
El ratio stock-to-flow (S2F) es una métrica que mide la escasez de un activo, dividiendo su stock existente (suministro total en circulación) por su flujo anual (nueva oferta añadida en un año). El "stock" es la cantidad total disponible y negociable, mientras que el "flow" representa la cantidad producida o minada en un año.
Este ratio se aplica principalmente a activos cuya producción está regulada por reglas fijas o restricciones de costes, como Bitcoin (donde la emisión la determina la block reward) o el oro (donde la nueva oferta depende de los costes y la dificultad de la minería). Si el flujo anual representa un porcentaje pequeño del stock total, la oferta es menos susceptible a una dilución rápida, lo que hace que el activo se considere más escaso.
La lógica detrás del ratio stock-to-flow es clara: si la cantidad de nueva oferta añadida cada año es pequeña en relación con el stock existente, la dilución es lenta y los tenedores sufren menos presión por el lado de la oferta.
Pongamos como ejemplo el oro: aunque el oro minado mundialmente es considerable, la producción anual es baja respecto al stock existente. Esto genera un ratio stock-to-flow alto, señalando una dilución lenta. En Bitcoin, la recompensa por bloque se reduce periódicamente ("halving"), disminuyendo la emisión anual. A medida que la nueva oferta se reduce, el ratio stock-to-flow de Bitcoin aumenta, indicando una oferta más restringida.
El cálculo es sencillo:
Stock-to-Flow Ratio = Stock (suministro circulante actual) ÷ Flow (nueva oferta añadida en un año).
Paso 1: Determina el stock. Para Bitcoin, es aproximadamente el suministro circulante actual: las monedas minadas y disponibles para negociar.
Paso 2: Estima el flujo anual. En Bitcoin, el flujo proviene de las recompensas por bloque. Tras cada halving, la recompensa por bloque disminuye. Multiplica la recompensa actual por bloque por el promedio de bloques minados al día y por 365 días para estimar la nueva emisión anual.
Paso 3: Divide el stock por el flujo para obtener el ratio. Así puedes comparar distintos activos o periodos en términos de escasez.
Ejemplo (ilustrativo): Para el cuarto trimestre de 2025, tras un halving, la recompensa por bloque de Bitcoin será de 3,125 BTC, con unas 3,125 × 144 ≈ 450 nuevas BTC minadas al día, lo que supone unos 160 000 BTC al año. Con un suministro circulante superior a 19 millones, el S2F de Bitcoin estaría en las "centenas". Estas cifras se basan en reglas de protocolo y estadísticas habituales, pero los valores reales deben verificarse con datos on-chain.
El ratio S2F se utiliza principalmente para analizar la dinámica de la oferta y su evolución en el tiempo. Es útil para estudiar cómo los halvings afectan la nueva emisión y para analizar tendencias en la presión inflacionaria a largo plazo. Un S2F creciente indica que la nueva emisión anual supone una menor parte del suministro total, reflejando una dilución más lenta. Sin embargo, esto no garantiza la apreciación del precio.
Los investigadores emplean el S2F como una dimensión dentro del análisis de ciclos a largo plazo, combinándolo con actividad on-chain, liquidez macro y datos de estructura de mercado. Así se evita centrarse solo en la oferta y se consideran también la demanda y los flujos de capital.
La relación es directa: tasa de inflación anual ≈ flujo anual ÷ stock; mientras que S2F = stock ÷ flujo anual. Son prácticamente recíprocos. Un S2F alto implica menor emisión anual respecto al stock existente, lo que corresponde a una tasa de inflación más baja.
Por ejemplo: si un activo tiene un stock de 100 unidades y un flujo anual de 2 unidades, su tasa de inflación es 2 ÷ 100 = 2 %, mientras que su S2F es 100 ÷ 2 = 50. Esta relación ayuda a comprender la "velocidad de dilución" de forma intuitiva.
El S2F aporta información relevante sobre la oferta, pero tiene limitaciones evidentes como modelo de valoración independiente. El ratio S2F se centra casi exclusivamente en la oferta y no incorpora directamente la demanda, el entorno macroeconómico, cambios regulatorios, niveles de apalancamiento, derivatives ni capital off-chain.
Históricamente, los precios de mercado han mostrado desviaciones notables respecto a las predicciones del modelo S2F, lo que demuestra que los precios se determinan por múltiples factores. Lo recomendable es tratar el S2F como una dimensión de análisis a largo plazo, usándolo junto a métricas como actividad on-chain, volumen de negociación, inscriptions y estructura de comisiones, comportamiento de mineros e indicadores macroeconómicos.
Puedes usar el S2F como herramienta de análisis y alerta en tu operativa diaria de trading o inversión:
Paso 1: En la página de mercados de Gate, busca Bitcoin o el token que te interese para revisar estadísticas básicas como el suministro circulante (referencia para el stock).
Paso 2: Estima el flujo anual. Para Bitcoin, multiplica la recompensa actual por bloque (tras el halving, 3,125 BTC por bloque) por unas 144 bloques al día y por 365 días para obtener la cifra anual. Para otros tokens, revisa sus reglas de emisión o parámetros de inflación.
