros digitales en herramientas de valor real.”

Venkatraman P., director general de productos y soluciones de comercio global de HSBC en Asia-Pacífico, afirmó que HSBC está a la vanguardia en digitalización del comercio, adoptando soluciones innovadoras para mejorar eficiencia y gestionar riesgos, y que la interoperabilidad de conocimientos electrónicos de embarque es un avance clave. Wan Yang, gerente general del Departamento de Negocios Internacionales del Banco Zhejiang Merchants, señaló que el éxito en la transferencia de conocimientos electrónicos de embarque en múltiples plataformas traerá mayor eficiencia y menores costos a los clientes.

Estos casos pioneros validan la colaboración Shanghai-Hong Kong. Cuando plataformas comerciales como GSBN ya demuestran que los conocimientos electrónicos de embarque pueden circular de forma segura en múltiples sistemas, el siguiente desafío es cómo integrar esa capacidad en infraestructura nacional y marcos regulatorios financieros. Y eso es precisamente lo que buscan resolver la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong, la Oficina de Datos de Shanghai y el centro de innovación: pasar de una “ruptura puntual” en el nivel comercial a una “conectividad sistémica” en el nivel institucional.

4. La escasez de grandes peces y la esperanza para las pymes

Para valorar esta cooperación, hay que situarla en el contexto macro del mercado global de financiamiento del comercio.

Según datos de Research and Markets, en 2025 el mercado global de financiamiento comercial alcanzó aproximadamente 52.4 mil millones de dólares, y se estima que para 2030 llegará a 68.4 mil millones, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 5.4%. Otra firma, Mordor Intelligence, es más optimista: su informe proyecta que en 2026 el mercado global será de 83.42 mil millones, con Asia-Pacífico representando el 38.12% y siendo la región de mayor crecimiento en los próximos cinco años.

Pero detrás de estas cifras, persiste un problema estructural de larga data: la brecha de financiamiento para las pymes, que se estima en unos 2.5 billones de dólares. Muchas pequeñas y medianas empresas, por falta de historial crediticio, activos en garantía o documentos conformes, quedan excluidas de los canales formales de financiamiento. Incluso las que logran acceder, enfrentan costos elevados y largos procesos de aprobación.

La raíz de este problema es la asimetría de información. Los bancos no rechazan por gusto a las pymes, sino que carecen de medios confiables para evaluar la veracidad de sus operaciones comerciales. Los procesos tradicionales con documentos en papel son lentos y vulnerables a falsificaciones o alteraciones. Sin una solución efectiva a estos riesgos, la situación no cambiará.

La colaboración Shanghai-Hong Kong apunta a resolver esto. Con datos de carga y comercio en tiempo real, confiables y verificables, los bancos podrán basar sus decisiones en información actual y auténtica, en lugar de depender de documentos estáticos y potencialmente falsificados. Para las pymes, esto significa que podrán acceder a financiamiento con base en datos reales y confiables, algo que antes solo podían hacer las grandes empresas.

Desde la perspectiva tecnológica, esto representa una transformación del financiamiento comercial: de “evaluar estados financieros” a “ver la logística en tiempo real”. Cuando cada movimiento y cambio de estado de la carga queda registrado en la cadena, el modelo de gestión de riesgos cambiará radicalmente. Como en HSBC TradePay, que explora soluciones de pago a proveedores digitales, permitiendo pagos más rápidos y eficientes.

5. Los desafíos aún por delante

Por supuesto, hay que mantener una postura prudente respecto a la importancia de esta firma. Desde el acuerdo hasta su implementación real, hay muchos “huesos duros” por superar.

El primer reto es la estandarización de datos. La infraestructura de Shanghai, las interfaces financieras de Hong Kong y la blockchain del centro de innovación operan en arquitecturas y normas distintas. Para una integración sin fisuras, se requiere establecer estándares comunes, protocolos de interfaz y sistemas de certificación de seguridad. Esto no solo es un desafío técnico, sino también de coordinación interinstitucional y transregional.

Luego, la validez legal del conocimiento electrónico de embarque debe ser reconocida en diferentes jurisdicciones. Aunque la UNCITRAL ha promovido la adopción de la “Ley Modelo sobre Documentos Comerciales Electrónicos” (MLETR), aún existen diferencias en su implementación. Singapur, por ejemplo, ha avanzado en la adopción legal basada en MLETR, brindando certeza jurídica a los bancos en proyectos de financiamiento de cadenas de suministro tokenizadas. Pero en China continental y Hong Kong, la armonización legal aún está en proceso.

