Este artículo presenta una comparación exhaustiva entre Ripple (XRP) y SWIFT en los aspectos fundamentales de los pagos transfronterizos: arquitectura técnica y rendimiento, estructuras de costes, y adopción y escala del ecosistema. Además, examina cómo la tecnología blockchain está redefiniendo el entorno financiero global.
En 2026, se prevé que los ingresos globales por tarifas de pagos transfronterizos oscilarán entre 24 000 y 40 000 millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual compuesta próxima al 7 % en los próximos años. Estas cifras reflejan un volumen masivo de flujos de capital, que suma cientos de billones de dólares cada año.

Los pagos entre empresas (B2B) constituyen el segmento principal, generando más del 50 % de los ingresos totales y representando la mayor parte del valor liquidado a nivel internacional. Este segmento es el campo de batalla central entre SWIFT y las soluciones emergentes de pagos on-chain.
Actualmente, SWIFT sigue siendo una infraestructura esencial para pagos transfronterizos de gran valor, procesando cerca de 5 billones de dólares estadounidenses diarios y más de 120 billones anuales en transferencias interbancarias.
Por su parte, los sistemas basados en blockchain, como Ripple y XRP, están ganando protagonismo en casos de uso de alta frecuencia y bajo importe, donde la velocidad y el coste son cruciales, especialmente en remesas a mercados emergentes y pagos internacionales de pymes.
Ripple es una empresa fintech de blockchain fundada con el objetivo de transformar la infraestructura financiera. Su núcleo es la blockchain pública XRP Ledger (XRPL), con XRP como activo nativo, diseñada para pagos transfronterizos y soluciones de liquidez.
En el ámbito de los pagos internacionales, el producto estrella de Ripple es On-Demand Liquidity (ODL). ODL emplea XRP como activo puente, permitiendo la liquidación de fiat a XRP y de XRP a fiat en segundos. Este modelo elimina la necesidad de cuentas Nostro y Vostro prefinanciadas, reduciendo drásticamente la inmovilización de capital y los costes de liquidez de los sistemas tradicionales.
Fundada en los años setenta, SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication) es el estándar global de referencia para la mensajería financiera interbancaria. Conecta a más de 11 000 instituciones financieras en más de 200 países y regiones.
SWIFT no liquida fondos directamente, sino que transmite de forma segura instrucciones de pago (mensajes MT e ISO) entre bancos. La liquidación real se realiza a través de sistemas RTGS nacionales y cuentas corresponsales. Esta estructura implica múltiples bancos intermediarios, mayor tiempo de liquidación y costes elevados.
En los últimos años, SWIFT ha impulsado iniciativas como gpi (Global Payments Innovation), la transición a ISO 20022 y asociaciones para pagos en tiempo real. Estos proyectos buscan mejorar la transparencia y la velocidad, manteniendo la fortaleza de SWIFT en seguridad y cumplimiento.
El 29 de enero de 2026, SWIFT presentó una nueva iniciativa global de pagos que busca equiparar la rapidez y previsibilidad de las transferencias internacionales a las de los pagos nacionales, tanto para consumidores como para pequeñas empresas. El despliegue será gradual en 2026, con un producto mínimo viable previsto para el primer semestre. Más de 40 bancos han contribuido a definir el marco.

A continuación se presentan las diferencias entre Ripple y SWIFT en arquitectura técnica, rendimiento, estructura de costes y escala del ecosistema.
Desde el punto de vista del rendimiento, Ripple actúa como una infraestructura de liquidación en tiempo real, mientras que SWIFT opera como una red segura de mensajería e instrucciones.
| Dimensión | Ripple / XRP Ledger | SWIFT |
|---|---|---|
| Naturaleza del sistema | Blockchain pública de capa 1 y red de pagos empresarial (RippleNet). Utiliza XRP como activo puente para liquidaciones. | Red global de mensajería interbancaria. En 2026, en proceso de integración de capacidades de libro digital. |
| Consenso / Mecanismo | RPCA (Ripple Protocol Consensus Algorithm): validación por votación de UNL. Sin minería; finalidad en 3–5 segundos con consumo energético casi nulo. | Banca corresponsal tradicional: basado en mensajería ISO 20022 y confianza bilateral; avanzando hacia libros compartidos para liquidez 24/7. |
| TPS y confirmación | 1 500+ TPS (Mainnet): la mayoría de los pagos transfronterizos se liquidan en 3–10 segundos. | Variable: la transmisión de mensajes es instantánea, pero el 95 % de los pagos se liquida en 24 h (por gpi). La liquidación instantánea depende del RTGS local. |
| Disponibilidad | 7×24×365: totalmente descentralizado y siempre disponible. La liquidación no depende del horario bancario ni de festivos nacionales. | En proceso de mejora: gpi e ISO 20022 permiten más procesamiento fuera de horario, pero el abono final suele depender de los horarios de los bancos locales. |
Desde la perspectiva de los costes, Ripple es mucho más eficiente que el modelo tradicional de SWIFT, tanto en tarifas explícitas de transacción como en costes implícitos de capital, lo que lo hace especialmente atractivo para instituciones y usuarios con necesidades de liquidez.