Paso 3: Calcula el S2F y compáralo entre distintos periodos históricos. Observa los cambios antes y después de eventos clave como halvings, burns o nuevas emisiones.
Paso 4: Configura alertas de precio y recordatorios en Gate para halvings o eventos de gran impacto en la oferta. Monitoriza el S2F junto a actividad on-chain, volumen de negociación, tasas de financiación y otros datos; no tomes decisiones basadas en una sola métrica.
Advertencia de riesgo: Ningún modelo o métrica garantiza rendimientos. Considera siempre tu tolerancia al riesgo y aplica estrategias de gestión de posición y stop-loss al operar con fondos.
Comparación con NVT (Network Value to Transactions): NVT emplea "capitalización de mercado ÷ volumen de transacciones" para valorar en función de la actividad, centrándose en la demanda y el uso. S2F se centra en la oferta y la velocidad de dilución. Ambos son complementarios: NVT mide cuánto se utiliza un activo; S2F, la velocidad a la que se produce.
Comparación con direcciones activas y número de transacciones: Las métricas de actividad reflejan directamente el uso de la red y la implicación de los usuarios (demanda), mientras que S2F aporta contexto sobre la oferta a largo plazo. En el análisis, considera S2F como variable lenta y actividad/volumen/comisiones como variables rápidas.
Comparación con Realized Cap: Realized cap se centra en la distribución del coste base entre tenedores y precios de transferencia on-chain, capturando la estructura de mercado respecto a monedas "underwater" o en "break-even"; S2F se enfoca en la dinámica de nueva emisión.
Error 1: Utilizar el S2F como modelo de predicción de precios independiente. No es una bola de cristal: ignorar los cambios en la demanda o la liquidez macro puede llevar a sesgos.
Error 2: No distinguir entre distintos mecanismos de emisión de tokens. Algunos tokens tienen inflación variable, reglas de burn o funciones de re-precio; la definición de "circulante" puede diferir del suministro realmente negociable—verifica siempre con detalle.
Error 3: Atribuir movimientos de precios a corto plazo al S2F. La métrica es más útil para tendencias a largo plazo; los precios a corto plazo dependen más del flujo de órdenes, el apalancamiento en derivatives o noticias.
Los riesgos incluyen fallos del modelo, fuentes de datos inconsistentes, sobreajuste de datos históricos y pérdidas financieras por mala interpretación. Aplica siempre una gestión de riesgos sólida y verifica las fuentes de información al operar o invertir.
El ratio stock-to-flow mide la escasez mediante la relación entre el stock existente y el flujo anual. Describe con precisión la dinámica de oferta de activos como Bitcoin, cuya producción está regulada por reglas de protocolo—especialmente aportando contexto a largo plazo cuando la nueva emisión disminuye tras los halvings y baja la presión inflacionaria. No debe utilizarse de forma aislada para decisiones de precio o trading. En Gate, emplea S2F junto a NVT, métricas de actividad, estructura de comisiones, indicadores de liquidez macro—y revisa siempre los mecanismos de emisión y definiciones de datos, aplicando una gestión de riesgos rigurosa.
No existe un valor "saludable" absoluto para el S2F; en general, un ratio alto indica mayor escasez. Para Bitcoin, un S2F superior a 50 suele considerarse con potencial de inversión, mientras que valores por debajo de 20 pueden señalar presión significativa de oferta. Cada activo es distinto por sus propiedades únicas—los valores de referencia deben tener en cuenta los ciclos de halving y el entorno de mercado.
Aunque el modelo S2F tiene base teórica, no es infalible—los fallos suelen deberse a cambios en el sentimiento de mercado o políticas fuera de su alcance. Utiliza S2F como indicador complementario, no como única base para tus decisiones; combínalo con análisis técnico, fundamentales y datos on-chain para obtener una visión multidimensional. En Gate y plataformas similares, establece niveles de stop-loss para no depender excesivamente de un solo modelo.
Los principiantes pueden cometer dos errores con S2F: equiparar un ratio alto con apreciación garantizada, ignorando ciclos de mercado y fundamentales; o aplicar fórmulas sin entender la lógica de escasez subyacente. Empieza estudiando los recursos educativos en Gate para comprender el modelo—practica con cantidades pequeñas y nunca comprometas demasiado capital basándote en un solo indicador.
S2F es más adecuado para activos con límites de oferta fijos o mecanismos claros de halving (como Bitcoin). Para altcoins con modelos de emisión complejos o poco probados—y datos históricos limitados—su utilidad es limitada. Asegúrate siempre de la precisión y exhaustividad de los datos; consulta cifras oficiales de circulación histórica en plataformas como Gate para mayor fiabilidad.
Las críticas surgen por la evolución del mercado y las limitaciones del modelo: primero, sectores como DeFi y NFTs han cambiado la forma de construir valor; segundo, la mayor participación institucional y los efectos regulatorios hacen que los modelos tradicionales de escasez sean menos completos; tercero, muestras históricas limitadas pueden provocar fallos predictivos en mercados extremos. Lo adecuado es usar S2F como una herramienta analítica más—no como dogma—y combinarlo con otras métricas para obtener mejores resultados.


