En julio de 2025, Estados Unidos aprobó su primer marco regulatorio integral para stablecoins: la Ley GENIUS. Esta legislación obliga a los emisores de stablecoins a respaldar sus monedas en una proporción de 1:1 con dólares estadounidenses u otros activos seguros, además de exigirles que revelen regularmente información sobre sus reservas. Aquellas stablecoins que alcancen un determinado umbral de capitalización de mercado deberán someterse a auditorías independientes. La promulgación de esta ley supone un avance decisivo en el enfoque de Estados Unidos respecto al cumplimiento normativo en el mercado de stablecoins.
En 2025, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) puso en marcha “Project Crypto” para clarificar la clasificación de los tokens —si son valores o materias primas— y optimizar diversos procesos de cumplimiento. Al abandonar el tradicional modelo centrado en la imposición de sanciones, la SEC favorece ahora el desarrollo del sector bajo un marco regulatorio transparente y definido.
En Australia, los reguladores han exigido a Binance Australia la designación de un auditor independiente para analizar en profundidad sus sistemas de prevención de blanqueo de capitales y gestión de riesgos. Este movimiento subraya la creciente relevancia internacional de la transparencia y el cumplimiento normativo en las plataformas de criptomonedas.