Ripple y ODL ofrecen tarifas on-chain extremadamente bajas, normalmente entre 0,0001 y 0,001 dólares por transacción. El coste total de extremo a extremo puede reducirse hasta el 0,3 %, lo que supone una disminución de alrededor del 90 % respecto a los modelos tradicionales. Al utilizar liquidez bajo demanda, las instituciones pueden reducir en más del 60 % los requisitos de capital prefinanciado, liberando liquidez y reduciendo los costes de capital y de oportunidad.
Los pagos a través de SWIFT suelen incluir tarifas del banco emisor, bancos intermediarios y banco receptor, junto con diferenciales de tipo de cambio. En corredores de países de bajos ingresos, el coste total de las remesas puede llegar al 7 %, muy por encima del objetivo del 3 % fijado por organismos internacionales.
En cuanto a adopción y escala de mercado, SWIFT sigue siendo el actor dominante gracias a su efecto red y alcance institucional. Ripple, sin embargo, ha consolidado posiciones diferenciadas en verticales como remesas en mercados emergentes e integración financiera on-chain.
| Dimensión | Ripple / XRP Ledger | SWIFT |
|---|---|---|
| Cobertura institucional | Cientos de socios en RippleNet; 50-100+ entidades en producción ODL. Aprobación condicional de la OCC (dic. 2025) para Ripple National Trust Bank. | ~11 000+ instituciones financieras miembros. Continúa siendo el estándar universal para bancos globales de primer nivel y liquidaciones B2B de alto valor. |
| Cobertura geográfica | Presencia en 50–60+ países, con fuerte concentración en mercados emergentes (APAC, LATAM, Oriente Medio) para evitar las altas tarifas bancarias. | Cubre 200+ países/regiones; prácticamente todas las principales divisas soberanas y centros financieros globales accesibles vía SWIFT. |
| Volumen y escala de transacciones | El volumen mensual de ODL supera los 15 000 millones de dólares (febrero 2026). Valor acumulado en decenas de miles de millones; principalmente dirigido a pymes y remesas minoristas. | Volumen diario medio de transacciones de cerca de 5 billones de dólares (más de 120 billones anuales). Domina los mercados mayoristas, interbancarios y de liquidez de bancos centrales. |
| Expansión del ecosistema | Centro Web3 / DeFi: ecosistema activo en RWA (activos del mundo real), Native Lending y la stablecoin RLUSD. Más de 1 400 millones de dólares en activos tokenizados en XRPL (2026). | Infraestructura tradicional: centrada en estándares de datos ISO 20022 (SR2026), cumplimiento institucional y proyectos de interoperabilidad CBDC. |
Con la implementación de marcos regulatorios para activos digitales en las principales economías, como MiCA en la Unión Europea, el cumplimiento se ha convertido en un requisito común para ambos sistemas.
En el caso de SWIFT, la red no emite activos y opera bajo los marcos regulatorios bancarios y de compensación existentes en cada jurisdicción, por lo que se clasifica como sistema financiero tradicional. La regulación se centra en la lucha contra el blanqueo de capitales (AML), el control de sanciones y la ciberseguridad.
En el caso de Ripple y XRP, la clave está en la clasificación y uso de los criptoactivos:
En los flujos de pago reales, Ripple puede complementar o competir con el modelo SWIFT. En corredores de remesas de alto volumen como EE. UU.–México y EE. UU.–Filipinas, Ripple ha demostrado ventajas concretas:
La competencia entre Ripple y SWIFT representa la pugna entre la reestructuración tecnológica y la mejora incremental. SWIFT mantiene su liderazgo en escala, cobertura global y confianza institucional, mientras Ripple destaca por su rendimiento, eficiencia de costes e integración con sistemas financieros Web3 emergentes.
El mercado de pagos transfronterizos es lo bastante amplio como para que coexistan múltiples soluciones. Sin embargo, las tendencias tecnológicas a largo plazo favorecen claramente infraestructuras basadas en blockchain como Ripple.
A medida que la regulación se clarifica y la adopción institucional aumenta, el panorama global de los pagos transfronterizos podría experimentar una transformación profunda en los próximos años.