Asimismo, se requiere diseñar incentivos comerciales adecuados. La emisión y aceptación de conocimientos electrónicos de embarque deben ser motivadas por beneficios claros para las partes. Sin costos adicionales o beneficios insuficientes, incluso las tecnologías más avanzadas no se adoptarán. La colaboración entre las partes en este aspecto será clave para crear modelos de negocio sostenibles.

El vicepresidente de la Oficina de Regulación Financiera de Hong Kong, Li Dazhi, enfatizó en la palabra “exploración”: explorar infraestructura digital, explorar aplicaciones innovadoras, explorar conexiones de datos. Esto indica que el acuerdo firmado es un marco de colaboración orientado al futuro, no una solución definitiva. Los detalles de implementación, los avances tecnológicos y la participación del mercado serán decisivos para el éxito.

6. Hong Kong como “superconvertidor de datos”

Desde una perspectiva más amplia, esta colaboración revela el papel único de Hong Kong en la economía digital.

Durante mucho tiempo, Hong Kong ha sido conocida como un “superconector”, un hub para el flujo transfronterizo de capital, mercancías y talento. En la era digital, ese papel se está redefiniendo. Li Dazhi afirmó que Hong Kong puede aprovechar su posición como “superconector” y “supervalorador” para promover la conexión interna y externa, apoyando a Shanghai a enlazar con ecosistemas de datos internacionales.

Esto implica que Hong Kong está evolucionando de ser solo un canal de fondos a convertirse en un “convertidor de reglas” para datos y activos. Los datos industriales de China continental, a través de Hong Kong y en conformidad con reglas internacionales, pueden convertirse en activos digitales reconocidos en los mercados financieros globales. En este proceso, Hong Kong no solo proporciona el canal, sino que también añade valor mediante su marco legal, reglas financieras internacionales y supervisión sólida, garantizando la circulación transfronteriza y la tokenización de datos y activos.

De hecho, en los últimos años, Hong Kong ha comenzado a incursionar en el campo de los RWA. Según el Hong Kong Commercial Daily, Star Road Fintech Holdings firmó en marzo de 2026 un acuerdo con un grupo minero canadiense y con AncoV Digital Technology para lanzar el primer producto RWA en Hong Kong basado en un activo subyacente de oro mineral. Este proyecto, restringido a inversores profesionales calificados, se desplegará en múltiples cadenas y, en cumplimiento con las regulaciones, buscará conectar gradualmente con mercados en Singapur y otros países.

Este ejemplo muestra que Hong Kong se está consolidando como un centro para activos RWA a nivel mundial. Desde minas de oro en Norteamérica hasta cuentas por cobrar del delta del Yangtsé, todos pueden ser tokenizados y negociados bajo un marco regulatorio compatible en Hong Kong. La profundización de la colaboración Shanghai-Hong Kong fortalecerá aún más este proceso.

En el escenario global, la competencia en RWA se intensifica. Locus Chain de Corea y Asara Group de EAU firmaron en enero de 2026 una alianza para desarrollar plataformas de comercio de commodities en blockchain, apuntando a un mercado anual de unos 6 billones de dólares. La alianza TradeWaltz de Japón busca integrar a empresas comerciales y aseguradoras en un sistema digital completo. En Occidente, instituciones financieras exploran blockchain para pagos y liquidaciones transfronterizas mediante SWIFT y otros sistemas.

En este contexto, la cooperación Shanghai-Hong Kong no solo conecta dos regiones, sino que representa una vía diferenciada basada en infraestructura de datos a nivel nacional y en un centro financiero internacional. Frente a plataformas puramente comerciales, esta estrategia tiene ventajas en confianza y cumplimiento, y frente a modelos puramente administrativos, mantiene flexibilidad y dinamismo.

Conclusión

Cuando las mercancías partan del puerto de Shanghai, los conocimientos electrónicos de embarque se generen en blockchain, y los bancos en Hong Kong otorguen financiamiento basándose en datos confiables en tiempo real, la integración de estas acciones delineará el futuro del comercio y las finanzas.

El Memorando firmado por Shanghai y Hong Kong sienta la primera piedra de esa visión. Marca la transición del sector RWA de “contar historias” a “crear productos”, de innovación marginal a infraestructura financiera principal.

Por supuesto, el camino aún es largo. La estandarización de datos tomará tiempo, la armonización legal requerirá paciencia, y la maduración de modelos comerciales será probada en el mercado. Pero la dirección está clara: cuando los datos, como un recurso clave, puedan fluir de manera legal y eficiente a través de fronteras y convertirse en activos financieros, la revolución en financiamiento del comercio será una realidad.

Entonces, los problemas de financiamiento que enfrentan las pymes podrían aliviarse radicalmente con la adopción masiva de conocimientos electrónicos de embarque. Y este acuerdo entre Shanghai y Hong Kong será recordado como el inicio de esa revolución.

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